El blog d'en Joan Ferran

13.3.14

MAS, POBREZA E INDEPENDENCIA

                                    MAS Y SU ANTIDOTO CONTRA LA POBREZA

Frívolo argumento el de Artur Mas cuando, en sede parlamentaria, nos cuenta que se siente abrumado y cargado de responsabilidades pero sin instrumentos para combatir la pobreza.  Interpelado por los diputados acerca de las políticas del gobierno catalán en su lucha contra las desigualdades intenta escabullirse. Lo hace con retórica patriotera y centrifugación que apunta a Madrid. Por elevación apela de nuevo, cual ungüento mágico que todo lo cura, a la necesidad de construir un estado de nuevo cuño, a la independencia de Cataluña. Triste y patético el asunto. A uno le viene a la mente la reflexión que escribiera, Joseph Proudhon, hace más de cien años: “Mi desgracia es que mis pasiones se confunden con mis ideas”.
No sé si el presidente Mas es devoto de Tomás Moro y admirador de su isla Utopía. Desconozco si entre sus libros de cabecera se encuentra ‘La República’ de Platón y en él husmea a la búsqueda de recetas para construir el estado catalán perfecto con sus gobernantes, productores y vigilantes. Sinceramente, no lo sé. En cambio estoy convencido de que las estructuras de estado de sus sueños - que dice que estar en condiciones de construir- están años luz de la sociedad igualitaria y armónica que los ciudadanos catalanes reclaman y que, en otras épocas, reclamaron socialistas utópicos, marxistas, federalistas o anarquistas. Para aquellos transformadores sociales de antaño el progreso y el bienestar no consistían, tan solo, en lograr el reino de la abundancia sino, también, alcanzar la armonía como sinónimo de justicia en griego clásico. Para los catalanes actuales se trata, ante todo, de garantizar unos mínimos para vivir con dignidad.
Artur Mas justifica su nefasta gestión gubernamental en el terreno de las políticas sociales aduciendo limitaciones financieras y competenciales de la Generalitat. Las excusas del President no sirven. Todo el mundo sabe que su ideario y el de su partido, en el terreno económico y social, se ubica en la franja derecha del espectro político. Sus políticas y las de su gobierno han sido, son y serán de derechas; la Administración futura por la que suspira perpetuaría, en el hipotético caso de obtener la independencia, las políticas conservadoras.
Mas gesticula y jura, a coro con sus socios de ERC, luchar contra la pobreza. Su mensaje no es creíble dado que las privatizaciones continúan, los recortes también y las recetas neoliberales están a la orden del día. La vida es así; una cosa es el juego de los sueños y las utopías edulcoradas y otra, muy distinta, la verdadera ideología.