El blog d'en Joan Ferran

29.9.16

TERRASSA I LES AIGÜES







Un bon amic egarenc m’explica que el seu ajuntament està capficat en remunicipalitzar una pila de serveis, entre d’altres l’abastament d’aigua. Em demana opinió al respecte. Li dic que, entre d’altres serveis, aquests tipus d’iniciatives poden resultar positives; també li insinuo que, segons en quines circumstàncies, els efectes col·laterals d’una remunicipalització poden resultar nefastos per al ciutadà i socialment nefastos. Al meu col·lega li comento que algunes institucions europees suggereixen i encoratgen la col·laboració publicoprivada en clar contrast amb certs ajuntaments espanyols obsessionats amb el discurs de la remunicipalització. Un fenomen aquest que, a efectes pràctics, consisteix bàsicament en recuperar la prestació directa d’un servei enlloc de concertar la gestió amb l’empresa privada. Els experts adverteixen que les mesures remunicipalitzadores han d’aplicar-se quan la gestió del servei esdevé deficient i exigeix una gestió directa i correctora municipal. Avisen també que el fet d’assumir determinades competències no hauria de suposar un augment de la despesa en perjudici de les arques públiques. De tot això s’infereix que qualsevol municipi que es llanci a l’aventura recuperadora hauria de justificar -i demostrar- que la seva gestió serà de qualitat, més barata i eficient que no pas la concertada. No sigui cas que passi com A Corunya on el govern de les Marees va haver de desestimar, per raons de caire econòmic, la seva intenció de remunicipalitzar els serveis. Per cert, en aquests equips de govern tan de posats, algú s’ha posat a pensar en la quantia milionària de les indemnitzacions a pagar amb diners públics? Sospito que no. 
 No serà un servidor qui advoqui per un mètode de gestió o un altre. Aquesta decisió correspon a les administracions pertinents però, en el cas de Terrassa, no deixa de sorprendre’m la polèmica sobre la gestió de l’abastament d’aigua. En aquesta ciutat vallesana una empresa centenària com ho és la Mina de Terrassa –l’empresa en actiu més antiga d’Espanya- sembla condemnada a abandonar la seva tasca víctima de l’embranzida recuperadora i expropiatòria del consistori. I tot això malgrat que les seves tarifes són, en quart lloc, les més barates de tot Catalunya. O és que aquest fet i la qualitat del servei prestat no han de tenir-se en compte? En un intent de justificar i vertebrar el seu discurs, l’ajuntament esgrimeix un informe jurídic que sembla donar-los-hi la raó. Cerca arguments i legitimar el seu parer amb un informe de part. Quin cras error. Tots sabem que certs informes erren sempre en direcció dels qui els paga i aquest no hauria de ser una excepció. Qui paga, mana. 
 Vivim temps de desconcert i angoixa ideològica. Els consistoris del PSC, com el de Terrassa, històricament van ser pioners en l’art de la col·laboració entre allò que és públic i el privat. No hauria de perdre’s, ni de bon tros, aquesta tradició i l’alcalde Ballart hauria de reflexionar al respecte.
 Més d’un hauria de repassar la història i incorporar aprenentatges tant útils per a una bona gestió de la cosa pública. Deng Xiao Ping, aleshores líder màxim de la República Popular de la Xina, tenia clar el paper de l’economia de mercat quan afirmava que “sense un ambient estable res no s’assoleix, i tot allò que s’ha aconseguit es perdrà”. Sabies paraules les del dirigent xinès pronunciades en una trobada amb l’expresident estatunidenc George W. Bush. Per cert, el mateix que, el 1962, davant del secretariat del Partit Comunista, va pronunciar la famosa frase: “No importa que el gat sigui blanc o negre, l’important és que caci ratolins”. 
 L’important ara mateix a Terrassa és que l’aigua flueixi com ho ha fet fins avui: bona, neta i relativament barata... El meu amic sosté la tesi que si una cosa funciona no és de menester potinejar-la i molt menys seguint la moda.

19.9.16

SOBRE EL PREGÓN Y LOS INTOLERANTES








Pérez Andújar y el macartismo a la catalana





 La cosa va a más. Desde 2012 hacia acá la Generalitat ejerce un monopolio del poder sobre la sociedad catalana en el que únicamente es ‘correcta’ la opción secesionista. Juegan a ello, y con descaro, los medios de comunicación públicos, los partidos del procés, bastante prensa subvencionada y las asociaciones civiles cebadas desde las instituciones. Ante este panorama muchos ciudadanos vivimos incómodos. Nos sentimos sometidos a un intento de homogeneizar la sociedad catalana que es incapaz de respetar la diferencia o la crítica. Desde esa atmosfera asfixiante, que genera el nacionalismo excluyente, algunos vividores del cuento independentista se atreven a juzgar y anatemizar fotografías con toreros, pregones de fiesta mayor o literaturas varias... Nada escapa al ojo censor de los guardianes de la secesión. Fatal; macartismo en estado puro el que vive este país. Prólogo de una intolerancia in crescendo que se cierne sobre la sociedad catalana; negación del libre pensar, del pluralismo político y de los sentimientos de identidad del diferente. Aquí ya vale todo. Ultrajar la bandera ajena y santificar la propia sale gratis. Desafiar el estado de derecho, reescribir la historia al gusto y utilizar la tele pública para convocar movilizaciones está a la orden del día, no pasa nada. El camino hacia Ítaca justifica los medios. En estas circunstancias el pregón alternativo, que prepara Toni Albà, es una muestra más de ese macartismo a la catalana que se ha instalado en algunos estamentos de nuestra sociedad. Pero lo más ridículo, y lamentable, es que se sumen a la performance representantes municipales que huyen del estigma del 3% enarbolando estelades al tiempo que niegan, de facto, la libertad de expresión. No es la primera vez que esto ocurre. Antes de Pérez Andújar otros, y otras, tuvieron que soportar críticas miserables y desconsideradas por pensar y escribir diferente. Me trae sin cuidado si Toni Albà es un buen comediante, para muchos se ha convertido en el brazo tragicómico de inquisidores e intolerantes.

13.9.16





¿UN CATALANISMO DE CENTRO LIBERAL? 


Decía Norberto Bobbio en sus ‘Ensayos sobre el fascismo’:
 ‘Si el consenso es unánime quiere decir que no es libre. El consenso libre se expresa individualmente y es el de un ciudadano de un país democrático cuando va a depositar la propia papeleta electoral en la urna. La aclamación de la multitud en la plaza nunca fue una manifestación de consenso democrático’ 
 El político y filósofo turinés sostenía que, en la calle o la plaza, el que aclama no es el individuo considerado por sí mismo, sino el individuo como parte de la multitud y, consecuentemente, el verdadero sujeto de la aclamación no es el individuo sino la multitud. Sirva, pues, esta pequeña reflexión para los idolatras de las manifestaciones multitudinarias de toda índole. El ruido de las muchedumbres en la calle –en muchos casos justificado- ha tensionado el cosmos de la política hasta hacerlo estallar, saltar en mil pedazos. La fragmentación electoral y partidaria es una realidad tangible y sus consecuencias también. Hay serias dificultades para conseguir mayorías parlamentarias estables, para formar gobiernos… El chantaje de los ‘decisivos’ es una evidencia y el intercambio de cromos entre adversarios una realidad vergonzosa. Pero la democracia es así, con defectos y virtudes.
 España y Cataluña dormitan en una sala de espera donde la gesticulación importa más que el hecho concreto, donde la polarización ocupa el espacio que deja vacio el sentido común y la razón de estado. Con la huida hacia adelante de la vieja CiU el centro catalanista ha quedado huérfano. Uno de los dramas del país ha sido, y es, la desaparición de ese centro pactista a caballo entre la socialdemocracia y el pensamiento liberal. Se echa a faltar, al igual que se echa a faltar un PSC más vigoroso. Sin embargo, cuentan los bien informados, que algo se mueve en sectores de JuntsXSí desencantados y hastiados de tanta aventura sin norte y compadreo con los anticapitalistas de la CUP. Afirman que antiguos miembros de Unió y de CDC están por la labor de reconstruir políticamente un centro catalanista sin veleidades independentistas y con una cierta dosis de sentido común. Cuentan que el ex conseller Fernández Teixidó está ahí, bregando, flanqueado por los ex diputados Muntañola y Cima entre otros. Me alegro de ello y creo que muchos ciudadanos participes de ese ámbito ideológico –y que hoy no saben en quién confiar-lo agradecerán. Las bisagras políticas son buenas y necesarias para la democracia.



EL PSC Y LA GIMNASIA PARTICIPATIVA 


Hace pocos días oí comentar a una dirigente socialista que las primarias, en los partidos, eran un ejercicio de ‘gimnasia participativa’. La susodicha sostenía la tesis que mediante ese método, y gracias al contraste de opiniones, el debate interno en las organizaciones políticas se oxigenaba y fortalecía. Confieso que el uso de la palabra gimnasia me transporto a tiempos pretéritos. Sí, a aquellos en que García Oliver –dirigente anarquista y, sin embargo, ministro de justicia en el gobierno de Largo Caballero- glosaba la ‘gimnasia revolucionaria’ de los ‘putsch’ del Alto Llobregat y Casas Viejas como prolegómenos de la ansiada Revolución…Pero ese sería otro tema. Estoy convencido de que la renovación, y democratización, de los partidos políticos es una condición sine qua non para lograr el funcionamiento optimo de la democracia en España. En ese contexto las primarias pueden ayudar a socializar la toma de decisiones, perfeccionar la selección de candidatos y avanzar en la transparencia. Nada opaco es atractivo, nada decidido de antemano, por otros, es considerado como propio. Pero, si somos honestos con nosotros mismos, convendrán conmigo que el ensayo de las primarias además de participativo es competitivo y, por tanto, conflictivo. Elemento este ultimo que altera la paz interna a la que aspira toda formación política. España y Cataluña llevan tiempo deshojando sus respectivas margaritas. La fragmentación parlamentaria y el chantaje político de los ‘decisivos’ están a la orden del día. Casi todos los partidos, parafraseando a San Juan de la Cruz, viven sin vivir en ellos… Y ustedes me perdonaran pero, en unas circunstancias tan complejas como las actuales, a uno le cuesta comprender porque, en el seno del PSC, algunos se arriesgan a la ‘gimnasia participativa’. ¿Acaso no perciben que, en este momento, la musculatura del socialismo catalán no está para esos trotes? Plantearse ejercicio de potro y trampolín precisamente ahora es una irresponsabilidad porque no hay colchoneta. Aun lo es más si observamos que al frente de la dirección del PSC hay un tipo con criterio y cultura política suficiente: Miquel Iceta… Difícil de comprender en frio todo este embrollo; a no ser que algunos practiquen la gimnasia revolucionaria de los ‘putsch’ esperando ‘su’ revolución particular.

4.9.16






EL CHIVO Y LOS SOCIALISTAS 


Llámenle chivo expiatorio o cabeza de turco. Qué más da. Cuentan que en Sociología y Ciencias Políticas esos términos se utilizan para designar a una, o varias personas, sobre las que descargar toda la agresividad que es capaz de generar un colectivo frustrado o preocupado. Ya saben, la civilización judeo cristiana ofrece literatura abundante al respecto. 
En nuestros días, que un individuo cargue con una pesada cruz, cuando en realidad las responsabilidades deberían ser compartidas, comienza a ser habitual. Observemos, sin ir más lejos, la práctica de algunas entidades deportivas. Me resulta difícil comprender, por ejemplo, esas destituciones automáticas de un entrenador de futbol sin ponderar qué parte de culpa tienen de la marcha del equipo unos profesionales que integran la plantilla y que, acomodados, han perdido interés e ilusión por la marcha del equipo; o qué parte de responsabilidad tiene aquel público que antaño coreaba y jaleaba al equipo y hoy prefiere observar las jugadas desde casa. No siempre, como es obvio, toda la culpa es del entrenador. Ahora bien, para maniobreros, ambiciosos e interesados deviene un chivo expiatorio perfecto. 
El mundo de la empresa, de la comunicación y la política también es pródigo en buscar cabezas de turco. No hay que hurgar demasiado en nuestro pasado reciente para hallar personajes relevantes a los que podríamos endosar la etiqueta de chivos expiatorios. Los hay en todas las familias políticas y para todos los gustos. Eso es así, que le vamos a hacer… Pero lo verdaderamente preocupante es observar cómo “a priori” algunos quieren sacrificar un hipotético chivo sin permitirle que, al menos, intente demostrar que su propuesta es útil y factible. Estos tipos desconsiderados no aprecian el valor de la entrega y el tesón. No saben lo que es la valentía ni la confianza en un proyecto político basado en ideales.
 La entrada en escena de nuevas formaciones políticas ha menguado el apoyo electoral recibido por los socialistas tanto a nivel estatal como catalán. Cierto, y eso merece un análisis serio y profundo. Pero, ¿Una tribu de ansiosos por alcanzar (o mantener) la poltrona van a culpar sólo a los entrenadores? Me parece gratuito y fuera de lugar su empeño. Quizás sería más pertinente y útil que se preguntasen sobre el rol jugado hasta el día de la fecha por cada uno de ellos. Parece ser que algunos titulares de la plantilla han aparcado la ideología para retozar sin ilusión en la comodidad. Fatal. A todos esos y esas que desde su comodidad institucional insinúan que Pedro o Miquel han de dar un paso al lado les preguntaría qué parte de responsabilidad es la suya ante la situación actual, cuál ha sido su contribución a la causa. Les preguntaría, también, si su práctica política está pergeñada de altruismo e ideales o más bien es un ‘quítate tú que me pongo yo’ porque la tarta es pequeña. 
Ante situaciones difíciles y delicadas tanto Pedro Sánchez, como Miquel Iceta, han sido y son valientes y decididos. Merecen seguir entrenando al equipo y enviar al banquillo a los que buscan, desde la molicie, chivos expiatorios.

31.8.16

MIQUEL ICETA





                             ¿ICETA? 




No hace mucho tiempo de ello. Cuando en el PSC algunos tocaban la marcha fúnebre de Sigfrido llegó el comandante Iceta –y como decía Carlos Puebla- mandó a parar. Le metió swing al socialismo catalán y las elecciones autonómicas fueron bálsamo sobre heridas. Y no sólo eso, en ausencia de mentes decididas, preclaras y ordenadas asumió la dirección del PSC catalán cuando el navío iba contra las rocas sin timonel. 

Personajes como Miquel Iceta no abundan en la política de nuestro país. Cortés, culto, leído, buen polemista y de respuesta tan ágil como acerada, tan educada como incisiva. Explorador de acuerdos, antes que conquistador, más seductor y noble que tramposo. Iceta, intelectualmente, es un tipo sólido, capaz de dialogar sin complejos con personalidades que se mueven en el cosmos del pensamiento cultural y filosófico, que habitan más allá del politiqueo. ¿Cuántos políticos en activo podrían resistir la prueba del algodón de la solvencia intelectual? Pocos. Miquel no es un personaje engolado ni engreído, tampoco un producto pedante de facultad de ciencias políticas. Es, simplemente, un tipo listo que ha trabajado la sensatez y se ha renovado –más que otros- cultivando el pensamiento. Algunos hombres grises le acusan de falta de temperamento para el liderazgo. Discrepo. Esos aun no han percibido que el tiempo del imperativo categórico ha terminado. Alardean de renovación pero no se la aplican ni a ellos ni a sus peones. Ustedes se preguntaran a qué viene tanta glosa alrededor del bueno de Miquel. Muy sencillo, un servidor se subleva contra ese fenómeno que se produce en determinados ámbitos intelectuales, laborales, periodísticos y políticos. A saber: no valorar suficientemente lo que se tiene en casa para idolatrar lo ajeno, o aparente, por juvenil y novedoso. 
Vivimos una época en la que escasea la calidad humana en el mundo de la política. Espero y deseo que los socialistas catalanes no tiren de nuevo por la borda experiencia y patrimonio. Iceta es un hombre respetado más allá de las fronteras de su cofradía. Craso error sería apartarlo de primera línea de combate (no creo que ello vaya a suceder pero por si acaso). Les aseguro que si ello ocurriera lo lamentarían incluso sus adversarios. La mediocridad asentada sobre cómodos butacones institucionales abunda y, acomplejada, muerde aunque sea en diferido. En este erial que es la política catalana si emerge alguien que despunta lo inteligente es mimarlo y dejarle jugar... A su tiempo hay sitio para todos y todas.

También  puedes leer este articulo en catalunya press.es 

19.8.16

ESCARAMUZAS CONGRESUALES






EL PSC Y LA CAZA DEL ZORRO 


Se ha levantado la veda. La caza del zorro ha comenzado. Se oye el trote de los caballos. Han soltado lebreles y alanos. Las cornetas lanzan un ‘Call to assemble’. Sí, además de la paella de la Rahola, la investidura de Mariano y la moción de confianza de Puigdemont hay cositas. Lo descubrí tras la lectura en El Periódico de un artículo del alcalde de Sant Joan Despí, Antonio Poveda, bajo el teológico título: ‘Creer en Catalunya, creer en el PSC’. En él, el dirigente territorial, intenta marcar posición de cara al futuro congreso del PSC. Utiliza por enésima vez la conocida retórica de siempre, el periclitado discurso de los tiempos preñados de éxito. Usa un léxico que pudo ser útil hace unos años pero que hoy suena a rancio, a la clásica ponencia congresual de frases recurrentes, contenido ideológico escaso o tan sólo declarativo. Cuesta ubicar la idea de construir un ‘modelo catalanista’ y apenas se huelen esencias de socialismo… 
No sé lo que hay tras este tipo de artículos aunque, con un mínimo esfuerzo y un par de comentarios de amigos, no me costaría mucho adivinarlo. Soy de los que piensan que, en la política catalana, el PSC es imprescindible y necesario; como lo será también alguien que ocupe el espacio centrista y moderado que ha abandonado CiU. Abogo por una vuelta de los socialistas a la primera línea de la política. Claro que sí, falta sensatez, pero ello solo será posible con la adquisición de unos hábitos y un lenguaje nuevo asentado sobre principios ideológicos y no sobre un posibilismo simplón. 
Alguien dijo que el nacionalismo se cura viajando. Un servidor de ustedes se atreve a afirmar que para comprender el nuevo mundo que emerge hay que ser capaz de salir de la cofradía, escuchar y leer. Los amigos cófrades son muy simpáticos y animosos, no lo dudo, pero el mundo existe más allá de las paredes del convento, la secta, el club o el partido político de turno. El PSC, si quiere revitalizarse, deberá vencer inercias del pasado. Cuando los intereses personales, o territoriales, priman sobre los contenidos políticos e ideológicos, la cosa no va bien. Si se ningunea talento e ideas se cae irremediablemente en el diletantismo pragmático, de ahí a la estupidez y la insolvencia sólo hay un paso. 
Ojo, pues, con la caza del zorro. Vienen tiempos de congresos y el socialismo catalán no puede permitirse la más pequeña fuga de talento. Postureo sobra, pero el talento no abunda.

5.8.16

ESTATUAS Y TALIBANES






LAS ESTATUAS Y LOS TALIBANES CATALANES 




Seguro que ustedes recordaran la imagen de aquellas monumentales estatuas de Buda, ubicadas en el valle afgano de Bamiyan, talladas en los laterales de un acantilado a unos 2500 metros de altura sobre el nivel del mar. Datadas por los expertos en los siglos V y VI estaban catalogadas como unas obras fruto del sincretismo entre el arte griego y el budista. Las estatuas en cuestión resistieron el paso del tiempo y alguna que otra amputación puntual provocada por iconoclastas radicales. Pero fue en el año2001 cuando los talibanes afganos decidieron que esas estatuas eran ídolos paganos- por lo tanto contrarios al Corán- y merecían ser destruidas. Y así fue. La dinamita y los disparos efectuados desde carros blindados dieron cuenta de ellas. Como es obvio ni el budismo se ha resentido por ello como creencia ni la fe de los talibanes se ha reforzado. Eso sí, la humanidad ha perdido un patrimonio cultural de valor incalculable. 

Recordar la ‘hazaña’ de los talibanes viene hoy a cuento porque de iconoclastas intransigentes de haberlos los hay en todas partes. Ahora va a ser que, a estas alturas de la película, un par de estatuas de Federico Màres y Viladomat, instaladas en la época de la dictadura, nos van a quitar el sueño. Por favor, un poco de seriedad. Después de todo lo visto y vivido estos meses pasados no me vengan criticando a un ayuntamiento que quita bustos borbónicos a destajo y va de republicano subido. Nada mejor para explicar a las nuevas generaciones las miserias del franquismo que la contemplación de una estatua ecuestre expuesta tanto a una crítica histórica seria y documentada, como a la mofa. 
Pero… ¡Ay! Los talibanes del soberanismo andan inquietos y necesitan combustible para ir tirando. No contentos con demonizar a Pérez Andújar ahora se rasgan las vestiduras y actúan rabiosos contra una propuesta cultural pedagógica y progresista como los viejos censores. Al final de tanto despropósito uno puede llegar a pensar que incluso pretendan borrar de los libros de historia que un hermano de Franco, Ramón, fue diputado a cortes en 1931 por ERC.

27.7.16

PARLAMENT DE CATALUNYA....FORA DE CONTROL






PIUGDEMONT RIEGA LA CUP 



Permítanme ser malpensado e incluso algo borde, desaprensivo y provocador. 
Me explicare. El presidente Puigdemont no consiguió aprobar los presupuestos de la Generalitat y, antes de dimitir o convocar nuevas elecciones, prefirió practicar el viejo deporte convergente de la huida hacia adelante a la que tanto les acostumbro Artur Mas. Carles Puigdemont dijo desear someterse en septiembre a una cuestión de confianza. Lógico. Sabedor del bache político que atravesaba su remozada formación, y consciente de los deseos republicanos de hincarle el diente al electorado convergente, se le ocurrió diseñar una nueva fuga milagrosa. ¿Cuál? Seducir a los ‘cupaires’ - por otro lado deseosos de redimirse ante la opinión pública- y mimarlos para garantizar su voto favorable el 28 de septiembre. 
¿Cómo? Mediante un esperpéntico desafío al Estado de Derecho, provocando crispación institucional y revuelo mediático. Y ahora permítanme ir aun más allá con mis perversas maquinaciones. Estoy convencido que los halcones del nuevo PDC esperan, como mana del desierto, un castigo vía Tribunal Constitucional. 
¿Para qué? Muy sencillo, para cerrar filas, para darle vitaminas a la enfermiza ANC, para tener consigna ante unas manifestaciones del 11 de septiembre que se preveían menguadas de público y, además, poder seguir con el mantra del viaje a Ítaca y la supuesta agresividad de todo lo español. Tras la provocación de la votación parlamentaria cabe esperar, lógicamente, alguna reacción de las Instituciones. De antemano ya les vaticino un tsunami de programas televisivos, tertulias y reportajes en tv3 al respecto. También les prevengo contra columnistas y escribas a sueldo que no dudaran en llamarnos a la indignación contra el viejo estado español borbónico y ‘de derechas de toda la vida’. Las declaraciones del cosmos soberanista no se harán esperar. Junqueras, lloroso, se hará el ofendido mientras la Gabriel insinuara la necesidad de una insurrección liberadora y bla,bla,bla… 
Dice el viejo refrán aquello de ‘piensa mal y acertaras’. No hace falta ser mal pensado. Con solo repasar el patético patio parlamentario catalán es suficiente. ¿Hasta cuándo vamos a soportar tanta indigencia intelectual y desprecio a la pluralidad del país? Esta gente es experta en romperlo todo, incluso lo que es suyo. Por favor, que alguien les corte el suministro eléctrico y vuelvan a poner velitas a la patrona de los imposibles ,Santa Rita.

15.7.16







SULTANES,BARONS I PERIFERICS...



No vaig a cansar-los a vostès amb comentaris sobre la batalla que lliuren entre si barons, sultanes i perifèrics diversos. Considero que les posicions i actituds de tots ells, encara que legitimes, estan condicionades tant per interessos de caràcter personal com territorial. Qualsevol analista, o observador sensat, sap que les dinàmiques internes dels partits -la dels emergents també- no poden sostreure de l'atmosfera política i social en què viuen, ni de la societat que pretenen representar o governar. Mentre la vella Convergència es pregunta quina cosa és, o com es diu, Pablo Iglesias descobreix, per exemple, que dos més dos no sempre suma quatre. El PSOE, per la seva banda, es bat a mort en un triple front. A l'esquerra, contra Podem i confluències diverses. A la seva dreta, contra populars i Ciutadans. A dins, contra passat, inèrcies i mediocritat. 
 Sigui quina sigui la decisió que adopti el socialisme espanyol respecte a la investidura de Rajoy o la conjuntura actual la seva opció va a comportar desgast, divisió i polèmica. El socialisme hispà camina abocat a patir les conseqüències del debat fins a límits impossibles de ponderar en aquests moments. Permetin-me, en aquesta tessitura, que apel·li a l'ètica de la responsabilitat de la qual tant parlo en el seu dia Max Weber. Vegem. Avui a Espanya sembla poc factible aconseguir pactes estables que generin majories absolutes parlamentàries. El país no pot ni ha de permetre el luxe de perdre el temps a l'espera d'altres eleccions generals a finals d'any. Ningú advoca per això, almenys públicament, ergo...
 Amics, no plantejo negociacions secretes, ni pactes contra natura entre bastidors, amb el PP i molt menys entrar en un govern de centre dreta. Demano, tan sols, contemplar la possibilitat d'una investidura perquè la dinàmica institucional i el país puguin començar a caminar. Per, tot seguit, exercir una oposició implacable que derogui -¡si es pot! - tot el reaccionari i menyspreable que ens va portar el govern de Mariano Rajoy. Facilitar l'inici de la governabilitat facilita també l'exercici de l'oposició, la fa possible. obvi; però exercir com a principal partit de l'oposició exigeix també atalaiar l'horitzó més enllà dels barons, les sultanes i els perifèrics diversos. 
El país està cansat de tant guirigall i compas d'espera. Uns comicis al desembre podrien danyar seriosament la salut democràtica dels espanyols.

LOS AMANTES DEL 'NO'









LOS DEL ‘NO’ A TODO 



Dicen los analistas políticos que sea cual sea la opción que defiendan los socialistas españoles, respecto a la investidura de Mariano Rajoy, esta les va a costar desgaste político, daños personales y más de un disgusto electoral. Aciertan. La polémica interna en el PSOE está asegurada. La controversia ciudadana entre los partidarios del ‘No’ a saco y los que apuestan por salidas menos fatigosas para el país también.

 Un servidor de ustedes no va ser demasiado original. En esta ocasión, y sin que sirva de precedente, suscribo las tesis de personalidades como Felipe González, Alfonso Guerra o José Antonio López Burniol cuando aconsejan, al cosmos socialista, facilitar la gobernanza a los ganadores de las elecciones. Desde mi modesta insignificancia he escrito, tuiteado y argumentado en el mismo sentido mis razones sobre el tema pero… ¡Ay! Nada es gratis. Los guardianes de las esencias negativas me han juzgado y condenado por osar defender que la buena política es una combinación de sensatez, realismo y pacto; que la ética de la coherencia y la de la responsabilidad –Max Weber dixit- se complementan y que ¡Qué caray! Lo peor que le puede pasar a la izquierda en general, y al PSOE en particular, es volver a las urnas en diciembre. De repetirse las elecciones todos los oráculos auguran un incremento de votos y escaños para los populares y un aumento de la abstención. Ni España ni la economía pueden esperar más. Se han puesto tan pesados e impertinentes los maximalistas con su rigodón del ‘no a todo’ que comienzo a sospechar que sobra verborrea y falta oficio, liderazgo o capacidad para negociar. Resulta paradójico contemplar como gente, en otros momentos políticos considerada radical, hoy es catalogada casi como colaboracionista por buscar una salida para el callejón español. Entre los voceros del ‘No’ a todo se ocultan un buen numero de macartistas en potencia, acomplejados y aspirantes a sillón. Creen que la radicalidad aplicada mecánicamente es garantía de futuros éxitos políticos. Se equivocan. Olvidan que la ciudadanía demanda soluciones y detesta vegetar en el limbo de la política declarativa a la espera de ganar un hipotético paraíso terrenal. No nos hagan perder más tiempo. Entre otras cosas porque estamos ansiosos por ver actuar a la oposición.

1.7.16

PSOE HA DE SER UN PARTIDO SERIO

Uno de los pecados capitales de la izquierda recién llegada a la política es esa praxis que se ha denominado 'postureo'. Ya saben, el capricho de cambiar nombres de calles a la ligera o almacenar bustos de los Borbones mientras los problemas cotidianos de los ciudadanos, lejos de resolverse, se multiplican. Pero hoy no procede hablar ni del 'top manta' ni de las terrazas de los bares. Hoy toca discutir cuándo y cómo se sale del 'impasse', cuándo habrá gobierno, cuándo funcionara con normalidad la vida institucional. Si el PSOE pretende ejercer como partido serio en la política española debería actuar de inmediato. Debería tomar conciencia de que se ha convertido en el principal partido de la oposición, que Mariano Rajoy ha mejorado resultados y, consecuentemente, le corresponde gobernar. 
En el nuevo panorama político hispano el PSOE está llamado a ser el Partido Serio Opositor Español. Y quizás por todo ello nadie comprendería que su actitud condenara el país a unas nuevas elecciones de aquí a seis meses, ni tampoco a una situación de stand by económico. ¿Significaría ello renunciar al ideario que le es propio? En absoluto. Exige tan solo saber analizar la nueva situación política con sentido práctico y visión estratégica. Significa, debilitado electoralmente el postureo radical–peronista, tomar conciencia de cuál es el rol de la socialdemocracia y preparar, de nuevo, las condiciones que faciliten el cambio a la mayor brevedad posible. ¿Cómo? Negociando temas de gran calado y arrancando compromisos en el ámbito institucional, económico y político. Revitalizando el socialismo español, sacándole de su ensimismamiento crónico con las reformas y cambios que sean necesarios. Ser el principal partido serio de la oposición en España es una tarea casi tan ingente, e importante, como la de gobernar. Ahí no cabe el postureo iconoclasta. 
España no se merece perder más tiempo ni otra sesión de seis meses de campaña electoral que acabe –entonces sí-- con una mayoría aun más amplia del PP. La derecha de este país ha ganado las elecciones, cierto, pero no con la suficiente fuerza como para obrar a su antojo en solitario. Debe pactar y acordar. Una oposición solvente sabría --ha de saber-- sacar tajada de esta nueva coyuntura en beneficio de la ciudadanía española. Si no lo hace alguien en un futuro se lo demandará.

20.6.16

HEMOS PERDIDO MUCHO TIEMPO





LAS  UTEs POLITICAS 


 Las UTEs (Unión Temporal de Empresas) políticas han entrado en crisis. Este tipo de uniones entre partes, que se caracteriza por la existencia de un objetivo partidista coyuntural o táctico, está pinchando estrepitosamente en el terreno de la política. Observen: el “politburó” de la CUP ha saltado por los aires al más puro estilo soviético. Las dimisiones evidencian la dureza de la batalla interna librada para liderar el control de la organización y los pactos parlamentarios. En la CUP, idolatrando las asambleas, cohabitan activistas de distinto pelaje y doctrinas contradictorias. No han logrado entenderse. Se acusan mutuamente de manipuladores, maquiavélicos y sectarios… 

 ¿Y qué cosa es JuntsXSí? Pues sencillamente otra UTE política integrada por republicanos, convergentes, restos del 3%, tránsfugas de múltiples ubres y personajes con un ego superlativo. Agrupados inicialmente alrededor de Artur Mas para conducir el “procés” -al menos ese era el objetivo inicial- en la actualidad son un compendio de debilidades y contradicciones. La cohesión de JuntsXSí ha saltado hecha añicos. Los integrantes de esta UTE airean hoy sus diferencias con la mirada puesta en el 26J y en la reválida que en septiembre deberá aprobar Carles Puigdemont. Pero no se lo pierdan, el paradigma de las UTEs políticas lo encarna Podemos y sus confluencias. Ahí conviven desde los admiradores de Marx-Lenin-Stalin-Mao hasta los troskistas de nuevo cuño. Ahí se dan cita también ecologistas, nacionalistas, consejistas y anarco-liberales. Por no faltar, no faltan ni los peronistas postmodernos, ni los justificadores de Maduro. ¡Vaya UTEs! Pobre país.
 Creo firmemente en la utilidad de los pactos y en las alianzas políticas pensadas y diseñadas para garantizar la gobernabilidad, el bienestar y el progreso de los países. La política es, ante todo, un servicio a la ciudadanía que requiere acuerdos serios y elaborados. Ahora bien, las UTEs oportunistas de vuelo gallináceo no llevan a ninguna parte. Son flor de un día, carne de titular sensacionalista y televisión espectáculo. Estas UTEs no aguantan. No están preparadas para resistir los envites de los problemas de nuestro tiempo ni interpretar su complejidad manifiesta. Quizás por ello las líneas rojas se difuminan caprichosamente y la coherencia interna salta por los aires ante cualquier adversidad. No confío en las improvisadas, oportunistas, puntuales e interesadas UTEs políticas y sí lo hago, en cambio, alrededor de entes sólidos. Ya hemos perdido demasiado tiempo

AHORA TAMBIÉN VA DE PERONISTA






EL PERONISMO DE PABLO 



Mientras las manifestaciones y protestas no cesan en Francia, y el Brexit amanezca La estabilidad europea, aquí proseguimos con la historia interminable de la campaña electoral bis y las mociones de confianza diferidas del presidente Puigdemont. Somos tan fratricidas que andamos empeñados en deconstruir la famosa frase de Alejandro Dumas - la de Los tres Mosqueteros- para acuñar otra: ‘Uno contra todos y todos contra todos, de uno en uno’. Patético. Mientras ello sucede las incógnitas políticas permanecen; las líneas rojas se crean y se destruyen a gusto del consumidor y los independentistas ponen velitas a Santa Rita de Casia. Si, rezan para que el ‘procés’ no descarrile aun más y la ANC resucite. A tal efecto se han puesto en circulación, a gusto del consumidor, diferentes modalidades de referéndum: los hay sin prisa pero sin pausa, los hay unilaterales e inmediatos, los hay también estratégicos… ¡Qué empacho!¡Qué empalago! 

Visto lo visto, y oído tanto eslogan sobado y frase repetida, siempre nos queda la posibilidad de hurgar en las tres o cuatro definiciones que han saltado a la palestra a lo largo de estos meses. Conceptos como socialdemócratas, comunismo, patria o peronismo dan mucho juego… Iglesias declaró a El País que su formación tiene rasgos peronistas y Errejón reconoció emocionarse con el recuerdo de Evita Perón. ¡Uf! Me pregunto qué políticas del general argentino, o de la señora Kirchner, está dispuesto a implementar Pablo. De peronismos los hay para todos los gustos, lo hay de extrema izquierda y lo hay nacionalista conservador. Tengo curiosidad por saber si va a ser Irene Montero o Carolina Bescansa la encargada de arengar a los descamisados la noche del 26J. Nos han atosigado tanto con la milonga de la ‘nueva política’, el anacronismo de la socialdemocracia, la superación de ideologías y de las clases sociales que a un servidor de ustedes le extraña esta recuperación repentina de iconos periclitados. Para otra ocasión queda el análisis de la relación del peronismo con la dictadura de Franco o la admiración del general hacia la Italia de Mussolini… Creo que Errejón e Iglesias le deben al respecto una explicación a Garzón. En su época Perón no fue demasiado amable con el comunismo. Vean, sino, lo que decía Evita al respecto:
 Ustedes pueden comprobar a cada momento que los comunistas no son hombres constructivos; son personas que todo lo niegan; son extraordinariamente demagógicos, porque no tienen responsabilidad y porque jamás piensan en cumplir con sus promesas; prometen y prometen sólo para destruir.

7.6.16

                                               JE SUIS SOCIAL-DÉMOCRATE 

En este juego de azar en que se ha convertido la política española todo el mundo intenta echar mano del comodín. Nada mejor que definirse como socialdemócrata para ser bien visto y no sufrir contratiempos ideológicos.
 Si señores, se lleva mucho esto de ser socialdemócrata más allá de la intimidad. Algunos sectores de ERC y de CDC se definen como tales. El PSC, obviamente, también… ¡Faltaría más!
 Pero amigos míos la campanada la dan determinados sectores de Podemos y algunos otros. Íñigo Errejón dijo hace un par de semanas que esto de la socialdemocracia y el comunismo eran cosas anacrónicas, del siglo pasado; Pablo Iglesias hace unos meses nos vendió la moto de que las definiciones ideológicas eran un juego de trileros a beneficio de la casta. Paradójicamente Iglesias se definió ayer, sin rubor, como el último socialdemócrata autentico del siglo XXI mientras calificaba a los redactores del ‘Manifiesto Comunista’ como los socialdemócratas por antonomasia. Mira por donde -lean sino a Toni Negri- la socialdemocracia lejos de estar muerta y finiquitada es devuelta a la vida por obra y gracia de los nuevos doctores Frankenstein de la Complutense. 
Claro que, si por socialdemocracia entendemos la conjugación armónica de libertades y preocupación social, no es extraño que muchos pretendan reivindicarse de ella. Volvamos al planeta tierra. Socialdemócrata fueron en su tiempo Rosa Luxemburg o Trotsky y algunos pretenden que Toni Blair también lo ha sido. 
Ya ven, el comodín es tan polivalente que quizás habrá que diferenciar entre socialdemócratas útiles con propuestas factibles y viables y socialdemócratas de retorica para televisión en color y populismo de tres al cuarto. Ser de derechas no está de moda y en Cataluña aun menos. 
En esta contienda electoral que se avecina ‘todo quisqui’ tiene la intención de enfundarse la camiseta con el lema: ‘Je suis social-démocrate’. Pero ándense con cuidado, en el ‘top manta’ de la política hay mucha marca ‘ful’, mucha verborrea, mucha imitación de escasa calidad.

5.6.16

BARCELONA Y SUS COSAS.....






EL FILÓSOFO Y LA ALCALDESA 




Soy un asiduo lector de las columnas de opinión. Leo a los Juliana, Ramoneda, Foix, Zarzalejos y un montón más. Cuando tengo el ánimo sereno me atrevo incluso con la prosa de Rahola y Marc Álvaro, pero reconozco que ese ejercicio me agota. Confieso, también, que cuando alguno de esos articulistas aparece en la caja tonta presto atención. Escucho e intento reflexionar acerca de sus comentarios y observaciones. La palabra escrita admite correcciones previas a la publicación, las declaraciones en voz no. Lo incorregible y espontaneo en un pensador me interesa por lo que tiene de automático, de auténtico. 
Pues bien, el programa de La Sexta que dirige Wyoming quiso aproximarse a los incidentes del barrio de Gracia. Gonzo entrevistó a vecinos, okupas y comerciantes pero decidió que la guinda reflexiva e intelectual corriera a cargo de Josep Ramoneda. Este filósofo, periodista y gestor cultural poseedor del don de la ubicuidad se despachó de forma desacomplejada. Le contó a la audiencia que no hay motivo para dramatizar, que lo que ocurre en Gracia ha sucedido siempre, que forma parte de las dinámicas propias de las grandes metrópolis, que de okupas los hubo y los habrá… Hasta ahí nada que objetar, aunque quizás sí mucho a matizar en otra ocasión. Pero cuando Ramoneda se meció en el ‘buenismo’ extremo y el relativismo máximo, fue cuando evaluó la acción de gobierno de Ada Colau. Me dirán ustedes que todo es opinable. ¡Claro que sí! Ahora bien, Ramoneda rizó el rizo explicando a la audiencia que, con la entrada en el ayuntamiento de los ‘comunes’, los conflictos reivindicativos habían disminuido. Craso error. Los filósofos, por muy sabios que sean, a veces yerran. 

No es cierto que en Barcelona las reivindicaciones ciudadanas estén aletargadas. Más bien al contrario, se han multiplicado, han cambiado de protagonistas. Son otros los que hoy- ahora- despotrican de la gestión municipal, de sus métodos, de su frivolidad gestora. Restauradores, comerciantes, taxistas, empleados TMB, hoteleros, okupas, urbanos e incluso clérigos y legionarios han tomado el relevo contestatario. Plantear que el suflé ha bajado cuando las huelgas de transportes son el pan nuestro de cada día es un despropósito. ¿Se puede hablar de paz ciudadana cuando aun humea la calle y 150 manifestantes embadurnan los comercios del Paseo de Gracia? El filósofo dijo a Gonzo que Trias se equivocó pagando el alquiler a los antisistema y que Colau acertó eliminándolo. No lo discuto, pero un gobierno prudente no actúa a medias tintas sin articular una alternativa. Pero eso sería mucho pedir a un equipo bisoño más preocupado por el nomenclátor callejero y el postureo que por la gestión de lo cotidiano. 
El filósofo, quizás bajo el influjo del Mito de la Caverna, mimó a la alcaldesa… Pero el mundo real sigue ahí fuera.

2.6.16

MÁS POSTUREO COLAUITA






COLAU Y LA REINA REGENTE


 Un buen amigo me cuenta que en Cataluña y España la época clásica -’heroica’- de la política ya no existe. Argumenta que ya no se combate por las ideas, que es el juego de los intereses particulares lo que sostiene la gesticulación de los partidos políticos y no la ideología. Sostiene también, con cierta vehemencia, que eso de la vieja política es un camelo y que, en el mejor de los casos, lo que hay en escena son caras nuevas practicando las políticas de siempre. Los que dijeron nacer para llamar las cosas por su nombre a día de hoy han devenido usuarios empedernidos de la ambigüedad calculada. Mi colega pone como paradigma de este fenómeno a la alcaldesa Ada Colau; una mujer eternamente encogida de hombros cuando se enfrenta a temas de seguridad, patrimonio, economía o uso del espacio público… 
Técnica Barcelona: Para compensar los fallos y la falta de cultura de gestión nada mejor que una buena dosis de postureo con barniz republicano y radicalismo democrático. Para muestra un botón: Ada Colau no solo pretende remodelar y modernizar el salón de plenos del ayuntamiento barcelonés sino que, aprovechando la ocasión, propone eliminar del mismo todo símbolo y referencia de carácter monárquico. Cambio de decoración, de cuadros, de nombre y… ¡Adiós Salón de la Reina Regente! Solazándose con la retirada del busto del Rey emérito, y cuatro nombres de calle, se lanza una cortina de humo con la aviesa intención de ocultar los desaciertos del equipo de gobierno municipal. 
Desde mi modesto republicanismo sensato opino que la cruzada antimonárquica colauiana va demasiado lejos. Una cosa es la supresión de los vestigios del franquismo y otra muy distinta el intento de borrar episodios y espacios con historias fraguadas en otras épocas. La ciudad ofrece espacios suficientes para homenajear, como se merecen, a tantas personalidades como se quiera. Otros alcaldes glosaron a figuras tan dispares como Francesc Cambó, Angel Pestaña, Karl Marx, Salvador Seguí o Prat de la Riba… Barcelona debe seguir siendo plural, hasta en el callejero.

25.5.16

SOBRE LOS PACTOS








PACTAR NO ES CALLAR 



Pactar no es callar, ni renunciar, ni disolverse en el ‘no sabe no contesta’. Pactar implica unión en base a lo acordado y libertad para seguir siendo quien se es. Pactar no significa diluirse como un azucarillo en un caldo tibio e incoloro sino más bien todo lo contrario. A saber: poner en valor tu aportación a lo colectivo en la búsqueda del bien general. Cuando se es honesto se llega a acuerdos para que la sociedad funcióne óptimamente no para mercadear carguillos o prebendas. 
 En el caso específico del ayuntamiento de Barcelona el acuerdo Collboni-Colau persigue el desbloqueo, la normalidad, del funcionamiento institucional. Bienvenidas pues las alianzas que se establecen con un buen fin y en beneficio de la ciudadanía. Pero pactar no es callar ni conceder bulas, ni patentes de corso a los socios. Si ello llegara a producirse, en cualquiera de las partes, se abriría esa puerta de las renuncias que suele acabar mal.
 La historia nos cuenta que en su día la ambigüedad calculada jugó a favor del socialismo catalán. El último lustro nos muestra como esa vieja ambigüedad ya no sirve, es nociva. Entre los socialistas y la candidatura de Ada Colau existen múltiples denominadores comunes susceptibles de repercutir en beneficio de los barceloneses. ¡Claro que sí! Pero también formas diferentes de ver la ciudad y ópticas distintas sobre temas de importancia que preocupan a la ciudadanía. Sí, como insinúa Pedro Sánchez, el PSC va a ser útil para acabar con el ‘postureo’ no estaría de más que el grupo municipal socialista exigiera- por ejemplo- un trato distinto, exquisito diría yo, hacia la Guardia Urbana. Si los socialistas barceloneses no tragaron en su día la tibieza de Trias con Can Vies, o el fenómeno de los okupas, hoy no pueden desentenderse del tema. Debe singularizarse, no puede guardar silencio ante el ’top manta’, la prostitución, el turismo etc…
 Unión y libertad, el viejo lema de los federalistas, es práctico y sigue vigente. Los pactos acostumbran a firmarse entre distintos y no entre iguales,ergo… Pactar en política es saludable si se es capaz de marcar diferencia y perfil, de lo contrario la fagocitación está servida.