El blog d'en Joan Ferran

30.11.20

LA VERDAD NOS HACE LIBRES....

 

MENTIRAS SILENCIOSAS ESPERANDO SAN VALENTÍN 



Hace más de cien años Mark Twain escribió un ensayo titulado ’La decadencia en el arte de mentir’. El escritor estadounidense, entre múltiples tipos de mentiras, incluyó específicamente una que denominó: la silenciosa. La definió como una modalidad de engaño que se hace por el simple hecho de quedarse callado obviando la verdad. A lo largo de esta última década, en la política catalana, la mentira silenciosa -combinada con la mentira embaucadora- ha campado a sus anchas alimentada por los mandamases del procés. ¡Ojo! No confundan esas omisiones de la verdad con el anecdotario folletinesco de las conversaciones entre el conseguidor David Madi, y la primera dama de la caja tonta, Pilar Rahola; tampoco con los favores solicitados y el léxico lunfardo de Xavier Vendrell. Todo eso que hoy sabemos, y oímos, no hace más que confirmar la catadura moral, el modus operandi de los personajes auscultados y las características del régimen que los ampara. La mentira silenciosa a la que me refiero es de otro calado más profundo. Consiste en un delito de omisión de la verdad perpetrado por los dirigentes del procés, tanto en su variante gubernamental como partidaria. Durante más de diez años vendieron a la ciudadanía unas ‘preferentes políticas’ alimentadas desde las instituciones y los medios de comunicación afines. Una parte de la sociedad catalana creyó a pies juntillas en ellas sin avistar que eran papel mojado. Una década después los planteamientos de aquella engañosa quimera política apenas se sostienen como relato. A pesar de ello sus próceres continúan medrando y gobernando en las instituciones; no les importa lo más mínimo que sus fantasías se hayan dado de bruces contra la realidad que pretendieron subvertir. Su tan cacareado mandat polític ya es agua de borrajas, pero no así su apoltronamiento institucional. Sus ‘preferentes’ se vendieron como una exhalación, inicialmente bajo el nombre de la consulta del 9–N, luego con el plebiscito del 2015 y el 1-0 para, posteriormente, culminar con el discursito de las estructuras de estado y el ‘voto de tu vida’. Y luego llegó la nada, la mediocridad y el desgobierno. Fin del relato secesionista. Y ahí empieza la mentira silenciosa que nada tiene que ver con la mentira embaucadora de la primera época del independentismo en ascenso. Muchos catalanes, y algunos independentistas con sentido común, estamos aguardando que los primeros espadas del procés reconozcan el fracaso, rebobinen, rectifiquen y se avengan a afrontar la nueva situación política y social que vive un país castigado por la pandemia. Urge un cambio de mentalidad, tanto en ERC como en el puigdemontismo, que contemple la inviabilidad de la desconexión con España e interiorice la urgencia de laborar para la reconstrucción económica y social. Las elecciones del día de San Valentín son una buena ocasión para iniciar una nueva etapa. Lo prioritario ha de ser gobernar, y no otra cosa, siguiendo las reglas de juego que caracterizan a un sistema democrático. Que Cataluña precisa un Govern que gobierne, sin agitar las bajas pasiones, ya no lo discute nadie. Pongámonos pues manos a la obra, intentemos aupar a políticos capaces dispuestos a pactar la reconstrucción. La carrera electoral se ha iniciado y con ella todo tipo de especulaciones sobre sus resultados, posibles coaliciones, pactos y listas de candidatos. Nuevas siglas y nuevos proyectos políticos entrarán en el juego electoral. Todo hace prever una cámara catalana más fragmentada que la actual y con una aritmética parlamentaria complicada. En un escenario de esas características ganan enteros los políticos amantes del dialogo como Miquel Iceta. No obstante, ante un panorama tan volátil, convendría que los partidos no confundieran a sus respectivas clientelas versionando letras y músicas que no les son propias, argumentando razones que jamás defendieron, o introduciendo en su menú platos exóticos que digestión difícil. El ciudadano prefiere productos con denominación de origen sin sucedáneos. Tiempo habrá, a posteriori, para comprobar qué patrimonio electoral atesora cada cual, y qué mensaje ha vehiculado con su voto la ciudadanía. La singularidad y la diferencia de planteamientos programáticos no tiene por qué estar reñida con el acuerdo. Vuelvo al inicio de estas líneas. Conviene desterrar la mentira silenciosa que describiera Twain y que, en este país, algunos políticos secesionistas siguen implementando. A ellos les pido que hagan el favor de no callar sus errores, que rectifiquen y aparquen desvaríos. La tarea de la reconstrucción económica y social, que nuestro país necesita y demanda, ha de ser cosa de todos.

NO SON DE FIAR.......

 

EL RÁBANO DE ERC 

En estos tiempos que nos ha tocado vivir, las noticias se desplazan a la velocidad de la luz. También el olvido de las mismas. La política se ha espectacularizado tanto, que los despropósitos, las palabras gruesas y los incidentes, se amontonan en el baúl de los trastos inútiles, en el armario de las andróminas. Pero ¡Ah! La hemeroteca no perdona y, cuando uno menos se lo espera, vuelve a salir a la superficie aquello que se dijo y no se debía decir, aquella daga que pretendió herir al adversario sin conseguir fulminarlo. Un buen día la diputada de Esquerra, Montserrat Bassas, subió a la tribuna del congreso de los diputados y profirió, en tono despectivo, uno de los gritos de guerra típicos del secesionismo catalán: “Me importa un comino la gobernabilidad de España”. Sus señorías patalearon irritadas y, como suele ocurrir en las Cortes Españolas, el exabrupto pasó a engrosar las páginas el diario de sesiones. La prensa catalana transformó el comino en rábano, y todos contentos. Pues bien estos últimos días, para fastidio y correctivo de la señora diputada y sus correligionarios, Gabriel Rufián y Pere Aragonés le han puesto unos rabanitos aliñados con comino a la ensalada de los Presupuestos Generales del Estado. Y, permítanme que lo reconozca, es bueno que así sea. Ni España ni Cataluña pueden darse el lujo de desperdiciar, en estos tiempos de zozobra, ni un solo euro de los prometidos por Europa. Necesitamos estabilidad como el aire que respiramos. No crean que me ablando ante el supuesto gesto altruista de Esquerra. Nada de eso, sigo pensando que el secesionismo es un tren estacionado en vía muerta; en ese convoy sólo funciona el vagón restaurante, y sólo hasta el fin de las existencias. Al fin de cuentas el rábano en la mesa es lo que importa, aunque sea picante.

25.11.20

ASÍ NO PABLO, ASÍ NO............

 

PABLO IGLESIAS Y EL ‘ENTRISMO’ 


 Cuando León Trotsky, en enero de 1936, escribió ‘La traición del Partido Obrero de Unificación Marxista español’ debía estar muy enojado. Sus duras críticas a Andreu Nin, Joaquim Maurín y Juan Andrade dan fe de ello. El revolucionario ruso había recomendado a sus seguidores españoles penetrar en el seno de los grandes partidos de masas y sindicatos obreros. El objetivo que les marcaba era desbordar las prácticas reformistas de sus cúpulas dirigentes para llevarlas al campo de la revolución mundial. No lo hicieron. Optaron por formar un partido marxista de nuevo cuño al que Trotsky no dudó en calificar, con desprecio, como centrista y aliado de la burguesía. Pero eso es historia pasada. Posteriormente la táctica empleada por algunos grupos trotskistas -pero no solos por ellos- para controlar y radicalizar posturas en organizaciones ajenas, dio contenido al concepto que hoy conocemos como ‘entrismo’. Con el paso del tiempo la sociedad ha cambiado y con ella la política y los partidos que la articulan. Las organizaciones de masas ya no lo son tanto, y los partidos han dejado de ser ejércitos de aguerridos militantes para dar paso a otras cosas. La vieja táctica trotskista quedó obsoleta; cierto, pero no sin antes tener sus momentos de gloria en el laborismo inglés con las actividades de militantes famosos como Vanessa Redgrave. El nuevo ‘entrismo’, el que viene de la mano de personajes como Iglesias, no pretende asaltar las cúpulas partidarias de la socialdemocracia, ni propiciar el trabajo fraccional. No, eso no le interesa a Pablo; en cambio, no se corta lo más mínimo intentando maniobrar desde el corazón del gobierno. Las últimas iniciativas y movimientos de Unidas Podemos en relación a los presupuestos, propiciando acuerdos de bloque y cercenando cualquier pacto hacia el centro político, dan que pensar. Esta modalidad de ‘entrismo’ pablista huele a deslealtad y genera desconfianza entre los socios de la coalición. Llegados a este punto cualquier ciudadano, mínimamente informado, puede preguntarse qué es en realidad Unidas Podemos, y qué sería sin un hermano mayor socialista en el espacio de la izquierda. Cuesta adivinar cuál es su verdadera naturaleza dado que ya no nos incordian, como antaño, con las tesis de Ernesto Laclau, y han perdido la fe en el boliviarismo venezolano. Parece, incluso, que en Unidas Podemos ha caído en desuso el léxico más clásico y descarado de la formación. Ya nadie habla de castas ni de la vieja política; es más, hay quien piensa que se han contagiado del modus operandi y la retorica de los ‘de arriba’. ¿Por ventura se ha convertido Unidas Podemos en el receptáculo donde habitan todos los epígonos tristes de las esencias revolucionarias? Cuando las Mareas ni vienen ni van, cuando el movimiento se transforma en foto fija, cuando la cabeza es más voluminosa que el cuerpo y se adivinan pies de barro, cuando la disensión es tratada como traición, cuando de la comuna se pasa al chalet o cuando la coleta deviene moño, es que algo pasa. Conviene alimentar a la clientela propia para no perderla. En esa tesitura lo más fácil es vender al ciudadano que se ha dado un puñetazo sobre la mesa, que se ha hecho ‘entrismo’ gubernamental. Se vende al mundo mundial que ésta es una táctica arriesgada, pero útil, para corregir las perversas desviaciones que atenazan a los socialdemócratas. Para ello nada mejor que entenderse con los independentistas para bloquear el paso a la pérfida Inés Arrimadas y a los lacayos del IBEX 35. Patético. La vicepresidenta Nadia Calviño, con la prudencia y la elegancia que la caracteriza, ha dado en el clavo al manifestar que hay acciones que persiguen tan sólo la visibilidad. En la actividad política la búsqueda desesperada de protagonismo es un síntoma de que algo no funciona, es el termómetro que detecta el miedo del dirigente a perder espacios comunicativos y clientelas. Preparémonos pues, a transitar por una legislatura que no estará exenta de sorpresas, chantajes encubiertos y traiciones. Los de Pablo Iglesias, para vitaminarse, seguirán practicando entrismo intervencionista adornado con retórica populista.

8.11.20

PILAR RAHOLA

 

Pilar Rahola es insaciable. Ha cocinado tantas paellas marineras, ha escrito tantas columnas bizantinas y vociferado en tantos platós de televisión, que ahora quiere pasar factura. Pero no se distraigan con lo accesorio, sobre todo quiere seguir cobrando una buena morterada a cuenta del erario público. Para seguir conservando el nivel de ingresos de su peculio, no ha dudado en acudir al más mezquino de los conseguidores patrios y llorar desconsoladamente sobre su hombro. Cómo se atreven a recortar su presencia en ‘la nostra’. Cómo le pueden hacer eso a ella; sí, precisamente a ella, que ha sido biógrafa y hagiógrafa de los cesarillos caídos en desgracia; a ella que, día tras día, castiga su terso cutis bajo el infame maquillaje de TV3 y soporta las despiadadas críticas de los que la acusan de pesetera. Por si no han reparado en ello: cuando Pilar se irrita, el secesionismo puigdemontista tiembla. Ella es la única voz capaz de explicar lo inexplicable (sic) y llegar al corazoncito de los ciudadanos independentistas que andan extraviados. Pilar Rahola está tan convencida de su rol mesiánico como gladiadora televisiva, que recurre a ‘la palanca especial’ de David Madí y a las presiones del apalancado Puigdemont. Busca venganza contra quienes osan reducir su cuota de pantalla. Sus avaladores políticos le sugieren que aguarde a las elecciones, que habrá un antes y un después, y que el impío Vicens Sanchís purgará sus pecados. Pero no se lo pierdan, hay quien cree que, en el fondo, Pilar Rahola sueña con ser una especie de Mónica Terribas, con programa de máxima audiencia a su cargo y barra libre. Pilar sueña con un ‘Aló Rahola’ donde disertar y pontificar a placer, donde masacrar a adversarios, premiar a los amigos arroceros y hacer patria. De momento toca santificar al prófugo Puigdemont y así poder seguir adorando al poderoso caballero Don Dinero.

28.10.20

DE VERGÜENZA...

 

MESA, FILTRACIONES Y LÍOS

 En los folletos informativos que reparten a los visitantes del Parlament de Cataluña, también en los libros que se obsequian a los invitados vip, se explica el funcionamiento de la cámara catalana, sus potestades y la dinámica rutinaria de sus sesiones y comisiones. En esos textos se cataloga a la Mesa del Parlament como un órgano colegiado que gestiona y gobierna correctamente la institución; de su lectura se desprende que la característica que define su forma de actuar es la templanza y la discreción. Desgraciadamente esa visión idílica ya forma parte del pasado. Llámenme nostálgico si así lo prefieren, pero tras más de una década de ‘procés’ el parlamento catalán ha dejado de ser lo que era. La nota de corte para ser diputado, en el parque de la Ciudadela, se ha rebajado tanto que más de un oportunista se ha tomado el hemiciclo como un coto privado de caza, un campo de batalla donde pelear cuerpo a cuerpo y sin reglas por una quimera. La semana pasada el TSJC condenó a cuatro miembros de la Mesa del Parlament que ejercieron su cargo flanqueando a Carmen Forcadell. La cuestión se ha saldado con unos meses de inhabilitación especial y una multa a los implicados. No tengo nada que objetar al respecto. Respeto la decisión de los jueces. Estoy convencido de que han fallado sobre un acto de manifiesta desobediencia y no sobre el rol de la Mesa como órgano institucional. En cambio he de decirles que no me satisface lo más mínimo que el actual presidente de la cámara Roger Torrent -junto a otros miembros de la Mesa- en un alarde de corporativismo hayan agasajado y recibido como héroes a los condenados. Una vez más se ha instrumentalizado la institución de forma partidista siguiendo los cánones procesistas que suelen ir acompañados de resoluciones parlamentarias y, cómo no, de la fanfarria callejera que organizan Ómnium y la ANC. Pero ahí no acaba la cosa. La Mesa del Parlament se ha convertido en un cuadrilátero de pressing catch en el que los combates entre el vicepresidente Josep Costa y Roger Torrent, no exentos de violencia verbal, devienen un espectáculo lamentable que nada tiene que ver con la corrección parlamentaria. Por si ello fuera poco, el deterioro del funcionamiento se ha visto reforzado por la filtración, a determinados medios de comunicación, de actas sin aprobar que contienen acuerdos y debates internos sujetos a confidencialidad. Tanto es así que las discusiones acerca de la resolución sobre la Monarquía, el papel de los letrados resistiéndose a cometer ilegalidades, la insistencia de Torra para fulminar a Xavier Muro y otras incidencias más fueron filtradas subrepticiamente a la prensa. El vicepresidente Josep Costa, en su afán por dejar en evidencia a Roger Torrent y denigrar al diputado socialista David Pérez, ejerció de garganta profunda. La beligerancia de Costa, y el tono airado de las discusiones, es un flaco favor a la credibilidad de las instituciones. No es de recibo este modo de proceder que pone en la diana tanto a los adversarios políticos como a los socios de gobierno. Lo que ocurre en la Mesa clama al cielo, no sólo porque algunos de sus integrantes juegan al testimonialismo barato, sino porque revienta la confidencialidad, retuerce el reglamento y emponzoña con golpes bajos las relaciones interpersonales. El ciudadano tiene derecho a pensar que, más allá del espectáculo en que se han convertido los plenarios, hay alguien -supuestamente una Mesa colegiada de gente capaz, discreta y dialogante- que vela por la justeza de los procedimientos y la legalidad de las decisiones. Creo recordar que existe en la cámara catalana un reglamento y un código de conducta que exige no sólo confidencialidad sino también decoro a los diputados. ¡Aplíquese! La torpeza del vicepresidente Costa filtrando información -detectada por una marca de copia- la pelea política entre ERC y Junts por conseguir la hegemonía en el cosmos independentista, o la admisión a trámite de resoluciones sobre temas en los que la cámara no tiene competencias, convierten a la Mesa del Parlament en la Tabla Ovalada de los líos y las filtraciones. Todo es tan mediocre y decadente en los confines de galaxia procesista que urge pasar página e iniciar una nueva etapa política. Otro Parlament y otro Govern han de ser posibles.

UN GOVERN CON POCAS LUCES

 



Si hace unos años Artur Mas no hubiera presumido de haber confeccionado el Govern ‘dels Millors’ quizás hoy no estaríamos hablando del Govern de los mediocres. Si, de esos que dicen y se contradicen, de esos que se pelean entre ellos, que balbucean y dudan en exceso, que se explican mal y, para colmo de males, centrifugan hacia Madrid las consecuencias de su insolvencia. A un servidor de ustedes no le tranquiliza lo más mínimo una rueda de prensa del conseller de interior señor Miquel Sàmper. Me inquietan las comparecencias televisivas de Alba Vergés. A Pere Aragonés le reconozco tanta buena voluntad como debilidad argumental y falta de brío. El legado gubernamental que nos ha dejado Quim Torra no da la talla, seguramente porque él tampoco la daba. Es tan exagerada la obsesión del ejecutivo catalán por singularizarse que resulta cansino escuchar a cada instante, con reiteración, que el Govern es quien gestiona el estado de alarma. Oír quejarse a Miquel Sàmper de que las competencias de este toque de queda no contemplan la totalidad de las utilizadas con anterioridad por el gobierno central, suena a provinciano. Siguen instalados en la queja permanente de cara a fuera, y en la pelea por la hegemonía dentro de la galaxia secesionista. Todos sabemos que la Generalitat no se ha caracterizado, precisamente, por una excesiva coherencia en la aplicación de medidas a lo largo de estos últimos meses y ahora juega a ser el duro de la película. Obedeceré sin rechistar las recomendaciones de las autoridades competentes, pero ello no implica que me agraden las enfermizas pretensiones de singularización de un Govern con pocas luces, ni su modelo expositivo

19.10.20

GENTE POCO CLARA



 

OMERTÁ A LO ESQUERRA REPUBLICANA



 Si Ernest Maragall, Alfred Bosch y Bernat Solé -es decir, ERC- siguen negándose a dar explicaciones en el Parlament de Catalunya sobre cómo ha gestionado sus recursos la Conselleria d’Acció Exterior, tendrán serios problemas. Los tendrán, no sólo porque las actividades que pretendían llevar a cabo sean competencia estatal, si no porque sus consellers adoptaron la fea costumbre de hacerlo todo a hurtadillas, en falso. Alfred Bosch malgastó su credibilidad con un escabroso asunto que implicaba a uno de sus mas estrechos colaboradores. Cuentan que lo protegió de forma exagerada de un presunto acto de acoso sexual y eso les costó el cargo. Tampoco se libra de sospechas ese eterno inquilino de las administraciones que es Ernest Maragall, cuando se escaquea de acudir a la cámara catalana para dar explicaciones de su gestión gubernamental. El último en llegar, Bernat Solé, ex alcalde de Agramunt, haría bien en poner luz y taquígrafos a la labor de sus antecesores, si no quiere convertirse en cómplice de una omertá a la republicana. Seria un mal servicio al país ocultar la gestión poco clara de un tránsfuga político con pedigrí o la de un encubridor manifiesto. Los diputados de la oposición, la ciudadanía y los medios de comunicación, tienen derecho a conocer el contenido de los comunicados y las cartas que se cursaron desde los departamentos de la Generalitat a las embajadas de países extranjeros. También tienen derecho, por ejemplo, a saber cómo se ha gastado el dinero del Diplocat y cien cosas más que el govern se empeña en ocultar. Fíjense, no deja de ser un oximoron que la conselleria en cuestión también ostente el título de Relacions Institucionals i Transparència. Ni mantiene buenas relaciones institucionales, puesto que desatiende los requerimientos informativos que le cursa la Mesa del Parlament, y muchos menos ejerce la transparencia.

10.10.20

VOLVERAN SI HACEMOS LO QUE TOCA

 



LOS GUIRIS 


No soy comerciante, ni guía turístico, ni camarero o taxista, pero los añoro. Incluso he olvidado mis enfados cuando sus obstructivos paseos en grupo me impedían acudir raudo a citas y compromisos. De guiris los había de todo tipo, estética y condición. En nuestras calles los adinerados adictos al Paseo de Gracia convivían con el mochilero de La Rambla, las zapatillas deportivas con las sandalias de plástico, las camisetas de mercadillo con las de diseño. Pero ese paisaje, por desgracia, ya no se da. Todo se ha tornado más oscuro y gris. Se fue el color y se esfumaron los que pintarrajeaban la consigna ‘Tourist go home’. A la metrópoli de hoy le falta bullicio y le sobra abatimiento. Sí, se ha ido aquella algazara que llenaba terrazas conversando en cien idiomas, fotografiando incluso lo grotesco, irritando con su cháchara a los insomnes. Aquella fauna omnipresente venida de lejos propició que algunos apretaran las tuercas a las administraciones -con razón- exigiendo medidas de contención. Resultó fácil quejarse del deterioro ambiental y la insalubridad de las calles y barrios más frecuentados. Cierto, pero hoy añoramos a los guiris, deseamos que vuelvan con sus atuendos multicolores, su curiosidad y sus caprichos gastronómicos. Los necesitamos, no sólo por su aportación económica, sino porque su retorno será sinónimo de normalidad. Si cumplimos las normas volverán.

PARA COLAU...

 

UN URBANISMO SENSATO

 Para que nadie se lleve a engaño: Me gusta que mi ciudad esté bien dotada de zonas peatonales y carriles bici. Y que lo esté, cosa que no ocurre, tras cocer a fuego lento y condimentar los proyectos con los ciudadanos directamente afectados. Me desespera la improvisación, el parche, las frases grandilocuentes, el mesianismo verde, las pitonisas que vaticinan terribles enfermedades y el postureo. Amo mi metrópoli y me duele todo lo que pueda dañar su imagen. Me contraría ver algunas de sus calles pintarrajeadas sin gracia, repletas de fríos bloques de piedra y con hierbajos. Recientemente alguien dijo que el cambio que ha traído Ada Colau a Barcelona es superficial, que no tiene profundidad. Comparto ese análisis pero añadiría algo más, incluso lo superficial adolece de criterio definido y buen gusto. Se habla mucho, y se presume, del denominado urbanismo táctico y he intentado informarme al respecto. Un buen amigo, entendido en la materia, sostiene que ese tipo de urbanismo posee como rasgo básico su enraizamiento en la comunidad y que no suele ser un procedimiento para desarrollar actuaciones desde la administración. Las iniciativas impulsadas por Colau en Barcelona no han contado con la suficiente implicación de la ciudadanía y se desconoce con claridad el objetivo que persiguen. Me atrevería incluso afirmar que han provocado el efecto contrario al anunciado y deseado. Uno se pregunta, por ejemplo, si los índices de contaminación por efecto del tráfico rodado en la calle Consejo de Ciento, han mejorado o no. El único carril existente provoca largas retenciones de vehículos en horas punta con sus consiguientes emisiones y una contaminación acústica añadida. Los conductores bloqueados se desahogan haciendo sonar el claxon, ergo, más humo y ruido. Les pido disculpas, un servidor de ustedes no es un experto en temas de ordenación urbana ni movilidad pero si un defensor del urbanismo sensato.

PARA QUE ALGUNOS TOMEN NOTA

 


EL GUTI, COMO EJEMPLO 

 La historia ha sido siempre un terreno abonado para la controversia política. Tanto es así que en este país parece haberse puesto de moda mirar hacia atrás con ira. Desde la tribuna del Congreso se puede llamar a un adversario -aludiendo a su árbol genealógico- terrorista, o fascista, e irse de rositas. Se está instalando en algunas administraciones un macartismo a la española capaz de reescribir el nomenclátor de las ciudades o pulverizar las estatuas de los próceres del país. Sirva, como muestra de ello, lo que acontece alrededor de la figura de Indalecio Prieto. Nos invade un revisionismo histórico perverso que nada tiene que ver con un estudio crítico del pasado. En medio de una atmósfera política que rezuma intolerancia, se agradece la publicación de biografías de personas que, en los momentos difíciles, apostaron por el diálogo y la reconciliación. Salió a la venta el libro ‘El Guti, “L’optimisme de la voluntat” de Txema Castiella. Su aparición en el actual momento histórico me parece necesaria y oportuna. Necesaria para recuperar el rol jugado en la Transición por gentes de ideologías contrapuestas, pero sensatas. Oportuna para responder, desde la solvencia intelectual, a todos aquellos que juegan a reinterpretar torticeramente el pasado. En situaciones delicadas, la presente lo es, conviene rememorar a personajes como el Guti. Fue un ejemplo de esa ética de la responsabilidad de la que hablaba Max Weber y que tanto escasea.

LOS EMBOSCADOS EXISTEN

                                                                                   

 LAS OTRAS ‘QUINTA COLUMNA’ 

 Cuando el general Mola -otros dicen que Varela- usó en 1936 la expresión ‘Quinta Columna’, para referirse a los simpatizantes del golpe de estado que actuaban clandestinamente en Madrid, no podía llegar a imaginar cómo llegaría a popularizarse aquella expresión. En este país somos especialistas en acuñar nuevos términos, en obviar quién es el enemigo principal y olvidar en qué dirección hay que remar. Lo olvidamos, por ejemplo, dramáticamente en Mayo de 1937, lo reeditamos en las plataformas previas a la Transición, lo presenciamos en la famosa ‘pinza’ de Anguita-Aznar, y se rubricó con el ‘Tamayazo’ en la Asamblea de Madrid. Se puede ejercer de quintacolumnista consciente o inconscientemente. Allá cada cual con sus principios. Quiero pensar que la salida en tromba de Pablo Iglesias, Garzón y Asens, interpretando la llamada telefónica de Felipe VI a Lesmes, no tenga nada que ver con el desasosiego que les embarga tras conocer los últimos sondeos electorales. Interpretar a la carta la ausencia del Rey en Barcelona, o un telefonazo de cortesía, calificándolo todo como una intromisión en una decisión política de gobierno me parece simplista y poco edificante. Acusar al monarca de parcialidad y levantar un banderín de enganche para clientela insatisfecha es hoy en día un despropósito. Oír al portavoz del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, decir que sería ‘fantástico que el Rey no vuelva más a Cataluña’ obliga a pensar que Sánchez tiene el enemigo en casa, que sus socios tienen atrofiado el instinto institucional. Suscribo la opinión del ex diputado europeo, Ignasi Guardans, cuando afirma: “una parte del gobierno quiere cargarse la Monarquía porque le conviene y están dispuestos a montar lo que sea, incluso la mentira, para encabronar a la sociedad en esa dirección. Lo dicho, de Quinta Columnas como de meigas, haberlas haylas.

8.9.20

                                                                          
CON MIQUEL ROCA Y LOS BELLA CIAO

 

 En estos tiempos en que la propaganda mata la política, la declaración reactiva desplaza el raciocinio y el sentido común se diluye tras una batería de excusas, son de agradecer las reflexiones de veteranos prohombres de la política. Reciente mente, en un artículo para La Vanguardia, Miquel Roca Junyent se quejaba amargamente de los políticos que invertían todas sus energías en robustecer las discrepancias, debilitar las instituciones que no controlaban y magnificar los problemas como excusa para no intentar resolverlos y, así, obtener réditos electorales. Afirmaba Roca que esta forma de proceder no era responsable e iba contra el interés general de la ciudadanía. Este padre de la Constitución aconsejaba también la conveniencia delimitar el marco del debate político, sin que ello implique un abandono de la ideología de cada cual y de sus legítimas ambiciones. En otro tiempo critiqué con dureza las posiciones de Miquel Roca pero he de confesar que, últimamente, su sensatez da en el blanco. Como complemento a esos sabios consejos, y en otro ámbito comunicativo como son las redes sociales, permítanme que recurra a una serie de sugerentes tweets que llevan el sello de Bella Ciao y dicen así: “Para los que aún tenéis dudas y me preguntáis por privado (chicos y chicas) Soy chico, hetero, de izquierdas, republicano, comprometido en la lucha contra los racistas, homófobos y discriminadores en general, libertario, feminista. Votante del PSOE y de UP, activista en el 15 M y sobretodo humano”... Luego Bella Ciao en otro tweet afirma: “No tengo religión ni creo en ellas, aunque me encanta visitar basílicas, iglesias y catedrales… Y por supuesto estoy contra el maltrato animal”. Los comentarios en las redes suelen ser crueles. Al citado Bella Ciao le recriminan que tras esa hermosa declaración general de principios afirme que vota al PSOE porque supuestamente ese partido es el defensor, entre otras cosas inconfesables, de la monarquía. En el mundo siempre ha habido, y habrá por desgracia, estrictos defensores de los dogmas revelados. Y es que, amigo lector, como escribe Roca Junyent, esta crisis que sacude Cataluña, España y el mundo entero es muy seria. Tan seria que gentes con sentido común, de pareceres e ideologías enfrentadas, están dispuestas a aparcar diferencias, unir esfuerzos y transigir para afrontar unidas los problemas. No debería extrañarnos pues, que tal como está la situación, republicanos de toda la vida devengan monárquicos funcionales por un tiempo; tampoco que defensores acérrimos de la iniciativa privada admitan y acepten un mayor intervencionismo del estado, o que independentistas irredentos aparquen una temporadita sus aspiraciones secesionistas. Una crisis de dimensiones extraordinarias esta aquí. A todos nos toca una dosis de renuncias para conseguir reflotar la nave. Una primera prueba para achicar agua de la sala de maquinas llega con los presupuestos. ¿Vamos a arremangarnos todos? Necesitamos otear el horizonte futuro más allá del día de hoy. Todos los Roca y los Bella Ciao con sentido común tienen una misión a bordo sin dejar de ser quien son.

30.8.20

IRRESPONSABLES COMO NADIE: ANC

 No me lo puedo creer. La profesora Elisenda Paluzie propone a los feligreses de la ANC que, el próximo 11 de septiembre, se manifiesten masivamente asediando un centenar de edificios de titularidad estatal ubicados en diversas localidades catalanas. Luego invita a los concurrentes a confluir en una gran manifestación a celebrar en la ciudad de Barcelona. La lista de despropósitos y propuestas estrambóticas de esta mujer parece no tener fin. Un servidor de ustedes no tiene intención de plasmar, en este articulo, episodios tristes de la historia de este país en los que la universidad estaba tutelada por rectores adictos al régimen. Lo saco a colación porque, recientemente, la señora Paluzie lanzó una fatua, con intenciones aviesas, contra catedráticos supuestamente ‘unionistas; pero de eso hablaremos en otro momento… Todo parece indicar que la ANC hará caso omiso a las advertencias formuladas por insignes profesionales del mundo sanitario -como el jefe de epidemiologia del Hospital Clínico, Antoni Trilla- que alertan del riesgo de un rebrote contagioso en cualquier tipo de manifestación masiva y, también, de las dificultades para garantizar en actos multitudinarios las medidas de seguridad. La actitud evasiva de Paluzie al respecto la acredita como socia de honor del aberrante club de los negacionistas confesos. Sí, de ese que ningunea el peligro de contagio y se oculta bajo el paraguas de la libertad de manifestación. Elisenda Paluzie se sitúa a la altura del curandero leridano, Josep Pàmies, que hace pocos días congregó a más de mil personas, sin medidas de seguridad ni distancias, en Sant Pere de Ribes. El de Balaguer convocó el acto a través de la entidad ’Dolça Revolució’. Paluzie hace lo mismo desde la ANC y sus difusores mediáticos habituales. En este club de gentes descreídas, y escasamente preocupada por la expansión de la pandemia, también milita Miguel Bosé. Visto lo visto es evidente que, algunos sectores del independentismo irredento, tienen el sentido común en la UCI. Patético y peligroso.

16.8.20

LA FAMILIA QUE REZA UNIDA PERMANECE UNIDA

                                                                             




Y LE LLAMABAN PUJOL
 El tema de la familia Pujol, de su herencia y negocios, hace tanto tiempo que colea que uno presiente que se va a convertir en otra historia de las de nunca acabar. Los abogados de la familia piden a la Audiencia Nacional que se archive el proceso por falta de pruebas, y por la prescripción de los posibles delitos cometidos. Nada que objetar al respecto, este clan familiar tiene todo el derecho del mundo a defenderse como mejor le plazca. Faltaría más. Pero a un servidor de ustedes lo que le desagrada en este serial es que el clan Pujol eche mano del más ingenuo de los victimismos. Alegar que se le persigue por su apellido y su pasado, no es de recibo. En Cataluña, para justificar lo injustificable, algunos han llegado al extremo de alegar persecución ideológica y política cada vez que un juez ha osado levantar una alfombra, o un plumilla valiente emitir una crítica acerada. La receta defensiva por excelencia es argüir que a uno se le persigue por su amor patrio, por mostrarse contrario al sistema constitucional, por criticar la monarquía... Hoy los Pujol nos dicen que les quieren empurar por su apellido, al igual que hace unos días Laura Borrás veía persecución ideológica por sus “trapis” u otros sostienen que lo del 3% es un invento de las cloacas del estado… Dada mi ignorancia en temas jurídicos y mi dificultad para discernir entre lo que es una organización criminal y un grupo criminal, he consultado el código penal (LO5/2010 de 12 de junio) en el que se entiende por organización criminal “la organización formada por más de dos personas con carácter estable o por tiempo indefinido, que de manera concertada y coordinada se reparten diversas tareas o funciones”... Repasemos: los Pujol son muchos más que dos, mantienen vínculos estables desde hace décadas, y todo el mundo sabe que cada cual jugaba su rol más allá del legado de l’avi Florenci. Así la cosa, el juez proveerá. En Valencia, Madrid, Mallorca y cien lugares más, ha habido -y hay- causas por corrupción pero, por esos pagos, los abogados no suelen argumentar que a sus clientes se les persigue en función de su linaje.

8.8.20

ELS DEL 3%

 

QUÉ ÉS JUNTS X CATALUNYA? 

És evident que en el món de la política partidària sovint és més fàcil recuperar, reescalfar i refregir conceptes i pràctiques del passat que no pas innovar. De vegades ens volen vendre com a nou quelcom que duu el perfum d’ altres èpoques i la terminologia de vells i oblidats discursos. En aquest sentit fora bo que, més enllà de seguir i observar la picabaralla política i les persones triades per dirigir la última iniciativa organitzativa dissenyada a Waterloo, fóssim capaços d’esbrinar i definir mínimament què carai és, i què hi ha en l’operació de Junts. Més enllà de saber quants vicepresidències tindrà, quines adhesions recollirà i el nombre de militants que s’hi aplegaran, esdevé important saber quin tipus de moviment s’està gestant a Catalunya i quin discurs està elaborant per oferir al seu electorat. Estem parlant d’una reencarnació del vell pujolisme, o potser estem davant d’un sincretisme polític farcit de populisme nacionalista i culte a la personalitat, adobat amb frustracions col•lectives? Convé saber tot això per evitar sorpreses futures, disgustos i lamentacions. L’il•lustre historiador i politòleg, Jean Touchard, en la seva ‘Historia de les idees politiques’ va definir el peronisme com un ‘nacionalisme popular, demagògic i amb pretensions autàrquiques. Ens explicà, també el francès, que una de les característiques d’aquell populisme peronista era l’exaltació del lideratge de Juan Domingo Perón, i la identificació de la seva persona amb el poble i la pàtria. La utilització dels sentiments i un hàbil ús dels símbols -incloent-hi el fenomen Evita -donaren al general argenti bons rèdits polítics. Com poden comprovar, establir un cert paral•lelisme entre ambdós moviments no és gens forçat. En el fons del discurs puigdemontià rau un menysteniment envers la llei, un panegíric constant de la desobediència i l’establiment d’una correspondència perversa entre el moviment que pretén impulsar i Catalunya. Després de la presentació en societat de Junts, podem afirmar que el puigdemontisme ha fet una passa més per fagocitar tot el que es mou en l’univers independentista. Resulta paradoxal escoltar dir a polítics prehistòrics com Mascarell, Trias o Colomines, que els partits són ‘instruments caducs’ i que la brisa de Waterloo ens guarirà de tots els mals. Parlen de transversalitat nacionalista, obvien qui recorria històricament a aquest concepte per amagar, per exemple, els conflictes de classe i perpetuar les elits oligàrquiques. Edward Gibson -sociòleg doctorat a Columbia, catedràtic a Northwestern i autor de diversos llibres especialitzats en moviments politics- ha reflexionat abastament sobre el que considera un dels trets fonamentals del peronisme i, per extensió, del nacionalisme populista. Gibson destaca ‘l’elasticitat’, la capacitat d’adaptació a les circumstàncies canviants de la política que tenen aquests populismes però, sobre tot, el seu esforç titànic per impedir el naixement i consolidació d’altres alternatives (ara penso en el PDCAT o ERC). En el seu estudi sobre el modus operandi del peronisme remarca l’habilitat darwiniana del moviment per reinventar estructures de mobilització electoral i coalicions per mantenir-se en el poder. Tot això ho hem vist a casa nostra fins a la nàusea. Si la nova fórmula organitzativa del puigdemontisme parida a Waterloo prospera, o obté un bon resultat electoral, podrem afirmar sense por a equivocar-nos, que un populisme d’inspiració neoperonista ha arrelat a Catalunya. Vells dirigents, trànsfugues de cent projectes, arribistes i pensadors que ja s’han cansat de pensar poden esdevenir la reencarnació d’un discurs passat i repetitiu que no aportarà res de bo al país.

BARCELONA TIENE UN PROBLEMA

 O BARCELONA ESPABILA O...

 Creo que el equipo de gobierno que dirige Ada Colau debería seriamente empezar a preocuparse. Son muchas, y autorizadas, las voces que alertan del deterioro vital de la metrópoli ante la ausencia de estrategias políticas meditadas. La pérdida de imagen de la ciudad, y la falta de ilusiones colectivas, transportan a la capital de Cataluña al reino de la somnolencia y la siesta. Y todo esto que les digo no lo airean sólo los grupos de la oposición municipal, sino que nos lo cuentan personas tan acreditadas y respetadas como Lluís Permanyer, Marius Carol o Francesc Arroyo. Estos analistas -que son un reflejo educado de lo que se opina en la calle- nos dicen que la ciudad vive de las rentas de un pasado que llegó a ser glorioso pero que hoy, la urbe, vegeta sin proyecto regodeándose en la improvisación. El barcelonés vive preocupado por la creciente inseguridad ciudadana, la okupación de pisos, la droga, el paro y el cierre de pequeños comercios. Esos son los problemas centrales y no otros de accesorios. Hemos pasado del famoso eslogan ‘Barcelona més que mai’ a un consigneo ideologizado, buenista y edulcorado más propio de un grupito de scouts que no de una ciudad con ambición que sueña estar de nuevo en vanguardia. Bien está que se incrementen los espacios peatonales y se estimule el uso de la bicicleta; perfecto, pero ello debe abordarse con la moderación que emana de la participación de los ciudadanos, la gradualidad y el conocimiento del espacio. La preocupación por la movilidad crece exponencialmente con el uso privado del vehículo para evitar, por el virus, el transporte público. A día de hoy las cosas no se han hecho bien. Lluís Permanyer -por ejemplo- nos alertaba recientemente del bodrio aplicado en la Vía Layetana a partir de una decisión de despacho de Janet Sanz. Soy consciente del golpe que ha propinado la pandemia a la vida cotidiana en las ciudades de nuestro país pero, precisamente por ello, urge volver a políticas serias y sensatas. Conviene ser realista y alejarse de experimentos recogidos en el papel couche de los programas máximos electorales. Es en esos temas tan transversales donde debería manifestarse, con mayor contundencia, la cultura de gobierno atesorada por el socialismo barcelonés como antídoto contra la bisoñez de algunas decisiones. Escribía Francesc Arroyo en ‘Metrópoli Abierta’ que Barcelona ha pasado de ser la famosa ‘Rosa de Fuego’ a convertirse en una planta mustia. Quizás tenga razón… O Barcelona y Cataluña espabilan o… ¡Uf!

14.7.20

SIEMPRE COMPLICANDO LAS COSAS...


¿COMO VOLAR EL HERMITAGE? 


Hay decisiones del equipo de gobierno de Ada Colau difíciles de comprender. El veto a la llegada del Hermitage es una de ellas. Antaño lo fueron el rechazo al Mobile, la oposición a la construcción de nuevos hoteles, la tibieza con la Agencia Europea del Medicamento o la frivolidad para con la industria del automóvil. Ahora le toca el turno al Hermitage. Cualquier persona mínimamente informada sabe que el Hermitage no es una fruslería, que estamos hablando de una de las pinacotecas más importantes del mundo, de uno de los museos con piezas de incalculable valor artístico y cultural. A veces llego a pensar que algunos de nuestros gestores públicos se dejan llevar por apriorismos ideológicos, hijos de un viejo maniqueísmo, poco prácticos. Y que otros, para no ver perturbada su área de confort político, ceden y tragan lo que les echen sin oponer resistencia argumental. Lo que a todas luces sería una opción de sentido común queda supeditada a un postureo de cartón piedra, o a un ‘laissez passer’ acomodaticio. Con la que está cayendo se hace difícil admitir que una ciudad como Barcelona -que ve su actividad económica, turística y comercial castigada por la crisis del coronavirus-acepte desprenderse de una inversión en el terreno cultural que viene acompañada de cuantiosos puestos de trabajo directos e indirectos. Cuesta entender que nuestros astutos gestores municipales no perciban la posibilidad de articular una oferta cultural de éxito –con museo Picasso, Miro, MNAC, etc.- capaz de atraer turismo de nivel en lugar del de juerga y borrachera. Argumentan los contrarios a la llegada del Hermitage que cuatro informes, hechos por encargo de los ‘anti’, desaconsejan que el proyecto recale en el puerto barcelonés. Perfecto, pero también hay estudios y planteamientos en sentido inverso y, según tengo entendido, abiertos a estudiar alternativas a las pegas expuestas por el consistorio. Así lo certifican las múltiples propuestas de adaptación referentes a movilidad ofertadas a lo largo de más de cuatro años por los promotores. Pues bien, Ada Colau y compañía siguen empeñados en dificultar la instalación del Hermitage en Barcelona. También me consta que personas del ámbito socialista, vinculadas al cosmos cultural, no ven con buenos ojos la cerrazón del gobierno municipal. ¿Qué cara de póker se nos va a poner a los barceloneses si al final el proyecto aterriza en Madrid, o en otra ciudad española? Hay empecinamientos perjudiciales y éste lo es. Huele a postureo, a incapacidad de rectificar. Quizás peque de ingenuo pero me gustaría que el Hermitage viniera a completar la oferta cultural de la ciudad, que nos mostrara obras y colecciones de interés. Me encantaría también que con él llegara una rama de la famosa colonia de gatos que moran en el Hermitage de San Petersburgo. Sí, los gatos de Kazán que llevan allí desde el siglo XVIII cuando la emperatriz de Rusia, Isabel I, ordenó su cría y custodia para combatir las ratas de palacio. Los felinos serian bien recibidos y mimados en Barcelona, en nuestra ciudad abundan todo tipo de ratas, conviene mantenerlas a raya y nada mejor para ello que los gatos de Kazán. Mejor estos animalitos de sangre caliente que no el gato chino dorado, ese que mueve el brazo en las tiendas de todo a cien…. o en un futuro outlet.

LA LACA DE ALGUNAS ES COMO EL ÁMBAR, FOSILIZA EL PENSAMIENTO





VILALLONGA, LENGUA Y RAZA 




Mariàngela Vilallonga ha afirmado, sin ruborizarse ni inquietarse lo más mínimo, que cuando hace ‘zapping’ no sabe si está viendo una cadena de televisión estatal o una catalana, que hay demasiado castellano en TV3. Siguiendo el mismo proceder de la ilustre dama, en lo que se refiere al cambio de cadenas, un servidor de ustedes cuando sintoniza TV3 no sabe si está ante la tele de un país bajo un sistema de pensamiento único o de información tergiversada. Para redundar en el tema de las lenguas, por si lo dicho fuera poco, la señora Vilallonga se ha descolgado en sede parlamentaria diciendo que en la cámara catalana se habla demasiado castellano. Confieso amigos lectores que estoy alarmado ante tanto desatino. Uno empieza a estar acostumbrado a declaraciones poco afortunadas en boca de políticos de medio pelo. No hay nadie perfecto, pero en el caso de la señora en cuestión hay algo que chirria. En las afirmaciones de la política no hay deslices ni errores, hay profundas convicciones. Fíjense, la consellera es catedrática de Filología latina en la universidad de Girona, ex vicepresidenta del Institut d’Estudis Catalans y poseedora de la Creu de Sant Jordi (ya sé que este galardón está devaluado, pero lo posee). Ya ven, mucho ‘titulitis’ y poca empatía con los miles de ciudadanos catalanes que hablan castellano. No es la primera vez, ni será la última, que esta señora se convierta en noticia. Fue ella quien en una concurso de colles sardanistas habló de la raza catalana. Luego alegó que aquello fue un ‘lapsus linguae’, pero todo el mundo sabe que es una de las firmantes del manifiesto Koiné que aboga por implantar el catalán como única lengua oficial en Cataluña. Ya sé que estamos preocupados y ocupados con el dichoso virus de marras, lo sé, pero eso no implica pasar de largo y hacerse el distraído cuando entre la maleza aparece el huevo de la serpiente. La Conselleria de Cultura del gobierno de Torra está maldita, ayer los ‘trapis’ de Borras, hoy el ‘zapping’ de la Vilallonga. Ambas políticas de raza.

10.6.20

UN POCO HARTOS DE TANTA TONTERÍA...





MISCELANIA CATALANA 

El nacionalindependentismo tiene un serio problema: Pilar Rahola se ha fracturado un brazo al tropezar con un separador de carril bici, y el percance genera en las redes sociales una trascendental polémica patriótica. Es público y notorio que esos cachivaches pegados al asfalto son obra de conspicuos izquierdistas y constitucionalistas desalmados. También es obvio que la periodista de marras cumple estrictamente con las normas de civismo y sólo cruza la calle por los pasos cebra, ergo, en la caída hay gato encerrado. El nacionalindependentismo tiene un serio problema de nostalgia: Convergentes, pelotas y pesebristas de toda la vida felicitan a Jordi Pujol, en su noventa aniversario, sin aguardar algo tan castrista como que la historia le absuelva. La tele del régimen, que nunca ha diseccionado el fenómeno del 3%, monta un programa de blanqueo del ex president que sonrojaría hasta a un saco de harina. Algunos irredentos de la causa pujolista, incluso se plantean encargar al Institut de Nova Història un estudio negacionista sobre la herencia del abuelo Florenci, a lo Pio Moa. El nacionalindependentismo tiene problemas relacionales con la justicia: Lluís Millet pide un indulto, mientras Ferrovial recibe, de nuevo, unos cuantos milloncitos del Govern de la Generalitat. Laura Borras tiene la desfachatez de afirmar que lo suyo con los tribunales es otra jugarreta de las cloacas del estado contra el cosmos secesionista. El nacionalindependentismo no cuadra los números: Torra se queja, pero la milonga es tan habitual que ya no cuela la cosa. La ANC medra en Cáritas, pero no para recuperar camisetas del procés usadas sino para otros menesteres. Como que en Cataluña hay pasta por un tubo, el país puede permitirse asignar sueldos de lujo a personajes tan imprescindibles como el Síndic de Greuges, el presidente del CAC, o el director de TV3 ; a saber: 130, 116 y 110 mil euros anuales respectivamente. ¡Ah! y como que eso podría generar agravios comparativos, el ejecutivo catalán ha decidido subir el sueldo a los altos cargos un 2%, y también las pensiones de los ex presidentes. Y en medio de esta atmósfera decadente e irrespirable que los apoltronados quieren dilatar en el tiempo Nissan se va; el Govern -por desgracia- se queda.

A VECES LLEGAN CARTAS...




SOBRE LAS EPISTOLAS AL PSOE


 Los clásicos del pensamiento las artes y la política solían comunicarse, polemizar, reflexionar, e incluso amarse, epistolarmente. Están bien documentadas y son conocidas las misivas cruzadas entre Marx y Engels, las que Antonio Machado envió a Manuel Azaña, o las que Bettine von Arnim escribió para su idolatrado Goethe… Pero eran otros tiempos y otros lugares. Hoy en día la comunicación en tiempo real, y el uso de las nuevas tecnologías, han mandado al baúl de los recuerdos los mensajes contenidos en sobre cerrado con timbre postal matasellado. El cartero ya no llama dos veces. La clásica carta ha quedado relegada, en el mejor de los casos, a un ejercicio romántico para periodo vacacional. No obstante tres tenores de la política ibérica -Nicolás Redondo, Manuel Valls y Francesc de Carreras- han usado las páginas digitales de ‘El Confidencial’ para remitirle una epístola al PSOE. Como es obvio la carta, dirigida al partido que gobierna España, no tiene como objetivo informar a los destinatarios. Su función es publicitar, mediante ese mecanismo-truco, un determinado posicionamiento político. Sin demasiados remilgos los firmantes afean a Pedro Sánchez los pactos puntuales que ha firmado con ERC o BiIdu. Pero ante todo, y sobre todo, denostan la coalición con Unidas Podemos. La consideran inapropiada para la necesaria reconstrucción económica y social de España. Apelan con insistencia, los promotores del escrito, a la formación de un gobierno pactado entre fuerzas ubicadas en el centro político y la socialdemocracia más liberal. Estoy convencido que la propuesta lanzada al viento por estos tres ilustres ciudadanos, vía digital, está cargada de buenas y patrióticas intenciones, claro que sí; incluso puedo llegar a compartir alguna de sus preocupaciones. Pero, una vez releída la carta con parsimonia estoy seguro que a cualquier observador sensato le vienen a la mente un par de preguntas y alguna sugerencia. A saber: ¿Hay mimbres y buena disposición en el principal partido de la oposición para aparcar esa crispación gratuita que se alimenta de una beligerancia exagerada? ¿Son capaces unos y otros, como síntoma de normalidad, aceptar acuerdos y pactos de país entre los diferentes grupos parlamentarios sin acudir a diatribas guerracivilistas?. Recibida la carta, leído su contenido con respeto y consideración para con sus ilustres firmantes, sólo me resta añadir una sugerencia en forma, nuevamente , de pregunta: ¿No creen ustedes que, como paso previo a la epístola dirigida a los socialistas, hubiera sido menester otra a los supuestos centristas recomendándoles terminar con el vocerío agresivo e hiriente que prodigan?

28.5.20

LA MARQUESA LENGUA SUCIA




CAYETANA, CÁLLATE 

Hubo un tiempo en este país en el que poseer un título nobiliario, o ser aristócrata, se llevaba con más decoro, educación y clase que ahora. Pienso, por ejemplo, en Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura, duquesa de Medina Sidonia, escritora e historiadora. La llamaron “la duquesa roja” merced a sus principios e ideales democráticos y a su oposición a la dictadura franquista. Gran mujer aquella que incluso defendió en su momento la revolución cubana. Y qué me dicen ustedes de José María de Areilza, conde de Motrico, cofundador de la UCD, secretario privado de Don Juan y figura relevante de la transición democrática. Estoy seguro que a estos aristócratas, y a otros muchos más, les incomodaría sobre manera la inclusión de doña Cayetana Álvarez de Toledo entre los de su, llamémosle, ‘clase’. La marquesa de Casa Fuerte ha demostrado hoy, en el Congreso de los Diputados, ser una buhonera de lengua sucia. Se equivoca el PP mirando hacia atrás con ira. Se equivoca la marquesa de Casa Fuerte, pero de lengua sucia, resucitando el fantasma del FRAP, increpando de esa manera a Pablo Iglesias. Debería saber esa marquesa de lengua sucia, que las últimas ejecuciones del franquismo -27 de septiembre de 1975- llevaron a la tumba a tres miembros del FRAP. De nada sirvieron las gestiones de Pablo VI, Nicolás Franco y Olof Palme, entre otros, para que se conmutaran las penas... Eso ya es historia pasada y no voy a caer en la tentación de desenterrar la hoja de servicios al franquismo, y a la extrema derecha, que atesoran muchos de los correligionarios de Cayetana, esa marquesa con lengua sucia. VOX, y la susodicha, han introducido en la cámara de diputados un léxico guerracivilista altamente nocivo para la democracia. Calificar al gobierno Sánchez-Iglesias como socialcomunista es, además de erróneo conceptualmente, una demostración de cuál es la verdadera naturaleza que ocupa el pensamiento, no sólo de VOX, sino también de los sectores del PP afines a Casado: Pensamiento negro, dialéctica burda, instintos primarios. Sería deseable, para la buena marcha de las instituciones democráticas, que alguien de la “casta” de la marquesa le dijera: Cayetana, cállate, no seas boluda.

CAYETANA Y SU CATANA

A Cayetana Álvarez de Toledo, marquesa de Casa Fuerte, le va el uso de la catana. Lo suyo no es fina esgrima aprendida en aristocráticos salones sino mandobles incontrolados al estilo mameluco con rotura de jarrones, lámparas y mobiliario. No teman, no voy a echarle un cable a un vicepresidente con coleta,  ni a glosar la lucha contra la dictadura. No es preciso. Las redes sociales van llenas con los tweets de Errejón, Montero y mil más. Voy, eso sí, a plantear a los constitucionalistas en general, y a los votantes del PP en particular, una pregunta/reflexión: ¿En esta situación de crisis sanitaria y social, a quién beneficia la crispación política? Les avanzo mi respuesta. El actual clima de tensión alimenta a los que viven en los márgenes, a los que se sitúan en los extremos, e, incluso, a los que procuran el derrumbe de nuestra arquitectura constitucional. Populistas de todo pelo, e independentistas varios, se frotan las manos contemplando como lo que debería ser la columna vertebral del sistema democrático español, se pinza con dolor.
Todo el mundo sabe que Cayetana es un verso suelto, con agenda propia, a la que le gusta sentirse la vedette del plató parlamentario. Nada que objetar al respecto más allá de la preocupación por el deterioro del cosmos constitucionalista apuntado con anterioridad. Eso sí, alguien, con autoridad política en el mundillo “popular”, debería llamar la atención a la marquesa. Las actuaciones ‘estelares’ gustan a una franja de votantes conservadores que vive a caballo entre VOX i el PP, cierto, pero dificultan la proyección de Casado como alternativa, y escoran al PP hacia posiciones poco homologables con la derecha europea más civilizada. Y eso tiene un precio, a no ser que se persiga una fusión a medio plazo con VOX.
La catana de Cayetana, lejos de herir a Iglesias, ha cercenado la imagen que pretendía proyectar Pablo Casado. Ella es la vedette y él el telonero.

27.5.20

TODO NACIONALISMO TIENE SU FACHA




EL FACHA 


El facha, en el fondo, no tiene patria, la adopta. Los hay de aquí y de allá, de Hungría y de la Umbría, del barrio de Salamanca y de Sant Cugat del Vallés. El facha es como las cucarachas, capaz de anidar en cualquier lugar. Cuentan los académicos expertos en lenguas que facha es una síncopa del término fascista. Cuentan también que la palabreja se usa para definir peyorativamente a todo aquel que tiene un ramalazo nacionalista autoritario independientemente de si se reconoce, o no, como fascista. Como insulto es un comodín de aplicación habitual para zanjar, por la vía rápida, cualquier discusión indeseada. Pero de fachas ‘haberlos haylos’, los hubo y parece ser que los seguirá habiendo. Una historieta creada por el dibujante Kim, en el semanario humorístico El Jueves, contaba y sigue contando las andanzas y aventuras de un grupito de amigotes de extrema derecha. La serie lleva por título ‘Martínez el Facha’ y en su seno se mueven los protagonistas principales: Florentino Martínez, empresario franquista jubilado, y un arribista que atiende al nombre de Sr. Morales. Un elenco de personajillos, a cual más pintoresco, acompañan y redondean la acción plasmada en las viñetas. Si les apetece y sienten curiosidad por el asunto, les aconsejo acudan a Youtube y podrán visionar allí, colgado por El Jueves, los episodios de Martínez el Facha. Seguro que sonreirán, Kim sigue creando y editando tiras con mucha gracia. Muchas de ellas reflejan como nadie nuestra cotidianidad política. Ojeen si no la que lleva por título: ‘Los fachas no bailan reguetón’. Disfrutaran de una historieta, imagino que inspirada en el madrileño barrio de Salamanca, con la metamorfosis rítmica de una cacerolada patriótica. Decía al comienzo de estas líneas que fachas los hay en cualquier lugar del mundo a la sombra de cualquier bandera. Muchos de ellos se envuelven en ellas, y en los sentimientos que generan, para ocultar sus verdaderas intenciones. Al facha le gusta generar alarmas, le encanta hablar de la patria, los gays, la moral, la seguridad y la inmigración… Algunos de ellos predican que el comunismo ha vuelto, otros prefieren vendernos paraísos terrenales que saben imposibles para seguir viviendo de las mieles del poder. Pues sí, hay muchos Martínez fachas por nuestros pagos; también abundan los Arana fachas, los Canadell fachas, los Carballo fachas…Ya no llevan bigotillo afilado ni se peinan hacia atrás. Eso sí, predican, conspiran, generan mal rollo y votan como siempre lo de siempre. Están ahí, tocando y dando la lata.

15.5.20

VOTAR CON.... O NO VOTAR






DISQUISICIONES SOBRE UN ATAQUE DE CUERNOS 

Inés Arrimadas se viste de gala; busca el centro de la pista para dar cuatro pasos de foxtrot bendiciendo el estado de alarma y a los chicos de Esquerra les sube la tensión arterial. Peligro. A Oriol Junqueras le da un ataque de cuernos y acto seguido, el flamante archivero de Poblet, lanza una fatua advirtiendo a Sánchez que retozar con terceros no es de recibo, que eso va contra la moral. ¡Ay los celos! Esos malos consejeros que perturban la razón. Si los chicos de ERC no fueran devotos de los hermanos Badía y leyeran, o estudiaran, a los viejos libertarios catalanes, otro gallo cantaría. Nuestros bisabuelos ácratas propugnaban la libertad y la igualdad como un requisito a aplicar sobre cualquier actividad social; obviamente también defendían ese criterio en lo referente al amor y las relaciones humanas. La libertad significaba, entre otras cosas, la negación de derechos posesivos y absorbentes sobre terceros. Fue el ácrata malagueño Teobaldo Nieva quien, ya a finales del siglo XIX, escribía que las uniones debían durar mientras no hubiera hastío, tibieza u obligatoriedad. Y si lo que les he referido les resulta antiguo, desfasado o anacrónico, les sugiero consulten la Wikipedia. Hallarán una extensa disertación acerca de lo que son, en pleno siglo XXI, las relaciones abiertas -o uniones libres- donde las partes acuerdan aceptar tener relaciones más allá de la monogamia. Junqueras y los suyos ya deberían saber que en política lo que se estila hoy en día es ese fenómeno que algunos terapeutas han definido como el poliamor. Con la que está cayendo, y a estas alturas de la película, cada vez son menos los imprescindibles; los absorbentes monotemáticos devienen cansinos mientras se hacen más necesarios que nunca los sensatos que arriman el hombro. Inolvidable aquél poema de Agustín García Calvo que canta Amancio Prada titulado “Libre te quiero”. Impagables aquellos versos que culminan con un: “pero no mía, ni de Dios ni de nadie, ni tuya siquiera”… 
Ataques de cuernos no, gracias.