El blog d'en Joan Ferran

21.10.18

CUIDADO CON LAS PALABRAS






¿ADA COLAU FASCISTA?


 La palabra fascista, y por extensión antifascista, se ha convertido en un comodín. Y ya se sabe, cuando a una palabreja se le adjudican múltiples significados termina la cosa por significar poco, o nada. Saco esto a colación porque me ha llamado la atención una obscena pintada en los muros de la basílica de Santa María del Mar. Sobre las viejas paredes de esa joya arquitectónica alguien ha escrito, con trazo grueso y en negro, ‘Colau fascista’. Malas lenguas interesadas dicen que los inspiradores de ese atentado al patrimonio cultural de la ciudad son los restauradores. No lo creo. La gente del gremio en cuestión posee suficiente sentido cívico para no caer en ese tipo de lemas. Otra cosa bien distinta es que hayan iniciado una revuelta, por el tema de las terrazas, contra la política del consistorio. Acusar a la alcaldesa y a su concejal, Gala Pin, de mentir y romper un pacto es legítimo. No voy a discutir eso, pero tachar a la edil de fascista me parece un despropósito y una ofensa que no se merece. Ada Colau no es una fascista; como tampoco lo son el Estado Español, los ciudadanos que defienden la Constitución, los partidos no independentistas, las policías democráticas, los críticos con el procés, y los versos libres que no comulgan con TV3. A Colau la podrán llamar -con educación- lo que quieran menos fascista. Critiquen su gestión si lo desean, pero no jueguen a vaciar de significado las palabras ni a banalizar sus contenidos. Apostemos por el rigor. 

El fascismo fue un movimiento político de masas originario de Italia, liderado por Benito Mussolini, con una determinada historia particular al igual que el nazismo, el franquismo, el salazarismo y mil movimientos más de corte autoritario o reaccionario. Cada una de esas ideologías fue singular a pesar de coincidencias y similitudes. A los buenos historiadores no les gusta meter todos esos fenómenos sociales, pensadores y liturgias en el mismo saco. Últimamente proliferan en Cataluña llamamientos a movilizaciones ‘antifascistas’ contra eventos no homologables dentro del canon independentista. Esas actividades ciudadanas son tan democráticas como las que más. La utilización del término fascista sin criterio, además de injusto, es ofensivo. Y es que, amigos, quizás uno de los síntomas precursores de un nuevo totalitarismo sea tildar de fascista al diferente, al adversario o al discrepante. El historiador Núñez Seixas recoge en uno de sus trabajos de investigación una reflexión, del sociólogo portugués experto en salazarismo Costa Pinto, donde nos dice que “el nacionalismo es uno de los ‘ismos’ en que más autores están de acuerdo en considerar como uno de los elementos centrales del sistema de ideas asociado al fascismo”. Pues eso, por favor, no usen el nombre del fascismo en vano. Menos frivolidades e insultos gratuitos y más vocabulario.

19.10.18

18.10.18

SIEMPRE IGUAL DE DESAFORTUNADO TORRA








CAT 2018, TIERRA DE ULTIMATUM 



Hagan la prueba. Entren en internet y coloquen en el buscador la palabra tierra. De inmediato se abrirán múltiples ventanas y enlaces a seguir. Muchas de ellas se referirán a series de televisión de éxito que han ocupado el ocio de miles de nuestros conciudadanos. Tierra de gigantes, Tierra de reyes, Tierra de lobos, etc. E incluso les saldrá en pantalla Tierra de faraones, dirigida por Howards Hawks, con la actuación estelar de la inolvidable Joan Collins… La palabra tierra da mucho de sí. Tanto que no pasará demasiado tiempo hasta que algún listillo, a la búsqueda de titular sugerente, la asocie a nuestro entorno y nos atrape con un: ‘Cataluña, tierra de ultimátum’. Visto lo visto estos días en la cámara catalana, razones y referentes no le faltarán. En el último pleno del Parlament el presidente Quim Torra volvió a la carga por partida doble. Emplazó, de nuevo, a Pedro Sánchez a mover ficha a pesar de que la atmósfera, tras las declaraciones del 1-O, olía a chamusquina. El vicario de Puigdemont en la Ciudadela incluso se atrevió a poner fecha de caducidad a su ultimátum: noviembre. En un ataque de fe revelada afirmó, impertérrito y sin sonrojarse, que el crédito de Pedro Sánchez se había acabado. Pero no se lo pierdan, todo eso lo verbalizó tras perder una docena de votaciones. A más de uno le gustaría adivinar si el envite de Torra al presidente español iba cargado de soberbia, o solo de estulticia e improvisación. 

¿Quieren más ‘Tierra de ultimatum’? Sí, el de la ANC lanzado al Govern según el cual, si no se implementa la República Catalana antes del 21 de diciembre, comenzará el sarao. Por boca de la economista Elisenda Paluzie el secesionismo ha puesto unos deberes a Quim Torra que se pueden resumir con un: ‘O república ya, o paso al lado y vete a casa’… La asociación independentista ha actualizado, al alza, las aspiraciones de su estrategia política en el plenario de su secretariado. Tan inspirados y seguros de su fortaleza están que han decidido que la única vía factible, y deseable, es la unilateral. Ya saben, aquella consistente en arriar la bandera española, soltar a los presos, controlar el territorio, sin AVE, y los CDRs patrullando… Allá ellos con su irresponsabilidad, luego vendrán las lamentaciones si les aplican el 155. Las páginas de nuestra historia están repletas tanto de personajes iluminados, como de visionarios quiméricos, a la búsqueda de una vía exprés, para llevar a término sus utopías caiga quien caiga. Junto a políticos sensatos, reflexivos y ponderados han proliferado también aventureros, turiferarios, aprovechados e insensatos. Salvando las lógicas distancias del tiempo y las ideologías, he recordado el sindicalismo revolucionario, pero posibilista, de Salvador Seguí -El Noi del Sucre- y de Ángel Pestaña. Ellos tuvieron que sortear, en múltiples ocasiones, el radicalismo de la FAI y la demagogia de sus adversarios de clase. Hoy, en esta Cataluña de ultimátum barato, es más necesario que nunca que impere el reino de la sensatez frente al radicalismo verbal, el personalismo cesarista y el postureo. Lo otro es parálisis política, fractura social y decadencia como sociedad.

11.10.18

SON PATÉTICOS...ESTOS INDEPENDENTISTAS





¡A LA MIERDA! 


 ‘Colapso ’rezan algunos titulares... Obvio. Si uno de los inspiradores de la metafísica del Govern es un filósofo ‘cardoso’, que usa las páginas de los periódicos para sentar doctrina, estamos apañados. Si la estrategia política del ejecutivo catalán viene dictada por las genialidades de un enjuto catedrático-tertuliano, y su becaria, les aseguro que Cataluña seguirá camino del caos. Si la omnipresente musa literario-televisiva del procés se ha vuelto fondona de ideas, y sólo es capaz de parir panegíricos y propaganda amarilla, las sonrisas mutarán a muecas y el aroma de libertad se acabará en nuestros hogares. Si algunos partidos, mirando de reojo al adversario, cambian de alfiles a media partida, sin importarles las reglas del juego, es que aquí todo vale. Incluso tomar el nombre y la obra de los viejos próceres de la ciudad en vano. Aviso para navegantes: eso será una estafa. Si el camino a seguir lo ha de marcar un fugitivo de la justicia, rabioso y resentido, desde Bruselas, vamos al abismo. Si un vicario, harto de ratafía, amenaza con el apocalipsis, si una rubia pierde el ‘oremus’, si el más rufián del Congreso intenta rehabilitarse marcando terreno desde la sensatez es que nada es lo que parece. Nada es verdad aunque nos lo vendan a dúo, en rueda de prensa, un político alto y otro bajito. Aunque la caja estúpida del régimen lo edulcore, y su pregonera radiofónica lo declame con los buenos días. Si siguen peleando como niños, porque no hay juguetes para todos, el futuro que nos espera será aun más triste y aburrido que éste presente. Suceden tantas cosas en la política catalana, y en tan poco tiempo, que el subconsciente vuela y asocia al presente elementos, vivencias y conocimientos del pasado. 
Al contemplar las incidencias del último pleno del Parlament me vino a la mente, vayan a saber porque, la figura de Fernando Fernán Gómez y su obra ‘El viaje a ninguna parte’. Todo un artista Don Fernando, excelente novelista y académico de la lengua. Ustedes me perdonarán. No quisiera pecar de escatológico, pero por la cabeza también paseó uno de sus habituales ataques de genio que bordó con su ya famoso: ¡Váyanse ustedes a la mierda! ¡Déjenme en paz!... Pues eso.

5.10.18

ANARQUISTA COMO VALTÒNIC......













PUIGDEMONT,  EL 
ANARQUISTA 




El nuestro es un país de paradojas. Mientras que el llamado ‘procès’ ha conseguido centrifugar hacia aguas más tranquilas a bancos, empresas, turistas miedosos y emprendedores varios aquí, sin ir más lejos, algunos propietarios de autocares hacen su agosto -y hacen bien- cada vez que el secesionismo decide organizar una performance o necesita figurantes procedentes del agro. También consiguen dineritos extras los confeccionadores de esas camisetas de colorines -chinos o no- destinadas a uniformar al personal para que la cosa se vea tope guay. No vaya a ser que cuando el helicóptero, con las cámaras de TV3, sobrevuele la procesión a la espera de la soflama emotiva y mística, la cosa quedara deslucida. Pero los próceres del movimiento no descansan y, en su afán educador, han echado mano ahora del mundo editorial. Sí amigos, no sólo de autocares, camisetas y otras zarandajas vive el ‘procés’, sino también de fortalecer los hábitos de lectura mediante la difusión del libro doctrinal. No se lo pierdan. En las mejores librerías del país podrán encontrar un montón de novedades editoriales que relatan cómo viven los políticos presos su estancia en la cárcel. Les explicarán las impresiones, reflexiones y miedos que les produce la despiadada y vengativa justicia española. Más aún, hallarán también libros escritos por los hijos y esposas de los detenidos, y alguna ‘exquisitez’ literaria a cargo de la ex consellera Meritxell Borrás… 

Pero la obra por excelencia, la definitiva, parece ser sin lugar a dudas el libro que contiene la conversación de Carles Puigdemont con el periodista Olivier Mouton, titulado “La crisis catalana, una oportunidad para Europa”. En él, un desacomplejado Carles Puigdemont nos cuenta que “llevo dentro de mí una especie de pulsión anarquista”. Valtònic también da fe de ello. Uf! No tengo ni idea de lo que puedan pensar al respecto, ante un individuo que persigue construir un nuevo estado en lugar de debilitarlo, los seguidores de la divina acracia, pero me lo imagino.
 Según teorías psicoanalíticas tanto de Freud, como de sus epígonos, la pulsión es una fuerza que invita al individuo a realizar una acción determinada con el fin de satisfacer una tensión interna, generalmente de tipo sexual. ¿Por ventura le ocurre eso al fugitivo de Waterloo? O no, olviden lo sexual, quizás tras leer a G K Chesterton en ‘El hombre que fue jueves’ ha preferido jugar al equívoco haciéndose pasar por un anarquista romántico y arrebatado. En la obra del británico todos los ‘idealistas’ eran infiltrados de Scotland Yard ajenos al ideario ácrata… En el caso de Puigdemont, visto lo visto hasta ahora, todo es posible.

24.9.18

SOBRE HADAS Y BRUJAS





DE GISPERT, DE HADA A HOOLIGAN 



Hay personas que con el paso del tiempo, y las frustraciones, devienen una grotesca caricatura de lo que fueron. Este es el caso de la expresidenta del Parlamento catalán, Núria de Gispert. Bajo una apariencia de ‘Abuelita Paz’, la susodicha política ejerció como consellera de Justícia del gobierno de Jordi Pujol y, posteriormente, alcanzó el medallón que lucen los presidentes/as de la cámara catalana. Ha pasado algún tiempo de aquello y de la fotografía de De Gispert, aparecida en El País, disfrazada de hada y con una varita mágica entre las manos. Por arte de birlibirloque el hada de ayer se ha convertido en una deslenguada y procaz hooligan. 
¿Qué ha pasado? ¿Qué ha sucedido? ¿Cómo es posible que desde la fervorosa mansedumbre del credo democristiano, predicado por Duran Lleida, se llegue a tan altas cuotas de ordinariez? Sí, ya sé. Me dirán ustedes que el procés lo trastoca todo milagrosamente. Me dirán que se ha cargado a CiU, a Unió Democràtica, al PDeCAT, y que ha lastimado a otros muchos colectivos políticos y sindicales. Cierto, pero se supone que el grado de madurez mental, y capacidad de reflexión, de alguien que ha sido un alto representante de nuestras instituciones imprime carácter. Pues no, en el caso de la hada De Gispert, no ha sido así. Más bien al contrario. Su caída del pedestal institucional, o del coche oficial, se ha saldado con una mutación en la ex presidenta consistente en el uso perverso del tweet. Núria de Gispert, a través de las redes, se ha convertido en una difusora de rencor y de desconsideración hacia sus adversarios. Su última azaña en las redes ha sido un intento de ridiculizar y emplazar a Miquel Iceta. Lo ha hecho así: “I més català, Iceta! Que estem a Catalunya, home! Quan et dispares… La vesses Miquel. Que si balles, que si fas fora Rajoy, que si el 155, que si l’indult…”. Hasta aquí la cosa es tolerable, pero la hooligan añade:
 “No us necessitem per res! Ves fent el teu PSOE…” 
Ya ven, la ‘Abuelita Paz’ de antaño no necesita, para lograr la concordia en nuestro país, a nadie que no sea de los suyos. Todo el mundo lo sabe. Esta señora medró en Unió Democràtica hasta anatemizar a los sensatos, discriminó a Inés Arrimadas y la facturó vía Cádiz; opinó sobre la educación de los hijos de Rivera y, ahora, sus perlas arremeten contra Miquel Iceta. Núria de Gispert ha olvidado el decoro y la cortesía parlamentaria, ha archivado la ecuanimidad que se le supone a una consellera de justicia y juega al exabrupto fácil a través de las redes. Quizás añora seguir en el candelero. Núria de Gispert, en otro tiempo sumisa cortesana en los pactos del Majestic, ahora va de hooligan.

TALIBANES A LA CATALANA




DE BAMIYÁN A SANT JAUME 




Cuando en el año 2001 los talibanes decidieron considerar las estatuas de Buda, ubicadas en el valle de Bamiyán, como contrarias a las enseñanzas del Corán, las volaron con dinamita y disparos de blindados. Historiadores, antropólogos y amantes del arte y la cultura en general se estremecieron al ver como una parcela del patrimonio de la humanidad caía hecha pedazos. Lo cierto es que no es la primera vez en la historia, ni será la última, en la que algunos dirigentes políticos intenten borrar los vestigios de un pasado que no les place. Una pena. 
Observen. La periodista e historiadora Catherine Nixey está batiendo records de venta de libros con su obra ‘La edad de la penumbra’. En ella nos narra cómo el cristianismo liquidó la cultura clásica al destruir más del 90% de los textos científicos y filosóficos de las antiguas Grecia y Roma. En épocas más recientes, en nuestra culta Europa, algunos prefirieron satanizar el jazz, el llamado ‘arte decadente’ y la poesía de los que tomaban partido. Hace apenas un par de años las ruinas de Palmira también soportaron las iras de los “destructores”… Y la cosa sigue.
 Salvando las distancias, estos breves pasajes de la historia que he reseñado me vienen a la mente porque alguien me cuenta que el president, Quim Torra, piensa decorar las estancias del Palau de la Generalitat con elementos más “propios” de la historia de Cataluña, y de su larga lucha por culminar el procés. Vaya, que el vicario del anarquista Puigdemont ha decidido que los frescos con imágenes de los Reyes Católicos deben difuminarse y, en su lugar, aparecer unas pinturas de Torres García. Un servidor de ustedes no sabe si esta información es cierta o no pero, permítanme que les diga, que ello importa relativamente poco. ¿Saben la razón? Porque uno tiene la convicción –y miles de catalanes también – de que es verosímil, de que es posible, que son capaces de cualquier cosa. A Quim Torra le molesta el ‘tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando’. Si de él dependiera, los libros de Don Ramón Menéndez Pidal estarían en el Index librorum prohibitorum por haber osado afirmar que cuando ha existido un poder fuerte, como en la época de los Reyes Católicos, y con capacidad para seleccionar dirigentes, la nación remonta el vuelo en un plis plas. Quizás los frescos de los Reyes Católicos refrescan la ‘otra’ memoria y eso no procede en la Cataluña de las fake news.

19.9.18

QUIEN JUEGA CON FUEGO...






QUIM TORRA COMO DIÓGENES 


No lo puedo evitar. Al contemplar las imágenes de Quim Torra, en la puerta del Parlament, portando un farolillo con ‘La Flama del Canigó’ me viene a la mente la figura de aquel filósofo de la antigüedad, discípulo de Antístenes, llamado Diógenes de Sinope. Sí, aquel que según cuenta la leyenda recorría, a plena luz del día, las plazas de Atenas portando una lámpara de aceite al tiempo que exclamaba: “Busco un hombre honesto”. Como es obvio el artilugio del filósofo griego, al igual que el farolillo de Torra –más allá de su simbolismo- son instrumentos que sólo sirven para iluminar de cerca, pero devienen ineficaces a cinco pasos de las miradas de sus portadores. A no ser que…. a no ser que se trate de escenificar o insinuar otras cosas. Y si lo que se pretende es crear un atmósfera inquietante, o amenazadora, nada mejor que un puñado de antorchas incandescentes y humeantes desfilando por los aledaños de la ’Catedral del Mar’ una húmeda noche de septiembre. ¡Ay, las antorchas!

 Los rituales con fuego han sido, a lo largo de la historia y en múltiples ocasiones, prácticas litúrgicas utilizadas para amplificar mensajes y crear ambientes místicos idóneos para la manipulación emocional de las masas… Ha llovido mucho desde que Benito Mussolini, en octubre de 1922, organizara la famosa marcha sobre Roma que culminó con el golpe de estado que eliminó el sistema parlamentario italiano. También han pasado unos años desde que Leni Riefenstahl dirigiera el famoso documental nazi ‘El Triunfo de la Voluntad’ con planos y tomas espectaculares de desfiles con antorchas y esvásticas. Más recientemente, este agosto pasado, con el beneplácito de las autoridades, cientos de neonazis con rifles en las manos, gritando consignas racistas y portando antorchas y emblemas del Ku-Klux Klan desfilaron por Charlottesville defendiendo las estatuas de históricos líderes confederales. Cuentan las agencias que el pasado fin de semana Corea del Norte celebró el 70 aniversario de su fundación. Uno de los momentos más emotivos de la conmemoración fue la marcha de antorchas que miles de disciplinados norcoreanos blandieron entre fuegos artificiales… La lista de usuarios de ese tipo de manifestaciones con fuego es ilustrativa. El recuerdo de alguna de esas marchas aún provoca escalofríos tanto en Múnich, Berlín, Roma o el sur de EEUU. ¡Ay, las antorchas! Un servidor no tiene inconveniente en que Quim Torra además del ‘reglamentario’ lazo amarillo cargue con farolillos incandescentes y sus colegas con teas, allá él y los suyos. Ahora bien, espero que esa aproximación a Diógenes no comporte también la adquisición del síndrome que lleva su nombre. Este país acumula tanta basura en forma de despropósitos, farsas, quimeras, postureos, engaños y revoluciones de mentirijillas que conviene sacársela de encima en lugar de guardarla. Procede abrir ventanas, airear estancias, limpiar, reciclar, dar una mano de pintura y gesticular menos.

7.9.18

Brassens _ La mauvaise reputation (Subtitulado)



                                           SOBRE 'LA FESTA NACIONAL'
Ho confesso, vaig perdre l'hàbit d'acudir als esdeveniments l'Onze de Setembre fa, aproximadament, una dècada. La causa de tant abandonament rau, potser, en què no vaig poder digerir els insults que, un grapat d'energúmens, van proferir contra Duran i Lleida i el president José Montilla. Tampoc vaig assimilar, sense ser 'periquito', els xiulets i calúmnies contra el RCD Espanyol, ni una odiosa cantarella que deia: "Pim, pam, pum regidors del PP"; menys encara que un descerebrat amenacés Alberto Fernández Díaz amb degollar lo.
Pasqual Maragall va intentar donar un nou aire més institucional i transversal a la celebració però, a la primera de canvi, altres energúmens van xiular amb ganes la cançó 'Vidalita' interpretada per Mayte Martin mentre un Jordi Pujol rondinaire declinava assistir als actes oficials organitzats pel tripartit. M'abstinc de relatar la llarga llista de despropòsits i embolics esdevinguts al llarg dels últims anys en què el país ha suportat grans dosis de més del mateix, és a dir: retòrica reivindicativa disfressada de festa nacional, petició d'impossibles, gesticulació bonista de cara a la galeria i menyspreu, amb anatema incorporat, per a tot allò aliè al credo nacionalista. Però aquest any la diada de l'Once de Setembre ha virat, encara més, cap a cotes de sectarisme sense precedents. La intenció del Govern de transformar la festa en una 'marxa per la llibertat' (sic) encapçalada pel vicari de Puigdemont a Catalunya, no és de rebut. El cartell commemoratiu editat per la Generalitat és tan horrible estèticament com deplorable políticament. Mai a Catalunya un govern havia estat tan maldestre i mesquí com el de Torra, ni mai havia anat tan lluny en la seva sectarisme. Després es queixaran de la reacció dels opositors.
El que s'ha dit, vaig perdre l'hàbit d'assistir als actes de la Diada, vaig abandonar el besamans del Saló dels Passos Perduts, vaig renunciar als canapès i les croquetes de la recepció del Parlament etc. Tot per un tema de salut mental i per deixar de sentir les bajanades dels hiperventilats. Avui m'identifico, més que mai, amb aquella cançó de George Brassens -traduida per Paco Ibáñez que deia: "Quan la festa nacional. Jo em quedo al llit igual ".
O millor en la seva versió francesa: "Je reste dans mon lit Douillet". ¡Únic Brassens!

6.9.18

TORRA Y PUIGDEMONT...COMIENZA LA FUNCIÓN

                                                                  
                                                                    PUIGARAÑA

 No les voy a narrar a ustedes lo que escribe la periodista Lola García en su magnífico libro ‘El Naufragio’ y del que La Vanguardia nos ofreció un adelanto editorial hace unos días. El Periódico, al igual que García, también nos ha contado con todo detalle lo acontecido en las horas posteriores a la declaración unilateral de independencia el 27 O, así como la naturaleza de las consignas dadas por Carles Puigdemont a sus desorientados consellers antes de evaporarse. El “Mañana, todos a los despachos”, pronunciado por el ex presidente, pasará a la historia de Cataluña como el mayor ejercicio de escapismo, y dejación de responsabilidades de un gobernante de la Generalitat, desde que Josep Dencàs huyera - en otro octubre - al extranjero vía alcantarillado. El galimatías otoñal de 2017 se ha saldado con Junqueras y compañía en prisión, y Puigdemont de gira europea con su séquito. 

 Cuenta la leyenda que en el siglo XVIII un capitán de navío vasco, llamado Arana, recorría las costas peninsulares reclutando personal para ir a combatir las insurrecciones que se producían en las colonias de ultramar, paradójicamente él no emprendía viaje alguno, permanecía en tierra ejerciendo de banderín de enganche. Con el tiempo, las gentes del pueblo llano se percataron del engaño y transformaron el nombre de Arana en Araña, concediéndole así un carácter más repulsivo, aún, a esa actitud embaucadora, ruin y traidora. El hecho despertó las más variadas coletillas y, desde entonces, la expresión ser (o hacer de) Capitán Araña, que embarca a otros y él se queda a resguardo, se aplica para calificar la conducta de quien, tras inducir a otros a realizar una tarea espinosa, personalmente se abstrae de participar en ella. 

Carles Puigdemont es el gran capitán Araña de la fase terminal del procés: anima a los otros a enfrentarse con la justicia, a desobedecer o a salir a la calle a protestar. Mientras tanto él pretende marcar la agenda política desde la comodidad de su corte belga en Waterloo, y de las idas y venidas se su vicario Quim Torra. Lo publicado por Lola García y por El Periódico es un ejemplo de ese método irreflexivo de Puigdemont de hacer política en beneficio propio, que nos lleva inexorablemente al conflicto y la fractura social. Analistas solventes, como José Antonio Zarzalejos, lo tienen claro cuando nos alertan que Puigdemont impulsará un Consell de la República y la Crida sin importarle lo más mínimo las consecuencias nocivas de esas iniciativas de cara a las conversaciones con el gobierno de España. Al final los hechos van a dar la razón al ministro Josep Borrell cuando insinúa que ‘Lo peor aún puede estar por llegar’.

CONVERSOS LEJOS DEL 'BEL CANTO'





LOS CONVERSOS Y "LA MILICIA ARMADA”




 Los conversos no pasan inadvertidos, hablan y abrazan causas que ayer denostaban, son vehementes, se atreven a ir más allá que los viejos pensadores e ideólogos de su nueva causa. Revolotean eufóricos y entusiastas alrededor del líder, aplauden y jalean, como nadie, tanto la gracia como lo que antaño les pareció una sandez, por la simple razón que lo verbaliza su nuevo gurú. Poco importa que éste sea un oscuro supremacista. Los conversos anatemizan a los adversarios a la velocidad de la luz. Los que discrepan de ellos corren el peligro de ser tildados de mediocres o indecentes, estúpidos o falsificadores de currículum académico. Los conversos –para granjearse el perdón de sus pecados y ahuyentar dudas- suelen ir más allá que sus nuevos amos y patrones. Osan reinterpretar y reescribir la historia, se atreven a proponer quimeras aunque estén condenadas al fracaso. No hay fe más ciega, intolerante y exigente que la de estos eruditos camaleones de verbo fácil y tribuna mediática garantizada. No son las mudas de piel de los conversos lo preocupante, sino las convicciones graníticas con las que defienden su nuevo credo y el trato innoble dedicado a sus antiguos compañeros de discurso. El exdiputado independentista de JuntsxCatalunya, Germà Bel, ha afirmado en Twitter que para controlar las ‘estructuras de estado’ –concepto parido por otro ilustre converso- hace falta una milicia armada, dado que: “Más pronto que tarde habrá nuevas elecciones. Entonces se podrán poner estas propuestas de forma clara y explícita en programas electorales”. La beligerante propuesta de Germà Bel nos retrotrae a aquellos años en que Daniel Cardona capitaneaba la Guardia Cívica o a aquellos en los que, bajo la dirección de Miquel Badía, los escamots de Estat Català realizaban mil tropelías. Ya saben, la cosa iba de camisas pardas, pantalones oscuros, correajes de cuero y botas… Por algo se empieza, los conversos lo publicitan y el personal alucina porque se huele lo peor

20.8.18

NEGRAS TORMENTAS....





CATALUÑA EN LA ‘NUBE’ 

 Sequía legislativa y hambruna política es lo único que ha sido capaz de generar el gobierno de la Generalitat a lo largo de los últimos meses. En el Parlamento catalán sólo han hecho acto de presencia cuatro proyectos de ley heredados de la anterior legislatura y retenidos merced a la aplicación del artículo 155. Resulta paradójico que la coalición de gobierno y sus monaguillos de la CUP -invocadores eternos de las esencias del país- sólo hayan aprobado una de ellas y con el fin de intentar legitimar la investidura telemática de un “huido”. Eso sí, decretos sobre la leche cruda los que quieran, paseítos a la cárceles un montón y soflamas insultantes contra la jefatura del Estado o los jueces, también. Nunca los primeros 100 días de un gobierno catalán fueron tan patéticos, agrios y tristes. Nunca los primeros meses de un gobierno de la Generalitat estuvieron tan preñados de conflictos y de propósitos de bronca como estos últimos. Cuando Quim Torra predica descaradamente atacar al estado español está sentando las bases para que otros muchos, aquí y allá, desempolven de nuevo el artículo 155 sin complejos. Cuando Elsa Artadi arremete contra el juez Llarena, uno prefiere pensar que lo hace por bisoñez política y no por estupidez manifiesta. ¿O es que acaso esta señora emperifollada está intentando que la crispación política y el caos de réditos? Que los próceres del secesionismo tengan cerrado el Parlament a cal y canto a su conveniencia es poco ‘patriótico’ y nada democrático. De aquí a unos días los numeritos y las performances del 11 de Septiembre volverán a ser retransmitidos y comentados por TV3 y Catalunya Ràdio con todo lujo de detalles y mensajes subliminales. Quince días después un remake 1-O sustituirá la Diada y, previsiblemente, las decisiones judiciales devendrán combustible para el motor secesionista. Y sí, amigos, el 27 de octubre Quim Torra podrá utilizar su potestad de convocar elecciones si así se lo ordena su amo, el conspirador de Waterloo. Mientras tanto el conseller Puigneró, harto de ratafía, quiere instaurar la república digital como paso previo imprescindible de la real. De momento piensa ubicarla en ‘La Nube’. El conseller de Interior sueña con multar a los que liberan de plástico amarillo contaminante calles y plazas; Pilar Rahola lleva la paella de arroz SOS a Waterloo mientras Puigdemont asesina al PDeCAT… Y la política en Cataluña por las nubes entre truenos, rayos y centellas. Y la gente corriente y moliente harta de tanto bochorno fabricado por y para cuatro vividores.

LO MEJOR ES EL PUEBLO...SIN MANIPULAR




CATALUÑA Y EL MAÑANA EFÍMERO


 ‘La Cataluña de paella y ratafía, procés y melancolía, devota de banderas y Badias, de espíritu victimista y alma de ‘tieta’, tendrá su día, su réquiem sus exegetas... Esa Cataluña inferior cascarrabias y triste, paradigma de la queja, anacrónica y posturera; esa Cataluña inferior, de alboroto festivo y bufones homófobos, esa que llora mientras con la cruz embiste, tendrá algún día nuevos poetas que la redimirán. La Cataluña estomacal de Pilares omniscientes, tractores amarillos, agitadores de pantalla, fanáticos supremacistas, falacias y porcentajes múltiples de tres, jamás engendrará un mañana prometedor…’ 

Confío que el insigne poeta sevillano, allí donde esté, me perdone el sacrilegio que acabo de perpetrar al versionar burdamente su obra para airear que hay dos Cataluña: la imaginaria hecha a base de reescribir la historia y amañar la verdad, y otra que labora, piensa y estoicamente pena. Antonio Machado, en 1913, escribió su famoso poema titulado ‘El Mañana Efímero’. Lo dedicó a Roberto Castrovido, eminente periodista y republicano federalista español que moriría en el exilio mejicano en 1941. En ese poema Machado esboza una crítica pesimista de la sociedad española. Nos habla de las dos Españas, de la que ora y bosteza, de la del cincel y la maza y de la contradicción existente entre la devoción y el discernimiento. Han pasado casi cien años desde que el poeta lamentara la existencia de hombres y mujeres aturdidos por falacias. Nos alertó con sus versos de la naturaleza perniciosa propia de gente irascible de ideas fijas y propensas al insulto, la descalificación o la venganza. Las actitudes, declaraciones y posicionamientos de algunos próceres del secesionismo nos sitúan de nuevo ante individuos como los insinuados por Machado. Me inducen a pensar que desean eternizar la anormalidad política, el caos y la existencia de dos tipos diferenciados de ciudadanos catalanes: los patriotas y los indeseables. Y, amigos, lo más trágico que le podría pasar a este pequeño país es que lo que debería ser efímero y fugaz se estanque. La historia nos cuenta que en política, generalmente, todo lo que se estanca tiende a descomponerse o a corromperse.

31.7.18








LAST CALL PARA TREN TERCERA VIA




 ¡Ding dong, ding dong!...

 -Última llamada para tren expreso, con paradas discrecionales, situado en la Tercera Vía, con destinos diversos en función de compartimiento asignado. Salida inmediata por vía tres. Repetimos vía tres... ¡Ding dong, ding dong! -Se ruega a los señores pasajeros nacionalistas sensatos, catalanistas vintage, nostálgicos del ‘peix al cove’, democratacristianos de buena fe, roquistas, peperos de Piqué, columnistas de pro y de Godó, sociatas sin partido, prologuistas y prosistas… Acudan urgentemente al andén numero tres. El tren expreso, que va a efectuar su salida, cuenta con servicio de cafetería, restauración e información turística. A lo largo del trayecto les ofreceremos la película ‘Terra de canons’, el documental L’Endemà de Isona Passola y amplio quiosco de prensa subvencionada.

 ¡Ding dnog, ding dong! 

-Por su seguridad se ruega a los señores pasajeros tengan controladas sus pertenencias e ideas personales y utilicen los pasos inferiores para incorporarse al andén. Está terminantemente prohibido cruzar las vías por superficie. Los trenes estacionados en vías 1 y 2 siguen con destino incierto y horario no definido. Absténganse de acceder a los mismos, la compañía no puede garantizar ni la seguridad ni la salubridad de sus servicios.

 ¡Ding dong, ding dong!

 -Se comunica también a los señores pasajeros que este será el último tren de la temporada. La compañía no puede, a corto plazo, programar nuevas salidas ni avanzar horarios. Tampoco se hará responsable de la posible cancelación del viaje a causa de inclemencias meteorológicas, huelgas de empleados u otras causas de fuerza mayor. 

¡Ding dong, ding dong! 

- Tren expreso, situado en Tercera Vía, efectúa su salida con múltiples destinos, paradas discrecionales y final en New Oasis Termino. Aviso: Nacionalistas sensatos, catalanistas vintage, nostálgicos del ‘peix al cove’, democratacristianos de buena fe, roquistas, peperos de Piqué, columnistas de pro y de Godó, sociatas sin partido, prologuistas y prosistas… En caso de pérdida del tren utilicen el libro de lamentaciones. Muchas gracias.

REPUBLICANOS DE CONVENIENCIA








¿DE QUÉ REPÚBLICA ME HABLAN? 




Los republicanos de siempre, los de toda la vida, no podemos más que sonrojarnos cuando los epígonos del pujolismo -y otros mutantes- nos hablan de ‘implementar la república’. Sí amigos, en sus resoluciones asamblearias y manifiestos intentan vendernos ese sofisma que dice: ’hacer efectiva la República’. Deviene tan naif la cosa que uno sospecha que no saben en realidad lo que quieren, o bien juegan a confundirnos. ¿De qué república nos hablan? ¿De una virtual? ¿De la que duró unos instantes? ¿De la del felpudo?... Dicen que el president Quim Torra es un hombre erudito y, a fuer de culto, extravagante. Una vez leídos sus prolijos escritos no sería extraño encontrar en ellos referencias a las Mahajanapadas, aquellas repúblicas oligárquicas que entre los siglos VI y IV a d C existieron en el norte de la India. También es posible que, un su vagar por tierras europeas, la corte de Puigdemont haya reparado en James Harrington. El pensador ingles, asociado al ideario republicano clásico, escribió en 1656 su famosa obra ‘La República de Oceana; toda una utopía llena de sugerencias de cara al futuro que Marx valoró positivamente. Pero no creo que vayan por ahí las cosas de Torra o Puigdemont una vez liquidada la buena de Pascal; lo suyo es la creación de un movimiento cesarista, perpetuarse y seguir en la onda. El ideal de república que James Harringnton perseguía era uno sustentado más en las leyes que en capricho de los hombres y, como es obvio, esas consideraciones no interesan a los prófugos de la justicia.

 Pero volvamos al tema de la tan cacareada ‘implementación de la república’. De repúblicas, como de vinos, las hay de muchos tipos y calidades. Gabriele D’Annunzio instauró una en el Fiume tan efímera como desquiciada y estrambótica. Benito Mussolini parió otra en el norte de Italia -la República Social de Saló- bajo la tutela de la Wehrmacht que acabó tan mal como comenzó; por cierto, la de Saló sólo reconocida internacionalmente por los países del eje. Para regocijo de secesionistas la catalana virtual, de momento, ya goza de la bendición de Maduro, de un diputado finlandés despistado y de TV3. Podrán comprobar, a diario, que el nombre no hace la cosa, el mundo está lleno de sátrapas asentados en repúblicas nada democráticas. ¿De qué República me hablan pues? ¿De la de puños y pistolas que soñaron los hermanos Badia? ¿De una república asexuada donde lo social -Torra dixit- queda en segundo plano? Sepan ustedes que esa de mentirijillas, que va a vivir del momio en Bruselas, no me emociona; que aquella que sirve de coartada, para alimentar el discurso de un movimiento neoperonista, no me interesa; que esa que crucifica de amarillo el espacio público me horroriza… De repúblicas y de republicanos, al igual que de vinos, los hay de exquisitos y de infames; hay caldos de tetrabrik y de enoteca, hay republicanos serios y otros de bandera de conveniencia. Los demócratas -y republicanos- de toda la vida no impediríamos a Inés Arrimadas el acceso a Tortosa, condenaríamos los ataques a las sedes del PSC, no insultaríamos a los discrepantes de SCC, ni a los periodistas críticos con el secesionismo… Y es que, amigos, como muy bien dijo Aristóteles: “Un montón de gente no es una República”. Los republicanos auténticos, los de toda la vida, son ante todo demócratas con ideales a prueba de bombas e improperios.

22.7.18

TRAS LA LIQUIDACIÓN DE MARTA PASCAL....








PUIGPERÓN 




Patricia Gabancho sostenía la tesis de que los españoles en general, y los de izquierdas en particular, éramos incapaces de comprender la esencia, lo que es y fue el peronismo. Quizás sí, pero ello no es óbice para que, sin pretensiones académicas, juguemos a trazar atrevidas analogías entre el movimiento justicialista y la Cataluña de nuestro tiempo. A lo largo de estos últimos días se ha escrito y hablado mucho acerca de esa denominada ‘Crida Nacional per la República’ bendecida, vía plasma desde tierras germanas, por Puigdemont y consagrada por su representante, en nuestro pequeño mundo, Quim Torra. No pocos analistas han apreciado en esta movida político-patriótica tics peronistas. Los han detectado tanto en los contenidos, como en la actitud de sus principales personalidades. No hace falta retorcer la historia para recordar cómo Juan Domingo Perón, inhabilitado para presentarse a las elecciones argentinas, designó un candidato sumiso y fiel -Héctor José Cámpora- a la espera de vientos favorables. Cuarenta y nueve días duro la presidencia del interpuesto. Y Cámpora dimitió con premura para facilitar la celebración de elecciones. Ni que decir tiene que a ellas se presentó ‘el legítimo presidente en el exilio’: Perón. Ya ven, si Torra juega a ser Cámpora a la espera de tiempos mejores, Puigdemont es su amado general Perón… Confieso, no obstante, que me falta el personaje de Evita. Aunque tengamos rondando por ahí a Pilar Rahola no es lo mismo. Pero no acaban aquí las posibles semejanzas. El general argentino filtreó con los Montoneros (ala de extrema izquierda del peronismo) durante su exilio en España, al igual que Puigdemont lo hace con la CUP desde tierras europeas para así garantizar la investidura de Torra y cuatro zarandajas más.…
 No les voy a hablar a ustedes de las fuentes ideológicas que inspiran el peronismo ni de sus múltiples corrientes. No citaré a Laclau, ni a López Rega, ni a la monja galardonada, ni a Pissarelo. Me remito tan solo a Jean Touchard que, en su ‘Historia de las ideas políticas’, define el movimiento como: ”un nacionalismo popular y fácilmente demagógico, con pretensiones autárquicas”… Perón se trajo de su estancia en la Italia de los años treinta una buena dosis de populismo mussoliniano. Y es que, amigos míos, una de las características fundamentales del populismo peronista fue la exaltación del liderazgo de J.D. Perón, y la identificación de su figura con el pueblo y la patria argentina por encima de leyes e instituciones. Algo parecido ocurre con Puigdemont y los suyos: Desprecian la ley, loan la desobediencia y establecen una perversa correspondencia entre Cataluña y su movimiento político; ergo toda discrepancia es una traición al país.
 Tras la presentación en sociedad de la CNR podemos afirmar que el puigdemontismo ha dado un paso más para fagocitar todo lo que se mueva en el espacio independentista. Resulta paradójico oír decir, a políticos tan prehistóricos como Mascarell, Trias o Colomines, que los partidos son ‘instrumentos caducos’. Quizás sea cierto, no lo discuto, pero en boca de ellos suena a engaño. Si la CNR cuaja y actúa podremos afirmar, sin temor a equivocarnos, que un populismo de matriz neoperonista ha arraigado en Cataluña. Lo más terrible del caso es que han copiado todo lo nocivo del movimiento justicialista y han obviado lo positivo de sus medidas sociales, que las hubo. Las discrepancias, entre soberanistas, que ha motivado la suspensión del último pleno del Parlament demuestran que no todos los diputados son iguales y que uno de ellos juega a ser ‘el jefecito’. Patético.

8.7.18

PELIGRO AMARILLO CONTRA LA COPLA





EL POROMPOPERO INDEPE



 Un grupo de vándalos afines al secesionismo han pintado de amarillo taxi la estatua del cantante Manolo Escobar. La gamberrada ha tenido lugar en un barrio de Badalona. Al bueno de Manolo no le ha servido de nada haber sido forofo del Barça, ni el haber vivido un tiempo en la barriada badalonesa de La Salud. Ya se sabe, los fanáticos ni respetan al diferente, ni perdonan al discrepante. Eso sí, se apresuran a centrifugar culpas e insinuar que son otros, los llamados ‘unionistas’, los malhechores. Pero no se preocupen demasiado, conocemos como las gastan algunos doctores del credo irredento y sus discípulos enfermos de fiebre amarilla. La crisis en el seno del Govern ya ha aflorado. Cuentan las lenguas de doble filo que el flamante conseller de Acción Exterior de la Generalitat, Ernest Maragall, está muy preocupado por la repercusión negativa que pueda tener en la ciudadanía europea la gamberrada contra la estatua. Él, esforzándose por poner en valor la ‘sonrisa’ del secesionismo por el mundo, y unos desalmados mancillando el recuerdo del cantante más tarareado, de los Pirineos para arriba, con su ‘Y Viva España’. ¡Qué oprobio para el país! Pep Guardiola sabe de qué va la cosa, mientras frunce el ceño, tanto en Munich como en Manchester, los aficionados le canta la canción de marras. Es un clásico y los clásicos nunca mueren. Puigdemont en Alemania pidiendo árnica y sus correligionarios en España embadurnando, con pintura barata, la estatua del hombre del carro y la minifalda más famosa del orbe. ¡País! Los teutones no entienden nada y seguirán coreando vivas a España entre jarras de cerveza. Difícil de justificar tanta irracionalidad, tanto desatino, a pesar de que Ernest Maragall ha sido, a lo largo de su trashumancia política, un experto en explicar y justificar lo inexplicable…. Complicado lo tendrán las selectas Artadi, o Paluzie, para seguir diciendo que aquí no pasa nada, que Borrell exagera. Van a ser muchas las Vanessas, las Dolores-Lolita-Lola, las madrecitas María del Carmen, y las morenas de la copla enojadas con el desaire amarillo. Y muchos los arrieros, rumberos y gente de bien los cabreados y hartos de tanta comedia simbólica. Manolo Escobar popularizó carros, besos en el puerto, trigos, amapolas y mil canciones más pero, una de ellas, nos viene hoy como anillo al dedo, una que habla del cariño verdadero. Esa que dice: ’Ni se compra ni se vende el cariño verdadero…’ A día de hoy más de la mitad de los catalanes no está por marcharse de rositas. De momento el porompopero indepe ni mola, ni respeta.

3.7.18

QUIM TORRA ES UN OBSTÁCULO PARA LA NORMALIZACIÓN...






TORRA: “YA NO TE AJUNTO” 



 “Ya no te ajunto” era la frase mágica. ¿Quién no recuerda esta expresión infantil en boca de chiquillos cabreados ante una jugarreta o un desdén? “Ya no te ajunto “. Es lo que ha balbuceado un bisoño, e inseguro, presidente de la Generalitat ante la visita de Felipe VI a Cataluña. El Torra de hoy es el paradigma del no sabe no contesta. Es un presidente dubitativo que vegeta y actúa al servicio de los intereses de un prófugo que reside en el extranjero. El numerito de Quim Torra y corte, respecto a la figura del jefe de estado, es un desprósito que no tiene justificación posible. Empezó el serial con cartitas de adolescente firmadas a tres; acabó la comedia con la insinuación, de la excelsa Artadi, de que los pitos a Torras estaban orquestados por fuerzas ocultas. Craso error el de un Govern falto de oficio e inteligencia. Las formas tienen importancia, los protocolos razón de ser, y la liturgias su cometido aquí y en China. Les ruego no vean en estas afirmaciones un perjuicio de pequeño burgués acomplejado por el boato y ajeno a los nuevos tiempos. Todo lo contrario, vean en ello un intento de combatir la banalización de la política y recuperar el respeto hacia todo aquello que nos representa colectivamente sea, o no sea, de nuestro agrado. Las instituciones, las jefaturas de estado y las autoridades, elegidas democráticamente, deben ser respetadas como garantía del funcionamiento armónico de nuestra sociedad. Capítulo aparte merecen -y comentario para otro día- aquellos electos que infringen las leyes y se evaden. Más allá de los Pirineos nuestros vecinos parece que tienen claro e interiorizado el jaleo de los ceremoniales . En este sentido permítanme que me detenga en una noticia que merece ser valorada. Diversos medios de comunicación narraron que el presidente francés, Emmanuel Macron, se encaró a un joven por haberse dirigido a él con un jocoso "Ça va, Manu?". La anécdota tuvo lugar durante un acto en París, conmemorativo del 78 aniversario del mensaje del general De Gaulle al país. El dirigente francés no se lo dejó pasar y respondió al joven solemnemente: “Estás en una ceremonia oficial, así que compórtate. A mí me llamas señor presidente de la República o señor, ¿entendido?" Chapeau! Instantes después Macron reconfortaría al pasmado muchacho con una palmadita y cuatro recomendaciones sobre el trabajo responsable y el estudio. En resumen: Hay que saber estar, comportarse debidamente y hablar cuando corresponda. La inauguración en Tarragona de los Juegos del Mediterraneo era un acto oficial. Quim Torra y los firmantes de la carta al monarca español, al igual que el mozalbete galo, han demostrado no tener ni puñetera idea de lo que es saber estar, ni del rol asignado a los jefes de estado; poco importa sean estos monarquía o república. Deberian saber, también, que el Rey no puede aceptar reuniones políticas sin el oportuno placet del gobierno de turno, y que una ciudad ilusionada con sus juegos no puede ser moneda de cambio para intereses partidistas. Pero a nuestros desnortados independentistas, lenguaraces y postureros, todo esto les da igual. 
La desaparicion de Rajoy ha dejado un hueco que precisan rellenar y buscan un chivo expiatorio a quien imputar todas las ‘desgracias’ del país. La señora Artadi es la encargada de denostar, en ruedas de prensa y apariciones publicas, a todo aquel que no se ajuste a su quejumbroso tango porteño. Para mantener la llama ahora le toca sufrir al Rey y en breve, tras el nueve de julio, será el turno de Pedro Sánchez. A Quim Torra, redactores de epístolas angustiadas y portavoces estresadas, les convendría interiorizar algunas reflexiones útiles para la vida política e institucional. Sirva de ejemplo la frase que Rainiero de Mónaco -otro monarca- nos legó: “El protocolo es la última barrera contra la mala educación”. No es menester ser monárquico para interiorizar con inteligencia el mensaje. El famoso “Ya no te ajunto “es de mala educación. Está bien para un patio de escuela y algarabia infantil pero no para el diálogo y la política seria.

25.6.18

CREAR UN, DOS ,TRES, MUCHOS BORRELL...






¿QUÉ TIENE BORRELL QUE NO PUEDEN CON ÉL? 



 Los pone a cien, los altera, los encabrona. Despierta en ellos agresividades dormidas, bajas pasiones, ansias de venganza e incontinencia verbal. La ironía socarrona de Josep Borrell los enerva pero, al mismo tiempo, necesitan de su verbo flagelante para escenificar el típico ritual sadomasoquista del victimismo secesionista, el gemido de la queja. QuimTorra, Elsa Artadi, Puigdemont y tutti quanti, saltan como muelles cuando el flamante ministro expone en televisión que la cosa en Cataluña está chunga. Lloriquean en los medios de comunicación. Le acusan de torpedear la convivencia y generar crispación. ¡Cuánto cinismo, cuanta hipocresía! Amarrados a sus lazos amarillos ignoran, u obvian, que en la Universidad de Barcelona no se ha podido hablar de Cervantes, que en Vic es preciso adjurar de las ideas para poder predicar en la calle, que algunos medios de comunicación otros no son tratados con ecuanimidad, que las crucificadas playas catalanas parecen cementerios y que las instituciones viven tapizadas con pancartas y simbología partidista... Josep Borrell les incomoda por lo que puede decir y por lo que puede explicar. Alguno de esos que lo fiscalizan aun se lame las heridas de viejas batallas. Debatir en televisión con él la milonga del 'España ens roba' no sale gratis, marca y no se perdona. Pero quizás, lo que más fastidia a la tropa del independentismo radical, es que Borrell es un catalán de pura cepa, capaz de denunciar 'las cuentas y los cuentos del secesionismo y que su reputación, en Europa, está a años luz de la del president de la Generalitat. Nadie en la UE imagina a Borrell amarrado a un pensamiento xenófobo. Otros tendrán que batallar a fondo para evitar ser asimilados a grupos como la Liga italiana y borrar el testimonio de las hemerotecas. Y es que, amigos, estamos tan acostumbrados al ‘buenismo’ y a la hipocresía parlamentaria que cuando un político de raza, como Josep Borrell, se expresa con franqueza los pusilánimes tiemblan. Incluso algunos de sus correligionarios también lo hacen. ¿No habíamos acordado que en la nueva época convenía decir las cosas tal como son para evitar faroles en el juego del póker, engaños al solitario y equívocos? Alrededor de su figura se han vuelto a derramar toneladas de tinta. Unos le llaman jacobino españolista; otros, caballo de Troya del nacionalismo catalán (sic)…

 Y la cosa sigue. Un servidor de ustedes no les va a vender la moto de que Josep Borrell es un chico maravillas o un príncipe azul, nada de eso y poco de lo otro. Defectos tiene a montones y no los voy a contar. Ahora bien, cuando lo ponen a parir me viene a la memoria un eslogan antiimperialista, coreado en la plaza de la República de la Habana en septiembre de 1960, que decía así: “Fidel, Fidel, ¿Qué tiene Fidel que los americanos no pueden con él?” Aquella canción escrita en los años del bloqueo ha permanecido en la memoria de la gente y aun es tarareada en nuestros días. El líder cubano -con todos sus vicios- fue el paradigma de la resistencia contra el abusón del norte y eso no fue poca cosa… 
Borrell, Borrell ¿Qué tiene Borrell que los secesionistas no pueden con él? Pues muy sencillo, el descaro y las agallas suficientes para explicar y poner de manifiesto el hartazgo de muchos ciudadanos respecto a ese mundo monocolor amarillo y quejumbroso. Borrell es un ejemplo de entereza, es voz y bálsamo para muchos catalanes y, afortunadamente, una advertencia democrática destinada los vividores a cuenta del procés. Y, claro, no pueden con él.