El blog d'en Joan Ferran

10.11.17

POSICION DE CLASE O COMODIDAD DE BURÓCRATA?





SILBIDOS EN LA CATEDRAL 



Cuenta la Guardia Urbana que ante la catedral de Barcelona se congregaron unas veinticinco mil personas -vamos a dar la cifra como buena- con banderitas habaneras, pasquines a una tinta y capas a lo Superman. El acto de marras quería ser el gran colofón mitinero de un fracaso de sobras anunciado. El secesionismo pinchó estrepitosamente con su intento de parar la producción, aunque hay que reconocer -nobleza obliga- que su rama infantiloide consiguió jugar al Ibertren para fastidio y congoja de miles de ciudadanos catalanes. En los eventos en los que participan multitudes siempre se intuye, se aprende algo o se sacan conclusiones. En la concentración los asistentes propinaron una solemne pitada al portavoz de la UGT, Camil Ros . Consideraban los allí reunidos que el sindicato no había puesto toda la carne en el asador al negarse a convocar una huelga general. Yo, del camarada Don Camilo, estaría tranquilo. Todo el mundo sabe positivamente que su clientela no es precisamente la que se congrego a las puertas del templo barcelonés. La suya, en el caso de aun tenerla, es otra que esta silbando desde sus hogares al percibir como las cúpulas de los antiguos sindicatos ‘de clase’ filtrean con gobiernos expertos en recortes sociales e ideologías nada internacionalistas. Tres cuartos de lo mismo le ocurre a CCOO. Las centrales sindicales jugaron un importante papel en la lucha antifranquista y en la recuperación de las libertades democráticas. Muchos de sus dirigentes pagaron con la cárcel la osadía de defender a los trabajadores ante los envites de la dictadura. Hoy la cosa es bien distinta. La democracia en España está asentada y algunos de los que exigen posicionamientos políticos al mundo sindical lo hacen tras saltarse las reglas del juego. Los que han desnaturalizando el Parlament y el Estatut no están legitimados para exigir a los agentes sociales complicidades ni ‘aturades de pais’. Un servidor de ustedes no es un ingenuo. Conoce de sobras los vínculos económicos y las prebendas que permiten la subsistencia de las burocracias sindicales. A cambio, estas, responden con una actividad reivindicativa ‘razonable’ y una benevolencia con la administración acordada de antemano. Solo los viejos cuadros sindicalistas que vivieron la Transición siguen hablando de solidaridad de clase, internacionalismo, lucha obrera etc. Los tiempos han cambiado, cierto, y los activistas del secesionismo han penetrado en el mundo sindical para copar su dirección y difundir la fe del cisma. ¿Legitimo? Sí, sin duda, pero poco acorde con los orígenes y la memoria histórica del movimiento obrero. A Don Camilo y demás les debería preocupar los pitidos de alarma que emiten gentes desde sus casas y que hoy no se consideran representados por organizaciones que no garantizan su derecho a acudir, o no, al puesto de trabajo. Las cúpulas que aplaudieron el lock out quizás debieran cuestionarse si son algo más que una gestoría de servicios capaz de justificarlo todo. La independencia sindical está en entredicho. 
 El desapego hacia la política no se circunscribe solo a los partidos y a la actividad parlamentaria, alcanza también a la imagen y credibilidad de los sindicatos. La sospecha que estos bailan el juego de las políticas palaciegas, en detrimento del los intereses de los trabajadores, va a ahondar más si cabe su crisis de representatividad. En Cataluña el procés se ha cargado un montón de partidos. Parece que ahora le toca el turno a los sindicatos que prefieren el discurso secesionista disfrazado al de clase.

8.11.17

MISS AMBIGÜEDADES











LA CANCIÓN DEL COLA-COLAU 

Ada Colau es la novia de la suerte. Cuando su gestión al frente del consistorio barcelonés pasaba por el momento más crítico del mandato se la apareció la Diosa Fortuna, esa que todo lo tapa y todo oculta. Primero lo hizo en forma de catástrofe humana sembrando las Ramblas barcelonesas de desgracia y miedo. El mundo paró para llorar y recomponerse. No era tiempo de reproches municipales ni de discusiones bizantinas. Luego llegaron los sobresaltos del procés, la DUI, el lio del referéndum y la fuga de Puigdemont hacia la contemplación del Manneken Pis. El broche de oro de tanto suceso noticiable - y difuminador de realidades- ha llegado con el envío a prisión de los ex consellers del Govern. Tanto es así que la problemática del top manta, los apartamentos turísticos, el conflicto de las terrazas, los experimentos viales y cien cuestiones delicadas más yacen en el cajón del olvido mediático y ciudadano. La Diosa Fortuna llegó y, al igual que ha acontecido durante un lustro en la Generalitat, todo se escondió bajo el ruido del procés. Que si urnas, que si Trapero y yo, que si los sociatas son o no la piel de Barrabas… Y la alcaldesa feliz entre teles, radios y entrevistas edulcoradas con buenismo simplón- 

Dicen los teólogos dels Comuns que a Colau, además de la Diosa Fortuna, se le apareció también la Virgen para despertar en ella virtudes ignotas. Ella es tertuliana, opinadora y analista con vocación de estadista. Sabe de leyes más que la jueza Carmen Lamela, aunque no alcanzó licenciarse en Filosofía. Alcaldesa cuántica la llamo Ramón de España pensando en el gato de Schodinger y el Principio de Incertidumbre. Como Emperatriz de la Ambigüedad la etiquetó Josep Borrell ante miles de manifestantes constitucionalistas barceloneses. Y es que, amigos, la canción del Cola-Colau es aquella que se tararea cuando conviene relatar ‘las múltiples cualidades de su producto político sin par’. La alcaldesa de Barcelona gusta sumergirse en aguas turbulentas para dar la nota; si, pero lo hace con traje de buzo y escafandra para evitar mojarse. Conviene subir a superficie descomprimida y bien peinada no vayan a pillarla en un renuncio. Pero si la muerte tenía un precio en el inolvidable film de Sergio Leone el oportunismo y la ambigüedad también lo tienen en la política. Tarde o temprano aflora la realidad y la trampa o la ficción suelen quedar a descubierto para vergüenza de los tramperos. La canción del Cola -Colau, sobre lo divino y lo humano en política, la canta la alcaldesa para ocultar el run -run de la ciudad y su demostrada ineficacia como gestora. Ahora, con la excusa del 155, juega a centrifugar socialistas… Soy de los que opina que, llegados a este punto de la canción del Cola-Colau, es mejor salir con la cabeza alta por la puerta grande del gobierno, que no hacerlo por la de servicio sin la paga de Navidad.

6.11.17

A POR LAS COSAS SERIAS SIN MEJILLONES BELGAS





LA RESTAURACIÓN AUTONÓMICA


 Un viejo amigo ex convergente -de los del ‘peix al cove’- me suelta con amarga ironía: “Cada vez que hemos sentado en la mesa a ERC se han roto piezas de la vajilla”. No sé si la vajilla a la que alude mi buen amigo es de Sèvres o del Carrefour. Lo ignoro, pero para el caso que nos ocupa da lo mismo. Lo cierto es que la hoja de servicios de los republicanos no está exenta de momentos delicados, estropicios y daños colaterales. No es menester rememorar los tiempos de la Segunda República, ni los vaivenes del Gobierno Tripartito, para darse cuenta de que en los genes de ERC anida una dosis de ’rauxa’ desbocada incompatible con el arte del buen gobierno. Es más, en alguno de sus dirigentes la utilización del plural mayestático oculta, como sostiene Josep Borrell, tics de corte autoritario. La CUP presume de haber enviado a Artur Mas a la papelera de la historia. ERC ha lanzado a Puigdemont hacia un abismo ignoto. El chocolate belga se paladea con placer pero ni cura ni dignifica un exilio de mentirijillas. 
 ¿Y ahora qué? Me dirán ustedes. Pues muy sencillo: restaurar. Una acepción del Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua sobre la palabra restaurar nos viene como anillo al dedo. Restaurar es ‘poner una cosa en el estado de estimación que antes tenía’. Pues sí amigos, ha llegado el momento de la restauración autonómica, de la recuperación del Parlament como instrumento útil para legislar y vehicular las preocupaciones y demandas de la ciudadanía y, todo ello, llevarlo a cabo desde la legalidad democrática. Urge devolver a cada cosa su nombre y su esencia. Urge recomponer, o reponer, las piezas rotas de la vajilla antes de que no quede ni una. Restaurar implica también arreglar los estragos ocasionados, devolver lustre y credibilidad al país, recuperar el valor del autogobierno y apaciguar los ánimos exaltados… 
 Las elecciones de diciembre son una buena ocasión para, mediante el voto, implementar esas urgencias políticas y cívicas que demanda la ciudadanía. Cataluña no puede permitirse un nuevo lustro pleno de aventuras secesionistas, conflictos identitarios y performances. Un ‘procés 2’ sería letal para la sociedad catalana. Entre las fuerzas constitucionalistas, el próximo 21 D, habrá programas políticos claramente contradictorios y diferenciados. Lógico, pero más allá de esas propuestas electorales conviene establecer un compromiso de apoyo mutuo con el fin de combatir cualquier nueva deriva secesionista. La restauración del orden autonómico es la tarea más urgente de los demócratas. Restañar heridas y recuperar lo perdido es el gran reto que tienen ante sí los catalanes de buena fe.

18.10.17

LO QUE MUCHOS PIENSAN...







MILONGAS, NO GRACIAS 


No nos vengan con milongas, lagrimitas, ni villancicos buenistas. En cualquier país europeo un individuo megáfono en mano, encaramado sobre la capota de un vehículo policial destrozado y arengando a las masas es carne de detención inmediata e interrogatorio. En cualquier democracia occidental -que se precie- impedir la labor y la libertad de movimientos de funcionarios públicos, que actúan a las órdenes de un juez, deviene un delito de obstrucción de la justicia. En cualquier parte del mundo excitar, e incitar, a una muchedumbre para que cerque, insulte y vilipendie a las fuerzas de seguridad puede conllevar consecuencias penales graves… ¿O no, amigos? Pero desgraciadamente el nuestro es un país en el que abundan los papanatas, los pijoprogres con mala conciencia, los tibios y los aprovechados. Y mucho me temo que toda esa fauna va a acabar sobreactuando por los platós, jodiendo la convivencia y vendiendo falsas bondades para seguir perpetuándose. 

 Estamos hartos. A estas alturas de la película no nos vengan disfrazados de demócratas, con las vestiduras rasgadas y coreando la gallineta o l’estaca. Eso ya no sirve y suena kitsch. Cualquier gobernante, con un mínimo de sentido de la responsabilidad, no hubiera permitido jamás que cuatro activistas, y una peña de radicales, marcaran la agenda política del país hasta dejarlo en puertas del colapso. Digámoslo claro. Los Jordis están en prisión no por exceso de celo de la juez, sino por un conjunto de actuaciones documentadas que, presuntamente, son delictivas. Pero lo peor y más deleznable sigue en el Palau de la Generalitat y campando a sus anchas en el Govern . A esos mandarines del ’procés’ no les importa el hundimiento de la economía, la fuga de empresas ni la desazón que embarga a una ciudadanía que no entiende nada. Son los herederos de los 3%. Bajo una estrella y una bandera han construido un reino imaginario donde todo vale y el discrepante es un traidor. Tarde o temprano habrá que pedirles explicaciones tanto políticas como de otra índole.
 Sospecho que los próximos días serán duros y no estarán exentos de tensión política. Los secesionistas, sobre la pizarra y en los documentos incautados por la Guardia Civil, lo tenían todo calculado; cierto, pero quizás olvidaron que muchos ciudadanos son espíritus libres, sienten pasión por la verdad y... 
Publicado en elcatalan.es

CONTRA EL TEMBLOR DE PIERNAS...CRITERIOS FIRMES








EL SARAO Y EL PSC 



Un servidor de ustedes no se atreve a vaticinar como va a terminar este sarao en el que nos ha metido Puigdemont, con el beneplácito de Junqueras y el palmoteo de la CUP. Lo confieso, no tengo ni idea. Visto lo visto en este país pasa de todo y todo es posible. El ridículo puede ser catalogado como una hazaña patriótica y la sensatez estigmatizada como vil traición. La ilegalidad puede llegar a ser idolatrada y el sentido común satanizado. Ya ven, es lo que hay. Mientras el cava se evapora, la banca se exilia y el mundo editorial pasea por España el papel couché, aquí no dimite ni el meapilas. Pero, afortunadamente, en este sarao tan pleno de esperpento aun habitan unas briznas de lucidez político-parlamentaria. La de Inés Arrimadas, por ejemplo, explicando desde la tribuna del Parlament a la ciudadanía su metáfora del corazón ‘partio’; y la de Miquel Iceta, rebosante de rigor y propuestas políticas, intentando sacarnos de la vía muerta del ‘procés’. Ambos aconsejando a Puigdemont el abandono de la obcecación y el regreso a la ‘normalidad’. Sensatez constitucionalista, dialogante y seductora la que propicia la oposición catalana; eso sí, siempre que Albiol se abstenga de enjuiciar.
 El sarao organizado es mucho sarao. Pero entre tanto taranto, bulerías y saeta quejosa, ha emergido con fuerza la propuesta de Pedro Sánchez e Iceta para reformar la Constitución Española y abordar el tema territorial. Dialogar, estudiar y pactar es la propuesta colocada sobre la mesa del Congreso. A lo largo de los últimos años al PSC le ha costado Dios y ayuda articular alternativas políticas con capacidad para marcar la iniciativa y la agenda política. Esta vez lo ha hecho y ha conseguido la aquiescencia de los principales grupos del Congreso de los Diputados. El discurso político de los socialistas respecto a la reforma constitucional está impregnado de sensatez y les sitúa en la centralidad política. Con el tándem Sanchez-Iceta en funcionamiento y un portavoz serio y solvente -Salvador Illa- las cosas en el patio de los socialistas catalanes han mejorado ostensiblemente. Insisto. No tengo ni idea de cómo va acabar el sarao independentista pero constato que alguna cosa se ha movido en el cosmos de las propuestas. Se intuyen salidas factibles, razonadas y acordadas más allá de la aplicación o no del famoso artículo 155. 
 Si el PSC vence los complejos que le atenazan, si sigue firme en su centralidad democrática, si no le tiemblan las piernas, si no cede a las tentaciones y virus ‘postureros’ etc. su papel político puede ser determinante, y bueno, tanto para Cataluña como para España.

Publicado también en www.e-noticies.cat

9.10.17

POCO IMPORTA LA CIFRA









BON DÍA CATALUNYA!! 

Cataluña comienza a despertar de la pesadilla que la atormenta, y persigue, desde hace unas décadas. A los artífices del engaño patriótico ya no les sirve como antes la sucia seducción que practica la tele gubernamental, ni el cloroformo que aplican los anestesistas del procés subvencionado. Cataluña ha despertado, por fin, del espejismo al que la han sometido los artífices del 3% y los charlatanes que prometían patrias perfectas. Las calles de Barcelona se han llenado, como nunca antes, de rojo y gualda constitucional. De colores que, a pesar de no ser los suyos, muchos demócratas de todas las ideologías aceptaron como uno de los elementos de paz para conseguir la concordia. Cataluña ha despertado de la pesadilla secesionista y reivindica las mil formas posibles de entender la convivencia sin fractura social. Cataluña ha despertado y ha puesto de relieve que no está dispuesta a dejarse arrastrar al suicidio colectivo que han urdido unas mentes resentidas. 
Este ocho de octubre es ya un día para reseñar en los libros de historia. Las calles de la ciudad condal se han vestido de fiesta con banderas y guirnaldas multicolores. Una fiesta en la que el optimismo y los cánticos alegres se han apoderado de la gente. Poco importan las cifras. ¿Un millón? ¿Quinientos mil? Qué más da el número. Lo realmente importante ha sido que miles de catalanes de todo origen y condición han abierto los ojos y han dicho ¡Basta! Sí, basta ya de engaños y de promesas vacuas adornadas de futuros imposibles. Han dicho basta a la manipulación y al odio transmitido mediante mensajes subliminales y desprecios hacia los diferentes. Hoy me siento bien, feliz y contento. Orgulloso de formar parte de una colectividad ciudadana que es capaz de rebelarse y reaccionar a tiempo ante los despropósitos de sus oscuros gobernantes. Se acabó el silencio. A partir de hoy hay que gritar ¡Basta! Y sin complejos cada vez que sea necesario. Nos va en ello la dignidad, el bienestar y la paz social. Mañana podemos abrir los ojos al despertarnos y recitar una musiquilla que por fin diga sin acritud: -Bon día Cataluña!

4.10.17

FUEGOS ARTIFICIALES Y ALGO MÁS







CARNE DE CAÑÓN


 En toda partida de ajedrez la ubicación de los peones deviene un elemento clave en la estrategia del jugador. Sobre el tablero, muchas veces, el peón suele ser sacrificado para permitir que las piezas nobles alcancen sus objetivos y capturas. La fiel infantería también se usa para bloquear movimientos del adversario e impedir la puesta en práctica de sus tretas. Cataluña vive a día de hoy un momento delicado de su historia. Me duele decirlo así, pero alguien está moviendo los peones sin importarle su sino; o si salta por los aires, hecha trizas, la cuadrícula y el reglamento. 
Nuestra historia nos brinda sorpresas de todo tipo. En este país los líderes anarquistas pueden convertirse en ministros y los sindicatos -supuestamente de clase- pueden refrendar y convocar, al unísono con un gobierno neoliberal, una huelga general cualquier otoño. Todo ello puede suceder sin que nadie llegue a escandalizarse. Penoso, aunque este no sea el tema de fondo que hoy nos ocupa… 
El ex diputado europeo, Ignasi Guardans, utiliza con asiduidad las redes sociales. Suele colocar en ellas pensamientos y frases breves que convidan a la reflexión. Tras los acontecimientos de estos últimos días escribió lo siguiente: ‘Hay cobardes que desde sus despachos han organizado a esos civiles desarmados para lograr sus objetivos políticos frente a la ley y jueces’. Gancho directo a la mandíbula de Puigdemont y Junqueras que suscribo y comparto alborozado. Desde la comodidad de los despachos, y las mullidas poltronas de terciopelo, observan cómo otros defienden, en la calle, letrillas de libertad actuando de peones de una estrategia suicida. Son los que, sin pretender faltar a nadie, se ha dado en llamar ‘carne de cañón’. Sí, son tropa de algarada, figurantes multicolores instrumentalizados para que las viejas elites sigan ahí, culpando a las de allá (también viejas y con pecado). En terminología militar la carne de cañón fue un dicho despectivo usado para designar a aquellos de a pie, generalmente reclutados entre el pueblo llano, que eran utilizados como arietes contra las tropas enemigas. El destino de esas gentes en combate era un salvoconducto hacia la muerte. En la Cataluña de hoy, desgraciadamente, se prodiga también la carne de cañón reclutada entre las clases medias. Es de otro tipo que la de antaño, quizás más ‘espiritual’, sin duda; pero esa carne de cañón disparada es nociva para el libre pensamiento y la convivencia cívica. Mediten un poco por que habita entre nosotros, se alimenta de mitos e intolerancia y no entiende de solidaridades. Nada que ver con el viejo movimiento obrero y popular y sí con las derivas radicales de la pequeña burguesía del siglo pasado. Alejandro Filio, poeta e intérprete mejicano de la Nueva Canción, escribe en uno de sus poemas más conocidos:

“Que solo somos carne de cañón
 para salvaguardar su condición.
 Solamente carne de cañón, o tú o yo, 
 simplemente carne de cañón.” 

 Ya ven amigos; en este país unos son, o somos, carne de cañón y otros merecen ser carne de diván.

30.9.17

PAPEL PINTADO PARA UN PAÍS CANSADO...







SONRISAS Y ESQUELAS


 Lo confieso, ha sido la gota que ha colmado el vaso. Lo cierto es que me siento fatigado y algo hastiado de tanto numerito. Con el tinglado montado a raíz del 1 O mi ciudad -en otro tiempo colorista, jovial y dinámica- se ha convertido en una vulgar página de necrológicas. Poca imaginación la de los fabricantes de sonrisas secesionistas ensuciando paredes y llenando nuestras calles con esquelas en las que se reproduce,monótonamente, la consigna de la ANC para el 1 O. A la frase de marras, en tinta negra sobre fondo blanco, solo le falta la cruz y algún RIP para que la cosa progrese en patetismo.
 Si, lo confieso y para muestra un botón. Me inquieta ver niños por las calles con pinturas de guerra en el rostro y esteladas al cuello que les caen por las espaldas al estilo Superman.Estos son de esos, que al crecer,se creen con superpoderes invencibles y no hay kriptonita suficiente en el mundo para hacerlos razonar. 
 ¡Ojo! No se confundan conmigo. No critico el uso de la libertad de expresión, ni valoro el buen o mal gusto en el vestir de mis conciudadanos. Cada cual puede disfrazarse de lo que quiera aunque sea de amarillo canario.¡Faltaría más! Simplemente sostengo que la estética secesionista que percibo por las calles no me agrada, que los cartelitos fotocopiados son cutres y feos. Sugieren tristeza y mal rollo. Poseyendo la tele pública del país en nomina, y al servicio de la causa, no acierto a comprender el por qué de esas horribles esquelas. 
Otro botón. Me cuesta comprender cómo la señora María, gran consumidora de prensa del corazón, votante de derechas, seguidora de la Casa Real, etcétera,ha colgado en su balconcito una pancarta pidiendo democracia y República. ¿Acaso María es una resultante más de las pócimas informativas que difunden y destilan los brujos de la postverdad? Me fastidia tanta televisión y radio al dictado de un Govern que no acepta el matiz ni procura la verdad.
 Me cuesta comprender que cuatro niñatos, cebados en la opulencia de sus familias, se atrevan a insultar a Serrat, Coixet, Coscubiela, Banderas y demás. Me hastía la banalización del fascismo que gastan algunos y la escasez de recursos argumentales de los que usan expresiones como estado de excepción, dictadura o fascismo sin venir a cuento…
 Insisto.Me aburren los cartelitos esos en blanco y negro, tanto como me cansan los artículos de Marc Álvaro o Pilar Rahola cuando van de escribas de la causa. Me disgusta el oportunismo posturista-populista de gentes teóricamente escoradas a la izquierda… 
Estoy, estamos, están miles de ciudadanos, saturados de ‘procés’. Queremos aire nuevo y menos subversión de la legalidad y de la realidad. Pues sí, señoras y señores, estoy harto de tanta monserga. No obstante, les anuncio que estoy preparado para resistir estoicamente hasta el 1 O y un par de semanas más. Luego hagan el favor de no incordiar más al personal con consignas editadas como esquelas, ni con numeritos amarillo chillón. Todo cansa, y las sonrisas convertidas en esquelas pueden devenir lágrimas negras.

26.9.17

INCONTINENCIAS.....







BOCAZAS Y PROCESISTAS





Supongo que tras el dos de octubre alguna mente preclara, amiga de los misterios del pensamiento y del lenguaje, escribirá una antología de los disparates y despropósitos que nos han acompañado a lo largo de estos meses.Huelga decir que de bocazas los hay de todo color, ideología y condición. Cierto, pero estas últimas semanas -seguramente como fruto de la excitación octubrina- los habitantes de la galaxia procesista se llevan la palma y la medalla de oro a la incontinencia verbal. ¿Quieren ejemplos? Ahí van: Sorprende escuchar a todo un ex consejero de Gobernación del Tripartito como Xavier Vendrell, con un pasado ‘delicado’, afirmar que, en un futuro no muy lejano, alguien pasará cuentas a los socialistas.¿Amenaza?... 

Pero hay más. Cualquier ciudadano sensato sabe que las palabras de Antoni Castellà, tránsfuga de Unió y jefecillo de Demòcrates, acusando de mercenarios a los firmantes de un manifiesto de intelectuales disconformes con el 1-O, son una falta de respeto a la libertad de expresión. A Castellà y Nuria Gispert se les podría aplicar, en primer grado, el dicho de la paja en ojo ajeno… Para completar el elenco de bocazas procesistas ha salido a escena -sin gracia- el trinco Mainat, envileciendo la red con alguno de sus desafortunados twets sobre el RCD Español y los campos de concentración. Penoso y delirante. Reflejo de la empanada mental que han generado los promotores de un viaje a Ítaca sin guía ni pasaje. ¿Y qué me dicen ustedes de los mozalbetes rabiosos de la CUP fotografiando y señalando adversarios mediante carteles amenazantes? La prolífica Pilar Rahola, que siempre juega a lamentar la banalización del nazismo,hallará, supongo,motivospara la reflexión y la queja. Tanto Mainat como en los cupaires han pasado al lado oscuro de la política. Pero aún hay más madera señoras y señores. Joan Coscubiela estuvo brillante en el Parlament defendiendo la esencia del funcionamiento democrático de la cámara ante el brote autoritario del Govern y la ineptitud de Forcadell. Visto lo visto alguien glosó las aportaciones de los viejos psucqueros a la democracia catalana, en contraste con las malas artes de la triple alianza procesista. Para sorpresa de muchos un celoso, Toni Comín, pretendió cobrarse una herencia del PSUC que ni merece ni le corresponde. Craso error y sinvergüencería la suya. Hoy todo el mundo sabe cómo el rubiales ha transitado, de partido en partido, hasta recalar en los faldones de Junqueras…Conocí a Alfonso Carlos Comín y sé que hubiera aplaudido, en pie, las palabras de Coscubiela. Era un gran demócrata.
Ya ven amigos. Estas son algunas de las perlas con las que nos han obsequiado los procesistas bocazas a lo largo de las últimas semanas. Hay muchas más que, tirando de hemeroteca, pueden completar la antología del disparate de la que les hablaba. Bocazas los hay en todas partes, cierto, pero en el procesismo últimamente abundan más.¿Sera por nervios?

19.9.17

SE ACERCA EL 1 DE OCTUBRE....







LOS DIOSES DE OCTUBRE 




No les aburriré. No reiteraré de nuevo los argumentos que expuso el abogado y político catalán Amadeu Hurtado, en un magnífico dietario titulado ‘Abans del sis d’octubre’. Tampoco insistiré en el gran error táctico y estratégico de aquel acto insurreccional que sacudió la legalidad republicana en 1934, y causo represión y muertes. Se ha debatido mucho al respecto… 
 Sí que me gustaría, en cambio, recuperar para la reflexión colectiva algunos escritos de Jaime Claramunt, un hombre sabio que ejerció de director, en tiempos de la Segunda Republica, del popular periódico barcelonés ‘El Diluvio’. Desde su exilio cubano Claramunt -ferviente republicano, demócrata radical y antifascista de pro- escribió una serie de interesantes crónicas sobre la política catalana y los hechos de Octubre de 1934. No tienen desperdicio alguno e inducen a extraer enseñanzas. En sus artículos sostenía la tesis de que el president Companys se dejó influenciar negativamente por Josep Dencàs, a la sazón consejero de Gobernación de la Generalitat catalana, el cual le empujó hacia “una rebeldía extravagante y sumamente absurda para Cataluña”. Lluís Companys, siempre según Claramunt, se dejó conducir hacia un ‘estéril movimiento revolucionario provocado por un perturbado’. El director de ‘El Diluvio’ narra incluso, con ironía manifiesta, cómo Dencàs utilizó la radio para llamar a los catalanes a las armas con escaso éxito. Jaime Claramunt concluye una de sus crónicas diciendo: “Pero en momento alguno se le ocurrió a Dencàs, que tan bravucón se había mostrado, salir a la calle al frente de sus aduladores y jugarse la vida. Lo que hizo es tenerlo todo bien preparado, en secreto, para el momento de la fuga.” Han transcurrido ochenta y tres años de aquel momento histórico. Cataluña hoy es otra cosa. Vivimos bajo un sistema de monarquía parlamentaria. Los sindicatos ya no defienden con las armas la legalidad republicana amenazada y se han convertido, sobre todo, en gestores de servicios. La izquierda se interroga a si misma cada día y cada vez más…. Pero, salvando las distancias temporales, se adivina en el ambiente que este mes de octubre es capaz de cobrarse un montón de víctimas políticas. Se intuye que más de uno -como un Dencàs cualquiera- lo tiene todo preparado para caer de pie y no lastimarse. Por todo ello, se impone una mirada atenta a lo que acontece y un análisis del rol jugado por nuestros políticos profesionales a lo largo del denominado ‘procés’. 
La Cataluña del 2017 también tendrá sus chivos expiatorios, sus Dencàs y una corte de aduladores dispuestos a reír las gracias a quien ostenta el poder. Observen el panorama. Estoy seguro que detectaran un enjambre de vividores aguardando, tras el fragor de la batalla que se avecina, unas nuevas elecciones para perpetuarse en el poder. A día de hoy algunos están empeñados en meternos de nuevo en una aventura absurda. ¿Acaso es esto una maldición cíclica? Quién es quién, el grado de aventurerismo suicida de los personajes y la valoración de su solvencia lo dejo a criterio del amigo lector… Ustedes ya saben que los dioses de octubre nunca fueron propicios para los catalanes.

12.9.17

JUAN DOMINGO P....





PISARELO PENTINA EL GAT 


Un suggerent proverbi popular diu que “qui no té feina el gat pentina”. Hi ha quelcom de cert en aquesta dita dels nostres avis. Tots sabem que de gats n’hi ha de molts tipus. Uns són de pèl curt i altres llueixen pelatge llarg i sedós. Gerardo Pisarelo té molta feina pendent per sol.lucionar a la ciutat de Barcelona on , no ho oblidem, té el carrec de tinent d’alcalde. Pero ell s’estima més pentinar el gat – persa, deu ser, pel temps que hi dedica- i distreure el personal amb disquisicions polítiques al voltant del centralisme i les majories necessàries per foragitar del govern central al PP. Tan se li en fot que el tema del top manta s’hagi enquistat, o que les terrasses, el caos turístic o les illes peatonals encabronin al personal. Ell va a la seva amb un somriure milonguer. No satisfet amb el guirigai que genera la seva pèssima gestió municipal ara aboga per cridar a participar votant al referèndum il.legal del 1-O. Això sí, diu que el seu vot es un Sí ‘crític’. Ja m’explicaran vostès de quin color és aquesta papereta del Sí “crític”. Tothom ho sap. Pisarelo és el campió del postureo dins i fora de l’ajuntament barceloní. Ell teoritza tot allò que el marit de la senyora Colau no té temps ,o ganes, de teoritzar...i la pífia sovint. En el seu neguit per l’estètica anti el va dur a protagonitzar, al balcó del consitori, una picabaralla amb Alberto Fernández Díaz per un parell de banderes. La seva escasa perspicàcia política – com ara respecta al referèndum del 1-O- va fer desbridar el cavall del dictador a les portes del Born... Avui crida a la rebel•lió anticentralista contra el PP obviant aquells personatges del 3%, que fa uns messos va criticar, però refrendant les seves tesis. Gerardo Pisarelo és així: geni i ‘postura’. Com a bon sofista enguany es capaç de defensar un referèndum il.legal i demà fer la pilota al empresariat que un parell de dies abans va criticar. 
 Un servidor de vostès no sap si aquest regidor, que tant mana, s’ha parat a meditar sobre les múltiples conseqüències que poden tenir els seus posicionaments pel que fa a la estabilitat futura del govern municipal. O és que potser vol que tot salti pels aires i fugir d’estudi? La seva gestió, i la del seu equip, avui no resistirian la prova del cotó. Gerardo Pisarelo pentina un gat persa i diserta mentre la ciutat, cada cop més, cau en un anar fent sense nord farcida de problemes i contradiccions. L’oposició ho sap. Els seus socis socialistes callen estoicament pero també se’n adonen. Trist.

5.9.17

AHORA EJERCITO....





MAMBRÚ PUIGDEMONT SE FUE A LA GUERRA 



 Y ahora el ejército catalán! Algunos tertulianos, comentando la manifestación del 26 de agosto, justificaban los insultos a la Corona y al gobierno español por su complicidad manifiesta con el régimen saudí, la venta de armas y las intervenciones en Oriente Medio. Poca pasión antimilitarista – y si otras cosas- había entre las huestes subvencionadas que montaron el escrache a la cabecera de las autoridades y desvirtuaron el objetivo de la convocatoria . Penoso, pero ya saben ustedes que poderoso caballero es don dinero. Quizás por eso para despistar, temeroso de perder apoyos en la industria catalana de complementos militares, el president Puigdemont se ha sacado de la chistera – ¡tachin!- la creación de un ejército catalán. Eso sí, ha vendido que éste va a ser moderno y especializado en la lucha antiterrorista. Conviene apaciguar los ánimos de los poderosos, no vaya a ser que este sector de la producción armamentista tan “nostre” y floreciente se vea afectado por los gritos de cuatro pacifistas desabridos e indocumentados. Nada mejor que aprovechar la ocasión para introducir, en el circuito de los disparates soñados, la creación de unas fuerzas armadas genuinamente catalanas. Desde su burbuja Puigdemont piensa, además, que nadie va a osar discutir un posicionamiento militar tan patriótico como el suyo. Hay precedentes históricos de indudable valor. Nuestro entrañable ‘Avi’, el president Francesc Macià, ya lo creó para la reconquista de Cataluña desde Prats de Molló en los años veinte. Si el ‘Avi’ lo logró ¿Quien duda que no lo puedan intentar Cocomocho y sus secuaces? Atrás quedan aquellos sesudos catalanistas de la vieja hornada que soñaron en su día con un país sin uniformados. Islandia, Costa Rica y demás duermen, como modelo, en el baúl de los recuerdos de la inolvidable Karina. Pero ¡Ah! La precipitación ha jugado una mala pasada a Puigdemont. El president se ha lanzado a la piscina sin tener en cuenta la opinión de la CUP al respecto y, tal como están las cosas, eso era im-pres-cin-di-ble. Falto de prevención, falto de análisis y sin permiso de la Gabriel Carles Puigdemont ha obviado que, en el tutti frutti cupaire, habitan dos almas antagónicas e irreconciliables respecto a la idea de ejército. Ambas están prestas a aflorar y contradecirse a muerte antes del histórico y anhelado 1-O. A saber: por un lado, el alma anarquista del sector que se considera antiautoritario y libertario. Ese sector va a esgrimir el pensamiento, por ejemplo, de un Fermín Salvoechea cuando predicaba que “el ejército dispara en defensa de intereses bastardos, que son los intereses de los ricos, de los hartos, de los que nada producen y todo lo disfrutan”. En el otro vértice cupaire nos encontramos con el alma neoleninista, del sector troskista rourista, que aboga por la creación de un ejército rojo catalán como herramienta imprescindible para aplastar la reacción capitalista (incluyen al PDeCAT) y también, de paso, a sus compañeros libertarios emulando a Kronstadt. Ni que decir tiene que Puigdemont simpatiza más con esta última opción. Pues ya ven señores. No sé si Puigdemont ha pensado en las consecuencias y contradicciones que genera su genial idea. Ni Turull sabe si la CUP les va a permitir o no esa licencia, o bien se verán obligados a mover otras ficha del tablero comunicativo menos conflictiva para distraer al personal. Lo cierto es que ni los partidos serios, ni Rajoy, ni la Unión Europea han dicho nada en contra del futuro ejército catalán. Incluso Maduro guarda silencio. ¿Por qué será? ¿Acaso no ponderan suficientemente el peso geoestratégico de una Cataluña armada? Puigdemont se fue a la guerra, que dolor, que dolor, que pena… y el mundo lo ignoró.

26.8.17

CUANDO TODO SE TRANQUILICE ...HABLAREMOS DE SEGURIDAD






SRA. COLAU, BOLARDOS QUE NO BOYARDOS 



 No tema señor Pisarello. Los bolardos no son estatuas ecuestres de dictador. Nadie se va a quejar si los sitúa con gracia, mesura y racionalidad. Tampoco son boyardos llegados del este, nobles terratenientes de barbas hirsutas, dispuestos a conjurarse. Eso es cosa de historia y cine y me consta que, en el consistorio barcelonés, los chicos y chicas de la CUP conocen la diferencia que hay entre la nobleza eslava y el mobiliario urbano.
 No se preocupe por la estética, señora Colau, de bolardos los hay de mil tipos y materiales. Los hay decorativos. Los hay rígidos, de hierro, cemento e incluso de plástico duro. Los hay recubiertos de maleza, arbolitos o pensamientos violeta. Los hay que son bellas y pesadas jardineras de acero, con el escudo de la ciudad, rebosantes de flores y plantas aromáticas. Los he visto en muchas calles y plazas para goce del vecindario. Si tanto me apuran, les diré también, que los hay que brotan del suelo, de la profundidad del asfalto, recubiertos de lucecitas intermitentes y acompañamiento acústico. ¿Acaso no han paseado ustedes por la calle Ferrán esquina Ramblas, o Canuda? No nos vengan ahora con excusas técnicas (método Turull) ni competenciales (método Colau). No nos confundan con el viejo debate competencial ni con discursos de urbanistas a la moda. Un montón de ciudades europeas han optado ya por este método preventivo al que, indiscutiblemente, habrá que completar con múltiples medidas de otro tipo. Expertos en seguridad nos dicen que la instalación de elementos fijos contra las nuevas modalidades de terrorismo suicida es vital. El caso de Cambrils lo ha demostrado en la práctica por mucho que, incomprensiblemente, el conseller de Interior se esfuerce en negarlo. Señora Colau y señores Forn y Turull, ya sé que les molestó que el Ministerio de Interior español les sugiriera la ubicación de bolardos o pilonas en las ciudades de nuestro país. Lo sé, llevamos demasiados años de rifirrafe institucional como para pretender pacificar el patio en un par de días. Pero, aún siendo así la cosa, no actúen como niños mal criados encerrándose en sí mismos; hagan caso ustedes a los expertos en seguridad, sindicatos de policía, comerciantes y ciudadanos que meditan los temas sin contenciosos pendientes… 
Pedir bolardos en nuestras ciudades no es fruto de una conjura de boyardos, revolucionarios de salón, periodistas quisquillosos, ni de gentes de mal vivir, es simplemente una sugerencia hija del sentido común. Porque seamos sinceros, a día de hoy, tras el drama del 17 de agosto, convendrán conmigo que si algo ha fallado en Cataluña ha sido la prevención.

23.8.17

UNA TELE PARA VENDER PARAÍSOS...






TV3 Y LA NUBE


 No es ni la teva ni la meva. Y, amigo Sanchís, parafraseando a Agustín García Calvo, no es “ni tuya siquiera”. La televisión pública catalana sobrevive cautiva en brazos de la Nube. Sí, de una Nube sin rostros, tóxica -informativamente hablando, claro- en la que partidas políticas de distinto signo compiten para que precipite la lluvia donde mejor les convenga. TV3 aparentemente no es de nadie, pero se la nutre desde el poder porque alienta ese denominador común que caracteriza la Nube: el secesionismo. Ya saben, retransmite los mensajes, las hazañas cotidianas, los desafíos y proezas de los verdaderos catalanes (sic) que no se dejan doblegar por una legalidad que no consideran suya. Mientras tanto, para optimizar resultados, los partisanos de unos y otros guerrean para hacerse con el control total de la Nube, no fuera el caso que algunos abandonaran el barco antes de llegar a Ítaca. En su combate por el poder hacen caso omiso de las recomendaciones de unos padres y madres de la patria que siguen discutiendo, inútilmente, acerca de la objetividad y la pluralidad informativa. En la Nube, trilateral desde donde se rige Tv3, se obvian las consideraciones de sus señorías acerca de la idoneidad de Vicens Sanchís y se mofan de las recomendaciones de los ilustres…
 Prepárense para la saturación que precederá al 1-O. La Nube no afloja al respecto. Presenciarán manifestaciones ‘inolvidables’, oirán retórica y poesía patriótica por un tubo y, también, alguna que otra salida de tono supremacista al estilo de la Moliner. Prepárense porque lo más duro está por llegar, y no es que uno tenga vocación de censor -Dios nos libre de ese pecado- sino que en el fondo me duele que se pague la fiesta con el dinero del contribuyente. Insisto, TV3 vive cautiva en manos de la Nube. En otro tiempo alguien llamó a este fenómeno supra estructural ‘el Soviet’, pero eran otros tiempos. Tiempos en los que el conseller Tresserres teorizaba sobre el papel de los medios de comunicación públicos en la construcción del camino hacia la autodeterminación y el estado propio. De aquellos polvos… Algunos sindicatos de periodistas lamentan el ordeno y mando en la radio y televisión pública explicando que las formas jerárquicas acostumbran a ocultar contenidos oscuros. Sabemos que la amalgama gubernamental, con su muleta de radicales, ostenta el control político en TV3 y que lo va a utilizar de nuevo de forma sesgada y partidista. Sabemos que en el ente hay talento y buenos profesionales, pero también una espiral de silencio y autocensura. Sabemos que la radio y televisión públicas no son de y para todos, si no que siguen emitiendo cautivos de la Nube. Somos conscientes de que, en la Nube, se mueve más gente que Brauli Duart y que hay tanto tejemaneje político como en el Parlamento de Catalunya. Las rencillas entre los socios de coalición para conseguir el control de la información están a la orden del día. Sabemos que los gestores de la Nube se pasan por el Arco de Triunfo las recomendaciones de Parlament y las soflamas de los señores diputados. Sabemos… Se equivocan los procesistas, con Brauli Duart a la cabeza, cuando nos venden que los medios de comunicación públicos se deben a la mayoría social (supuesta) que da apoyo al gobierno de Catalunya. Craso error. Ignoran que las mayorías sociales son volátiles y variables y que el pluralismo y la objetividad son valores en sí mismos más allá de la coyuntura. TV3 sobrevive y vegeta cautiva en manos de esa Nube anónima que, desde hace años, nadie sabe concretamente que cara tiene, pero todos sabemos lo que quiere. La ciudadanía tiene derecho a una información veraz y plural. En Cataluña, lamentablemente, no se da esa circunstancia, la Nube lo impide.

11.8.17

VIAJES PROCESISTAS




PUIGDEMONT Y LA SIRENITA 



 Dicen los chicos de la prensa que el president Carles Puigdemont está preparando un viajecito a Dinamarca. A nadie se le escapa la ‘oportunidad’ del mismo. Eso sí, todos intuimos cómo será narrado por los escribas a sueldo del procesismo, y cómo será retransmitido, con todo lujo de detalles por TV3. Final de agosto es una buena época para ocupar espacio comunicativo y más si, treinta días después, está prevista una nueva edición del 9N. Dinamarca es el lugar ideal para arrancarse la espinita de los continuos fracasos cosechados por la Generalitat en política exterior. Dinamarca es el lugar idóneo para escuchar cantos de sirena sin necesidad de amarrar a nadie al palo mayor de la nave. Ella, la sirenita, es pequeña, de bronce y mira al mar… ¡Ah Dinamarca! País de vikingos que dejaron una huella indeleble a lo largo de los mares de Europa con sus drakkars. ¡Oh Dinarmarca! País de la cerveza Carlsberg y del queso Danablu que tanto gusta a los correligionarios de Artur Mas y Puigdemont. Un servidor de ustedes no va a preguntar cuáles son las razones institucionales de este “oportuno” viaje, ni sus similitudes con las visitas a Jimy Carter o las estancias en Harward de los prohombres de la patria. Tampoco quién paga todas las juergas exteriores de la Generalitat. ¿Para qué? Ya se sabe que van a cargo del contribuyente. Para resolver estas cuestiones supongo que ya están los diputados de la oposición y la prensa libre. Sin embargo sospecho que, tras otear el horizonte político europeo, a los miembros del gobierno les apeteció aprovechar un indocumentado artículo publicado en la prensa danesa en el que se afirmaba, sin rubor, que Cataluña aguanta “ochocientos años de amargura y lucha para ser independiente de su vecino español”. El articulista del Politiken seguramente ignora que aquí llevamos más de ochenta meses de amargo tostón procesionista... Ya saben, las ocasiones las pintan calvas y las pocas que surgen conviene aprovecharlas, no vayamos a desperdiciar las cualidades diplomáticas de la hermanísima -Francesca Guardiola- que ejerce de representante de la Generalitat en Copenhague. Para el 1-O todo vale. Ante tanto frenesí viajero y patriótico me gustaría que antes de partir, Puigdemont, tuviera en cuenta un consejo y una consideración: cuidado con el típico guiso danés a base de cerdo, huevos y cebolla, llamado Frikadeller. Hay mucho huevo contaminado por pesticida en Dinamarca. En puertas de un choque de Ibertrenes un president intoxicado, o en baja forma, no mola. Rajoy ya no padece lumbalgia y templa gaitas. Y ahora la consideración: Cerquita, en el parque de Europa de Torrejón de Ardoz, hay una reproducción exacta de la sirenita danesa. Vale la pena visitarla, aunque mire al río y este lejos el mar.





LOS ARREPENTIDOS DEL ‘PROCÉS’ 



Una frase proverbial, atribuida a San Francisco de Sales, nos cuenta que el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones. Y parece cierto. Muchos de aquellos que alentaban y jaleaban las primaveras árabes de Túnez, Egipto o Siria, hoy -a la vista del drama humano que han generado- quisieran, arrepentidos, volver atrás y hacerse perdonar la gratuidad y la ligereza de algunos análisis y afirmaciones.
 Y es que, amigos, alguien definió el arrepentimiento como un profundo deseo de regresar al pasado para cambiar una actitud, o una experiencia, que surgió como fruto de una elección no acorde con determinadas creencias o valores. Salvando distancias se perciben, en el cosmos procesista, deseos de regresar al punto de partida para iniciar otro camino. Sí, tras el esperpento de las declaraciones del ex juez Santi Vidal, tras la estupidez que destila Empar Moliner, tras la purga de disidentes que ha facilitado el paso al puente de mando a una peña de talibanes irredentos, etc. etc… Algunos han renegado ya de su culto acrítico al ‘procés’. Se ha llegado tan lejos en la violencia verbal proferida por algunos dirigentes del govern, y de la CUP, que el goteo de arrepentidos y herejes amenaza con convertirse en lluvia. Muchos procesistas de primera época, cargados de buenas intenciones, viven incómodos el día a día de la política catalana. Temen por la cohesión social del país, desconfían de las acrobacias sin red de un ejecutivo tutelado por radicales capaz de laminar, en su provecho, la democracia parlamentaria cargándose reglamentos y normas. 
Son tantos los despropósitos que muchas personas se arrepienten de su antiguo rol como compañeros de viaje del ‘procés’, creen que camina hacia el absurdo.. El merchandising indepe, los mecheritos con la estelada o la camiseta para los niños, quedan muy monos para petarla con los amigos el 11 de septiembre, pero asustar turistas o encabronar a la guardia civil, eso ya es harina de otro costal. Eso no lo edulcora ni tv3. La ciudadanía inteligente percibe cuándo un político juega de farol, cuándo dice la verdad y cuándo finge. Carles Puigdemont ha comunicado al mundo mundial que está dispuesto a desmelenarse bailando el rock de la cárcel jugando a ser un héroe. Se equivoca disfrazándose de mártir. Genera un doble fenómeno. A saber: A los procesistas sensatos no les gustan esas bravuconadas que se sabe como comienzan pero no como acaban. Mientras ello acontece, otros van llegando a la conclusión de que el Presidente de la Generalitat -a pesar de lo que apunta- sabe que en este país el estado de derecho funciona y que no le van a dar el gustazo de pisar Soto del Real. Allá ya van servidos con el primogénito de los Pujol. Entre la ciudadanía sensata hay un deseo profundo de volver a la casilla de salida y hacer, de una puñetera vez, las cosas bien. Entre los arrepentidos del ‘procés’ cargados de buenas intenciones también. Manos a la obra pues, abandonemos el camino del infierno.

31.7.17

MÁS SOBRE EL 'PROCÉS' Y SUS VIVIDORES...








EL ‘PROCESISMO’, UNA RELIGIÓN 


Profetizó y acertó. Tras la segunda contienda mundial, George Orwell, escribió extensamente acerca de los efectos nocivos y perversos de los nacionalismos desbocados. Quizás por ello el establishment de nuestros pagos, las Raholas de turno, los articulistas y escribas a sueldo de la subvención, intentan obviar el pensamiento y la obra de este excelente periodista y escritor. En sus ‘Notas sobre el nacionalismo’ aparecidas en 1945, Orwell llega a describir el nacionalismo como un pernicioso estado de rigidez mental en el que no cabe la reflexión, la duda ni el debate. Para él, el nacionalista, puede llegar a ser un ‘personaje capaz de incurrir en la deshonestidad más flagrante’, un personaje con sed de poder mitigada con autoengaño. ¡Grande el internacionalista británico! Bastaría una ojeada a nuestro alrededor para poder encasillar, a algunos de nuestros gobernantes, en las tipologías con las que Orwell catalogó a los nacionalistas tóxicos. 

 Pero fue Carlton J H Hayes, el historiador norteamericano, el que en su obra ‘El nacionalismo, una religión’ (1960) nos narró cómo algunos nacionalismos emocionales se transformaban en una fe, en una religión. Hay tanta metafísica y verdades absolutas indiscutibles en las declaraciones y actuaciones del gobierno Puigdemont que podemos afirmar, sin reparos, que su ‘procesismo’ ha devenido una religión como las que describe Hayes. Sí, una religión dogmatica con santoral, popes y mártires de pacotilla dispuestos a emular -sin poner en juego el patrimonio- a Juana de Arco y a San Esteban. Una devoción ciega que remplaza la persecución de los centuriones por la de los tricornios y las togas. Una nueva fe con una jerarquía dispuesta a prohibir la duda, mandar al purgatorio a los tibios y al averno a los agnósticos. Un credo con diversas cofradías dispuestas a pelear entre sí para poseer, en exclusiva, los beneficios telúricos del Santo Grial, la patente del verdadero patriotismo… Para luego seguir gobernando la autonomía con una mejor financiación. 
¡Ah! No se lo pierdan. El ‘procesismo’, como cualquier religión que se precie, también tiene su Índice de lecturas prohibidas y su lista de herejes… Sí, pululan por ahí un montón de ‘cátaros indepes’ que no están dispuestos a ser luz de Trento ni a participar en la pompa y el boato. Demasiado libres los Espot, Dedeu, López Tena, Rius o Maestro…
 Y es que, amigos, el ‘procesismo’ lleva camino de convertirse en una Iglesia institucionalizada con colegio cardenalicio, liturgia, concilios amañados, simonía y jerarquía vertical. Una nueva iglesia que presume de orar por el advenimiento de un paraíso itaquiano pero que se conforma con mantener un modus vivendi terrenal. Una iglesia que, en su beneficio, es capaz de generar caos, odio y desencuentros.

Publicado en www.e-noticies.cat