El blog d'en Joan Ferran

20.6.16

HEMOS PERDIDO MUCHO TIEMPO





LAS  UTEs POLITICAS 


 Las UTEs (Unión Temporal de Empresas) políticas han entrado en crisis. Este tipo de uniones entre partes, que se caracteriza por la existencia de un objetivo partidista coyuntural o táctico, está pinchando estrepitosamente en el terreno de la política. Observen: el “politburó” de la CUP ha saltado por los aires al más puro estilo soviético. Las dimisiones evidencian la dureza de la batalla interna librada para liderar el control de la organización y los pactos parlamentarios. En la CUP, idolatrando las asambleas, cohabitan activistas de distinto pelaje y doctrinas contradictorias. No han logrado entenderse. Se acusan mutuamente de manipuladores, maquiavélicos y sectarios… 

 ¿Y qué cosa es JuntsXSí? Pues sencillamente otra UTE política integrada por republicanos, convergentes, restos del 3%, tránsfugas de múltiples ubres y personajes con un ego superlativo. Agrupados inicialmente alrededor de Artur Mas para conducir el “procés” -al menos ese era el objetivo inicial- en la actualidad son un compendio de debilidades y contradicciones. La cohesión de JuntsXSí ha saltado hecha añicos. Los integrantes de esta UTE airean hoy sus diferencias con la mirada puesta en el 26J y en la reválida que en septiembre deberá aprobar Carles Puigdemont. Pero no se lo pierdan, el paradigma de las UTEs políticas lo encarna Podemos y sus confluencias. Ahí conviven desde los admiradores de Marx-Lenin-Stalin-Mao hasta los troskistas de nuevo cuño. Ahí se dan cita también ecologistas, nacionalistas, consejistas y anarco-liberales. Por no faltar, no faltan ni los peronistas postmodernos, ni los justificadores de Maduro. ¡Vaya UTEs! Pobre país.
 Creo firmemente en la utilidad de los pactos y en las alianzas políticas pensadas y diseñadas para garantizar la gobernabilidad, el bienestar y el progreso de los países. La política es, ante todo, un servicio a la ciudadanía que requiere acuerdos serios y elaborados. Ahora bien, las UTEs oportunistas de vuelo gallináceo no llevan a ninguna parte. Son flor de un día, carne de titular sensacionalista y televisión espectáculo. Estas UTEs no aguantan. No están preparadas para resistir los envites de los problemas de nuestro tiempo ni interpretar su complejidad manifiesta. Quizás por ello las líneas rojas se difuminan caprichosamente y la coherencia interna salta por los aires ante cualquier adversidad. No confío en las improvisadas, oportunistas, puntuales e interesadas UTEs políticas y sí lo hago, en cambio, alrededor de entes sólidos. Ya hemos perdido demasiado tiempo

AHORA TAMBIÉN VA DE PERONISTA






EL PERONISMO DE PABLO 



Mientras las manifestaciones y protestas no cesan en Francia, y el Brexit amanezca La estabilidad europea, aquí proseguimos con la historia interminable de la campaña electoral bis y las mociones de confianza diferidas del presidente Puigdemont. Somos tan fratricidas que andamos empeñados en deconstruir la famosa frase de Alejandro Dumas - la de Los tres Mosqueteros- para acuñar otra: ‘Uno contra todos y todos contra todos, de uno en uno’. Patético. Mientras ello sucede las incógnitas políticas permanecen; las líneas rojas se crean y se destruyen a gusto del consumidor y los independentistas ponen velitas a Santa Rita de Casia. Si, rezan para que el ‘procés’ no descarrile aun más y la ANC resucite. A tal efecto se han puesto en circulación, a gusto del consumidor, diferentes modalidades de referéndum: los hay sin prisa pero sin pausa, los hay unilaterales e inmediatos, los hay también estratégicos… ¡Qué empacho!¡Qué empalago! 

Visto lo visto, y oído tanto eslogan sobado y frase repetida, siempre nos queda la posibilidad de hurgar en las tres o cuatro definiciones que han saltado a la palestra a lo largo de estos meses. Conceptos como socialdemócratas, comunismo, patria o peronismo dan mucho juego… Iglesias declaró a El País que su formación tiene rasgos peronistas y Errejón reconoció emocionarse con el recuerdo de Evita Perón. ¡Uf! Me pregunto qué políticas del general argentino, o de la señora Kirchner, está dispuesto a implementar Pablo. De peronismos los hay para todos los gustos, lo hay de extrema izquierda y lo hay nacionalista conservador. Tengo curiosidad por saber si va a ser Irene Montero o Carolina Bescansa la encargada de arengar a los descamisados la noche del 26J. Nos han atosigado tanto con la milonga de la ‘nueva política’, el anacronismo de la socialdemocracia, la superación de ideologías y de las clases sociales que a un servidor de ustedes le extraña esta recuperación repentina de iconos periclitados. Para otra ocasión queda el análisis de la relación del peronismo con la dictadura de Franco o la admiración del general hacia la Italia de Mussolini… Creo que Errejón e Iglesias le deben al respecto una explicación a Garzón. En su época Perón no fue demasiado amable con el comunismo. Vean, sino, lo que decía Evita al respecto:
 Ustedes pueden comprobar a cada momento que los comunistas no son hombres constructivos; son personas que todo lo niegan; son extraordinariamente demagógicos, porque no tienen responsabilidad y porque jamás piensan en cumplir con sus promesas; prometen y prometen sólo para destruir.

7.6.16

                                               JE SUIS SOCIAL-DÉMOCRATE 

En este juego de azar en que se ha convertido la política española todo el mundo intenta echar mano del comodín. Nada mejor que definirse como socialdemócrata para ser bien visto y no sufrir contratiempos ideológicos.
 Si señores, se lleva mucho esto de ser socialdemócrata más allá de la intimidad. Algunos sectores de ERC y de CDC se definen como tales. El PSC, obviamente, también… ¡Faltaría más!
 Pero amigos míos la campanada la dan determinados sectores de Podemos y algunos otros. Íñigo Errejón dijo hace un par de semanas que esto de la socialdemocracia y el comunismo eran cosas anacrónicas, del siglo pasado; Pablo Iglesias hace unos meses nos vendió la moto de que las definiciones ideológicas eran un juego de trileros a beneficio de la casta. Paradójicamente Iglesias se definió ayer, sin rubor, como el último socialdemócrata autentico del siglo XXI mientras calificaba a los redactores del ‘Manifiesto Comunista’ como los socialdemócratas por antonomasia. Mira por donde -lean sino a Toni Negri- la socialdemocracia lejos de estar muerta y finiquitada es devuelta a la vida por obra y gracia de los nuevos doctores Frankenstein de la Complutense. 
Claro que, si por socialdemocracia entendemos la conjugación armónica de libertades y preocupación social, no es extraño que muchos pretendan reivindicarse de ella. Volvamos al planeta tierra. Socialdemócrata fueron en su tiempo Rosa Luxemburg o Trotsky y algunos pretenden que Toni Blair también lo ha sido. 
Ya ven, el comodín es tan polivalente que quizás habrá que diferenciar entre socialdemócratas útiles con propuestas factibles y viables y socialdemócratas de retorica para televisión en color y populismo de tres al cuarto. Ser de derechas no está de moda y en Cataluña aun menos. 
En esta contienda electoral que se avecina ‘todo quisqui’ tiene la intención de enfundarse la camiseta con el lema: ‘Je suis social-démocrate’. Pero ándense con cuidado, en el ‘top manta’ de la política hay mucha marca ‘ful’, mucha verborrea, mucha imitación de escasa calidad.

5.6.16

BARCELONA Y SUS COSAS.....






EL FILÓSOFO Y LA ALCALDESA 




Soy un asiduo lector de las columnas de opinión. Leo a los Juliana, Ramoneda, Foix, Zarzalejos y un montón más. Cuando tengo el ánimo sereno me atrevo incluso con la prosa de Rahola y Marc Álvaro, pero reconozco que ese ejercicio me agota. Confieso, también, que cuando alguno de esos articulistas aparece en la caja tonta presto atención. Escucho e intento reflexionar acerca de sus comentarios y observaciones. La palabra escrita admite correcciones previas a la publicación, las declaraciones en voz no. Lo incorregible y espontaneo en un pensador me interesa por lo que tiene de automático, de auténtico. 
Pues bien, el programa de La Sexta que dirige Wyoming quiso aproximarse a los incidentes del barrio de Gracia. Gonzo entrevistó a vecinos, okupas y comerciantes pero decidió que la guinda reflexiva e intelectual corriera a cargo de Josep Ramoneda. Este filósofo, periodista y gestor cultural poseedor del don de la ubicuidad se despachó de forma desacomplejada. Le contó a la audiencia que no hay motivo para dramatizar, que lo que ocurre en Gracia ha sucedido siempre, que forma parte de las dinámicas propias de las grandes metrópolis, que de okupas los hubo y los habrá… Hasta ahí nada que objetar, aunque quizás sí mucho a matizar en otra ocasión. Pero cuando Ramoneda se meció en el ‘buenismo’ extremo y el relativismo máximo, fue cuando evaluó la acción de gobierno de Ada Colau. Me dirán ustedes que todo es opinable. ¡Claro que sí! Ahora bien, Ramoneda rizó el rizo explicando a la audiencia que, con la entrada en el ayuntamiento de los ‘comunes’, los conflictos reivindicativos habían disminuido. Craso error. Los filósofos, por muy sabios que sean, a veces yerran. 

No es cierto que en Barcelona las reivindicaciones ciudadanas estén aletargadas. Más bien al contrario, se han multiplicado, han cambiado de protagonistas. Son otros los que hoy- ahora- despotrican de la gestión municipal, de sus métodos, de su frivolidad gestora. Restauradores, comerciantes, taxistas, empleados TMB, hoteleros, okupas, urbanos e incluso clérigos y legionarios han tomado el relevo contestatario. Plantear que el suflé ha bajado cuando las huelgas de transportes son el pan nuestro de cada día es un despropósito. ¿Se puede hablar de paz ciudadana cuando aun humea la calle y 150 manifestantes embadurnan los comercios del Paseo de Gracia? El filósofo dijo a Gonzo que Trias se equivocó pagando el alquiler a los antisistema y que Colau acertó eliminándolo. No lo discuto, pero un gobierno prudente no actúa a medias tintas sin articular una alternativa. Pero eso sería mucho pedir a un equipo bisoño más preocupado por el nomenclátor callejero y el postureo que por la gestión de lo cotidiano. 
El filósofo, quizás bajo el influjo del Mito de la Caverna, mimó a la alcaldesa… Pero el mundo real sigue ahí fuera.

2.6.16

MÁS POSTUREO COLAUITA






COLAU Y LA REINA REGENTE


 Un buen amigo me cuenta que en Cataluña y España la época clásica -’heroica’- de la política ya no existe. Argumenta que ya no se combate por las ideas, que es el juego de los intereses particulares lo que sostiene la gesticulación de los partidos políticos y no la ideología. Sostiene también, con cierta vehemencia, que eso de la vieja política es un camelo y que, en el mejor de los casos, lo que hay en escena son caras nuevas practicando las políticas de siempre. Los que dijeron nacer para llamar las cosas por su nombre a día de hoy han devenido usuarios empedernidos de la ambigüedad calculada. Mi colega pone como paradigma de este fenómeno a la alcaldesa Ada Colau; una mujer eternamente encogida de hombros cuando se enfrenta a temas de seguridad, patrimonio, economía o uso del espacio público… 
Técnica Barcelona: Para compensar los fallos y la falta de cultura de gestión nada mejor que una buena dosis de postureo con barniz republicano y radicalismo democrático. Para muestra un botón: Ada Colau no solo pretende remodelar y modernizar el salón de plenos del ayuntamiento barcelonés sino que, aprovechando la ocasión, propone eliminar del mismo todo símbolo y referencia de carácter monárquico. Cambio de decoración, de cuadros, de nombre y… ¡Adiós Salón de la Reina Regente! Solazándose con la retirada del busto del Rey emérito, y cuatro nombres de calle, se lanza una cortina de humo con la aviesa intención de ocultar los desaciertos del equipo de gobierno municipal. 
Desde mi modesto republicanismo sensato opino que la cruzada antimonárquica colauiana va demasiado lejos. Una cosa es la supresión de los vestigios del franquismo y otra muy distinta el intento de borrar episodios y espacios con historias fraguadas en otras épocas. La ciudad ofrece espacios suficientes para homenajear, como se merecen, a tantas personalidades como se quiera. Otros alcaldes glosaron a figuras tan dispares como Francesc Cambó, Angel Pestaña, Karl Marx, Salvador Seguí o Prat de la Riba… Barcelona debe seguir siendo plural, hasta en el callejero.

25.5.16

SOBRE LOS PACTOS








PACTAR NO ES CALLAR 



Pactar no es callar, ni renunciar, ni disolverse en el ‘no sabe no contesta’. Pactar implica unión en base a lo acordado y libertad para seguir siendo quien se es. Pactar no significa diluirse como un azucarillo en un caldo tibio e incoloro sino más bien todo lo contrario. A saber: poner en valor tu aportación a lo colectivo en la búsqueda del bien general. Cuando se es honesto se llega a acuerdos para que la sociedad funcióne óptimamente no para mercadear carguillos o prebendas. 
 En el caso específico del ayuntamiento de Barcelona el acuerdo Collboni-Colau persigue el desbloqueo, la normalidad, del funcionamiento institucional. Bienvenidas pues las alianzas que se establecen con un buen fin y en beneficio de la ciudadanía. Pero pactar no es callar ni conceder bulas, ni patentes de corso a los socios. Si ello llegara a producirse, en cualquiera de las partes, se abriría esa puerta de las renuncias que suele acabar mal.
 La historia nos cuenta que en su día la ambigüedad calculada jugó a favor del socialismo catalán. El último lustro nos muestra como esa vieja ambigüedad ya no sirve, es nociva. Entre los socialistas y la candidatura de Ada Colau existen múltiples denominadores comunes susceptibles de repercutir en beneficio de los barceloneses. ¡Claro que sí! Pero también formas diferentes de ver la ciudad y ópticas distintas sobre temas de importancia que preocupan a la ciudadanía. Sí, como insinúa Pedro Sánchez, el PSC va a ser útil para acabar con el ‘postureo’ no estaría de más que el grupo municipal socialista exigiera- por ejemplo- un trato distinto, exquisito diría yo, hacia la Guardia Urbana. Si los socialistas barceloneses no tragaron en su día la tibieza de Trias con Can Vies, o el fenómeno de los okupas, hoy no pueden desentenderse del tema. Debe singularizarse, no puede guardar silencio ante el ’top manta’, la prostitución, el turismo etc…
 Unión y libertad, el viejo lema de los federalistas, es práctico y sigue vigente. Los pactos acostumbran a firmarse entre distintos y no entre iguales,ergo… Pactar en política es saludable si se es capaz de marcar diferencia y perfil, de lo contrario la fagocitación está servida.

19.5.16

'COMUNISTA'...COM INSULT




De comunistes, anarquistes, catòlics, luterans i altres espècies n'hi ha de tot tipus i condició. Els hi ha bons, dolents, honestos, truans, picars, simpàtics i abominables... El mostrari seria interminable i la catalogació impossible. Establertes aquestes consideracions prèvies, filles del sentit comú, he de manifestar que detesto aquesta tàctica -que alguns fan servir indiscriminadamente- de desqualificar l'adversari polític etiquetant-lo despectivament com 'comunista' o 'totalitari'. Més menyspreable em sembla encara l'actitud d'altres bocamolls que, agitant l'espantall de l'estalinisme, fan extensible aquest tipus d'insults a tota l'esquerra en general. Tampoc m'agraden aquelles veus que no dubten a qualificar als membres i votants del PP com vils fatxes franquistes. Ni aquelles altres que identifiquen com a 'feixistes' a tot aquell que no combrega amb la retòrica i la mística del 'Procés' en el seu camí cap a Ítaca. A hores d'ara de la pel·lícula un maccarthisme a l'espanyola esdevindria insuportable. 
 A aquest país l'urgeix recuperar el veritable nom de les coses, respectar el dret de les persones a pensar diferent i rebaixar la tensió política. Fa escassos dies un article en premsa de Jordi Borja glossava el paper jugat durant la Dictadura i la Transició pel PSUC i el PCE. Centenars de militants comunistes van trepitjar les presons franquistes pel simple fet de defensar les llibertats i molts dels seus dirigents van ajudar a consolidar la democràcia que avui gaudim. Tampoc seria just menysprear el paper dels socialistes en el seu titànic esforç per garantir la unitat de la societat civil catalana. Respecte doncs per a tots aquells que van lluitar per la llibertat i la cohesió social més enllà de les ideologies. Siguem justos. Salvant les distàncies alguna cosa semblant passa amb el PP. No justificarè mai les seves regressives polítiques neo liberals però estic convençut que en el seu si habita molta gent honrada, amb profundes conviccions democràtiques, homologable amb sectors de la dreta europea més civilitzada. M'abstinc d'opinar sobre aquells que etiqueten com a 'botiflers' als no nacionalistes, pura bilis emocional. 
 Ha començat un nou cicle electoral, anem a veure i a sentir moltes bajanades. Convindria que els portaveus de les diferents formacions polítiques s'esforcessin a polir la càrrega emotiva-menyspreadora de les seves paraules cuidant el seu significat. L'art de conviure en pau es dibuixa a partir del respecte no només cap a les idees dels altres sinó també cap al seu passat. Com en botica: vermells, anarcos, cures, socialistes, liberals i altres n'hi ha, els va haver-hi i els hi haurà de bons i de no tan bons.

18.5.16

'COMUNISTA' ... COMO INSULTO







EL ESPANTAJO DEL COMUNISMO 



 De comunistas, anarquistas, católicos, luteranos y otras especies los hay de todo tipo y condición. Los hay buenos, malos, honestos, truhanes, picaros, simpáticos y aborrecibles... El muestrario sería interminable y la catalogación imposible. Sentadas estas consideraciones previas, hijas del sentido común, he de manifestar que aborrezco esa táctica – que algunos usan indiscriminadamente- de descalificar al adversario político etiquetándolo despectivamente como ‘comunista’ o ‘totalitario’. Más deleznable me parece aun la actitud de otros bocazas que, agitando el espantajo del estalinismo, hacen extensible ese tipo de insultos a toda la izquierda en general. Tampoco me agradan esas voces que no dudan en calificar a los miembros y votantes del PP como viles fachas franquistas. Ni aquellas otras que identifican como ‘fascistas’ a todo aquel que no comulga con la retorica y la mística del ‘procés’ en su senda hacia Ítaca. A estas alturas de la película un macartismo a la española devendría insoportable.
 A este país le urge recuperar el verdadero nombre de las cosas, respetar el derecho de las personas a pensar diferente y rebajar la tensión política. 
Hace escasos días un artículo en prensa de Jordi Borja glosaba el papel jugado durante la Dictadura y la Transición por el PSUC y el PCE. Centenares de militantes comunistas pisaron las cárceles franquistas por el simple hecho de defender las libertades y muchos de sus dirigentes ayudaron a consolidar la democracia que hoy disfrutamos. Tampoco sería justo menospreciar el papel de los socialistas en su titánico empeño por garantizar la unidad de la sociedad civil catalana. Respeto pues para todos aquellos que lucharon por la libertad y la cohesión social más allá de las ideologías. Seamos justos. Salvando las distancias algo similar ocurre con el PP. No justificare jamás sus regresivas políticas neo liberales pero estoy convencido de que en su seno habita mucha gente honrada, con profundas convicciones democráticas, homologable con sectores de la derecha europea más civilizada. Me abstengo de opinar acerca de aquellos que etiquetan como ‘botiflers’ a los no nacionalistas, pura bilis emocional. 
Ha comenzado un nuevo ciclo electoral, vamos a ver y a oír muchas sandeces. Convendría que los portavoces de las diferentes formaciones políticas se esforzaran en pulir la carga emotivo-despreciativa de sus palabras cuidando su significado. El arte de convivir en paz se dibuja a partir del respeto no solo hacia las ideas de los otros sino también hacia su pasado. Como en botica: rojos, anarcos, curas, socialistas, liberales y demás los hay, los hubo y los habrá de buenos y de no tan buenos.

12.5.16

LES CARTES DE BOSCH A ADA





ALBERT BOSCH, EL GELÓS



El cap de llista d'ERC a l'ajuntament de Barcelona, Alfred Bosch, sembla una altra persona, està desconegut. Sense pensar-s'ho dues vegades ha cursat una impertinent missiva a l'alcaldessa Ada Colau perquè no tanqui cap pacte de govern amb els socialistes barcelonins. Argumenta, el republicà, que això seria tornar a un passat ignominiós. Encara no me'n sé avenir. Crec que al bo de Bosch li pesa més la seva vessant de novel·lista de ficció que la d'historiador. No dubta en definir-se a si mateix, i al seu partit, com una 'força transformadora'. Renega del passat. Sembla haver oblidat que ERC ha estat durant molts anys --al costat de IC-- soci actiu en els governs municipals ... 
Però, per si això fos poc, en aquesta missiva dirigida a l'alcaldessa s'ha atrevit a catalogar de 'sospitós' i retrògrad el PSC barceloní. Per ventura òbvia Bosch que els seus companys de files, al Parlament, governen amb les restes del pujolisme i la penya del 3%? Per ventura oblida que els seus diputats a la cambra catalana no han dubtat a afavorir i votar recursos econòmics per a escoles que segreguen per sexe? Com s'atreveix Bosch a parlar-nos del 'establishment' al més pur estil cupero? Què li passa a Alfred Bosch? Crec endevinar: pateix un atac de banyes. No pot suportar que la senyora Ada Colau -encara que sigui per interès partidista- s'entengui o parli amb els socialistes a la recerca estabilitat en l'acció de govern. La gelosia és mala consellera. Les respostes emocionals en política són perilloses i el país no està per bromes. He de confessar-los que, per a un servidor, el fragment més delirant de tota la carta és aquell en què Alfred s'apunta a la moguda de les 'forces transformadores'. Doncs no, tant postureo epistolari no cola encara que el noi hagi guanyat el Prudenci Bertrana. 
Amics hi ha egos i rufians preocupants. Enyoro Ridao.

11.5.16

LAS CARTAS DE BOSCH A COLAU








ALFRED BOSCH, EL CELOSO


 El cabeza de lista de ERC en el ayuntamiento de Barcelona, Alfred Bosch, parece otra persona, esta desconocido. Ni corto ni perezoso ha cursado una impertinente misiva a la alcaldesa Ada Colau para que no cierre ningún pacto de gobierno con los socialistas barceloneses. Argumenta, el republicano, que eso sería regresar a un pasado ignominioso. 
 Aun no salgo de mi asombro. Creo que al bueno de Bosch le pesa más su vertiente de novelista de ficción que la de historiador. No duda en definirse a sí mismo, y a su partido, como una ‘fuerza transformadora’. Reniega del pasado. Parece haber olvidado que ERC ha sido durante muchos años - junto a IC- socio activo en los gobiernos municipales… Pero, por si ello fuera poco, en esa misiva dirigida a la alcaldesa se ha atrevido a catalogar de ‘sospechoso’ y retrogrado al PSC barcelonés. ¿Acaso obvia Bosch que sus compañeros de filas, en el Parlament, gobiernan con los restos del pujolismo y la peña del 3%? ¿Por ventura olvida que sus diputados en la cámara catalana no han dudado en favorecer y votar recursos económicos para escuelas que segregan por sexo? ¿Cómo se atreve Bosch a hablarnos del ‘establishment’ al más puro estilo cupero? 

 ¿Qué le pasa a Alfred Bosch? Creo adivinarlo: Padece un ataque de cuernos. No puede soportar que la señora Ada Colau –aunque sea por interés partidista- se entienda o hable con los socialistas a la búsqueda estabilidad en la acción de gobierno. Los celos son malos consejeros. Las respuestas emocionales en política son peligrosas y el país no está para bromas. He de confesarles que, para un servidor, el fragmento más delirante de toda la carta es aquel en el que Alfred se apunta a la movida de las ‘fuerzas transformadoras’. Pues no, tanto postureo epistolario no cuela aunque el muchacho haya ganado el Prudenci Bertrana. 
Amigos hay egos y rufianes preocupantes. Añoro a Ridao

2.5.16

MALA GESTIÓ LA DE ADA COLAU


EL ZÚRICH Y ADA COLAU


És probable que el nom de Zuric produeixi en l'equip de la senyora Ada Colau algun que altre granellada. Ja saben, a Zuric, a més de grans asseguradores, les entitats financeres i els bancs tenen preeminència en les notícies, la literatura i el paisatge urbà. La imatge de la ciutat suïssa ve condicionada no només pel seu bell entorn natural sinó també pel seu dinamisme econòmic al servei del capital. No voldria ser mal pensat però estic convençut que, en més d'una ment dogmàtica, el nom de la ciutat helvètica és sinònim de diner negre, explotació i mil coses més i això afecta el subconscient reptilià. Els sentinelles de la fe potser ignoren que vells revolucionaris del segle passat van trobar refugi en aquesta ciutat per recuperar forces i encendre la metxa de la seva revolució. 
 Però el Zúrich que ens ocupa avui no és el centreeuropeu sinó el bar barceloní i, per extensió, el de tots els establiments de restauració amb terrasses a la via pública. M'explicaré. Sembla com si el fonamentalisme colauiano pretengués ficar els ciutadans en catacumbes sense ventilació. No content amb negar l'ús de l'espai públic per a determinades activitats -cas de les pantalles gegants per a les finals de futbol- ara volen carregar-se el principal àmbit d'interrelació i comunicació entre persones: les terrasses dels bars. 'Fatal senyora Colau! L'equip de govern municipal peca en una doble direcció. Per intervencionisme com en el cas de les terrasses; per absentisme davant el fenomen del 'top manta' o la defensa del paper de la Guàrdia Urbana ... 
A l'ajuntament barceloní no es recorda una gestió política tan erràtica com l'actual. En una ciutat mediterrània i densa, com Barcelona, el paper de l'espai públic a l'aire lliure és vital per a les relacions humanes i la convivència. Actuar sense contemplar els efectes col·laterals de les improvisacions polítiques té conseqüències econòmiques i socials. Governar sota criteris i esquemes mentals rígids és poc recomanable. El que s'ha dit: el Zuric i les seves taules platejades han estat aquí des de sempre; donen vida, color i ocupació a molta gent. Paguen impostos i són el reflex d'una urbs cosmopolita.

28.4.16

"Dissidents. El preu de la discrepància a la Catalunya nacionalista" Un ...

26.4.16

UN SÁTRAPA LLAMADO OBIANG









OBIANG Y LOS SILENCIOS COMPLICES 


Me indignan los silencios cómplices y el pasar de puntillas de algunos ante los atentados a la democracia y los derechos humanos. Se perfectamente que el dinero es capaz de comprarlo casi todo, que el petróleo aun es un producto codiciado y que muchos prefieren el postureo de moda antes que inmiscuirse en ‘asuntos de estado’. Sí, eso es lo cómodo que permite a cierto personal darse una capa de barniz progresista mientras se obvian injusticias instaladas hijas del ‘laissez faire’. 
 Teodoro Obiang lleva 37 años como presidente de Guinea Ecuatorial y osa presentarse ante el mundo alardeando de espectaculares resultados electorales. Sus esbirros alegan que ha obtenido el 99’2% de los votos escrutados. ¡Increíble! Organizaciones defensoras de los derechos humanos, como Human Rights Watch, catalogan a Obiang como a un dictador corrupto y sanguinario. Diversos observadores internacionales, líderes opositores y sociedad civil han cuestionado la limpieza i validez de estos comicios al tiempo que denuncian la intervención amedrentadora del ejército contra el principal partido de la oposición. 
Insisto: me indignan los silencios cómplices. Sí, y los hay de todos los colores, de políticos en activo y de otros que subsisten a medio gas. Aunque fuera como penitencia, para lavar pecados, más de uno debería reconocer que en su día le dio oxigeno y sonrisitas al sátrapa esperando un plato de lentejas. Guinea Ecuatorial es un país bello y rico que no se merece el yugo de un dictador blanqueado durante años por algunos ‘de los nuestros’. Juan Tomas Ávila Laurel –intelectual ecuatoguineano oriundo de Annobón- nos lo cuenta con claridad:
 “Nadie puede creer en unas elecciones libres en mi país, el abuso ha sido increíble, con militares vigilando el voto y mesas electorales sin papeletas de partidos opositores. Pero lo peor es el clima de terror contra quien quiere cambiar las cosas”. 
Mientras tanto aquí el ‘postureo’-- continúa y, allí, Obiang se deleita con el ritmo del silencio.

13.4.16

MÁS TV3

                       
                             EL VICIO DE TRIVIALIZAR LA POLITICA 


Confieso que me tienen bastante harto. Sí, harto de que se juegue a pasar de puntillas, sin decir nada, alrededor de temas que tienen su relevancia, aunque sea meramente simbólica. Restar importancia, o no dársela, a una cosa nimia me parece razonable. Obviar asuntos cargados de significado me parece una dejación de principios injustificable. Se habla mucho de la nueva y la vieja política. Se exige sinceridad a los personajes públicos, definición, palabras claras y entendibles, etc. Pues bien, últimamente algunos han adoptado la moda de ‘hacerse el sueco’, de esquivar el bulto y aparentar que según qué temas no va con ellos. Fatal. Salvo honrosas excepciones –el diputado Lluís Rabell, una de ellas- se ha intentado, por ejemplo, trivializar el manifiesto Koniec. Error mayúsculo. Mal servicio a la lengua y al catalanismo, como muy bien ha expuesto Antoni Puigverd, aparentar que no ha ocurrido nada… 
 Pero hay más madera señoras y señores. Ante las coacciones y trampas saduceas del concejal Garganté tanto la alcaldesa, como PSC y ERC, silban, fingen estar ausentes.
 ¿Y qué me dicen ustedes de la quema televisada de la Constitución oficiada por Empar Moliné? Para unos, una broma light, para otros una falta de respeto similar a la del famoso Padrenuestro recitado en el Saló de Cent. Por favor, no confundamos la libertad de expresión con la grosería, ofensa y el mal gusto.
 Estoy harto de la banalidad que gastan algunos políticos y famosillos. Me disgusta la trivialización de acontecimientos y temas de fondo que merecen ser tratados con rigor y respeto. Los partidos políticos democráticos – los de izquierdas aun más- no pueden contemplar impertérritos como se deterioran las formas y el clima relacional de nuestra sociedad. A mi modesto entender tanto la banalización, como la trivialización, deviene fenómenos nocivos para la política democrática.

10.4.16

EL OTRO PUIGDEMONT....








PUIGDEMONT Y LA TRICOLOR 


Sucedió un catorce de abril, y no precisamente el de 1931. El diputado Carles Puigdemont no era alcalde y, seguramente, sus sueños inmediatos y ambiciones aun no apuntaban hacia la presidencia de la Generalitat. Lo suyo era un modesto escaño en el Parlament por la circunscripción de Girona. 
Aquella mañana primaveral, como cada año por esas fechas, un grupo de viejos combatientes republicanos españoles depositaron coronas de flores en el monumento que se encuentra anexo al Parlamento catalán. El acto tenía lugar, como de costumbre, en un ambiente fraternal y emotivo. Mientras tanto, en el interior del hemiciclo, las interpelaciones y mociones se sucedían placida y monótonamente. En transcurso del orden del día le llego el turno de subir al estrado a un diputado barcelonés para la defensa de una moción del PSC sobre las relaciones institucionales entre el ayuntamiento de la ciudad condal y la Generalitat. Se dio la circunstancia de que el parlamentario en cuestión lucia en la solapa un discreto pin con la bandera tricolor republicana. El diputado Puigdemont aprovecho la ocasión para ironizar, vía twiter, acerca de la ‘españolidad’ del símbolo en un intento de encasillar ideológicamente a su adversario político. Tras abandonar la tribuna de oradores el ponente fue informado de las jocosidades y chanzas del de Gerona. Instantes después se entablo una agria discusión virtual en la que, el socialista le recrimino al nacionalista la falta de respeto y consideración hacia una bandera, y un simbolismo, por la que habían dado la vida muchos ciudadanos catalanes… 
 Esta pequeña trifulca sucedió en abril de 2011. Han pasado cinco años y hoy Puigdemont ya no es un novato, ni tampoco un diputado del montón, que pueda permitirse el lujo de hacer chascarrillos o bromitas para enojo de federalistas, autonomistas o unionistas. Lo pasado, pasado está; pero la reciente publicación de libros, listas negras y manifiestos excluyentes exige de las principales autoridades del país un plus de respeto pedagógico hacia el diferente y el divergente. No en vano Lluís Rabell alerto sobre el racismo que viene y Gregorio Morán disparó contra el neofascismo lingüístico. 
Estoy convencido de que este catorce de abril de recuerdo republicano el presidente de la Generalitat no encontrara en la bandera tricolor – ni en sus adversarios políticos- motivo de escarnio o cuchufleta sino consideración y respeto. Amén.
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3.4.16





UN REGALO PARA COLAU



 No será un servidor de ustedes quien defienda la errática gestión del equipo de gobierno municipal que capitanea la señora Ada Colau. No, pero a pesar de ello me siento moralmente obligado a manifestar que Felix de Azúa , académico de la RAE, se ha equivocado y mucho con sus declaraciones a los medios de comunicación.
 Siempre me han parecido respetables todas las actividades laborales ejercidas con honestidad; más aun aquellas que exigen sacrificio, incomodidad, horarios intempestivos y un determinado talante. Tan respetable es un académico doctorado merced a una tesis sobre los aspectos de la estética de Diderot, como Rosita la estanquera, Encarna la pescadera o Pepe el conserje del museo. Félix De Azúa tiene, por su labor literaria, merecidamente asignado el sillón ‘H’ en la RAE pero, desgraciadamente, en esta ocasión ha escrito el verbo haber sin ella.
 Podría compartir algunas de las críticas formuladas por el ilustre académico acerca de la gestión del actual gobierno municipal, seguro. Pero acudir al recurso del desprecio elitista me parece una zafiedad impropia de una persona culta. Si lo que el señor Azúa pretendía era debilitar la credibilidad política de la alcaldesa ha conseguido el efecto contrario. La señora Ada Colau y su equipo podrán ser unos gobernantes pardillos – no lo discuto- pero son duchos en aprovechar, como nadie, tanto el twiter como el postureo y la fotografía populista. 
 En otro orden de cosas, el señor Azúa debería saber que tanto los empleados de la limpieza como los trabajadores de los mercados, hoy, se identifican más con el ‘run run’ de la ‘A’ que con el confortable sillón de la ‘H’. Y, como colofón de este pequeño incidente, tengo la impresión de que la alcaldesa de Barcelona estará eternamente agradecida al regalo de la ‘H’.
 ¡Con lo bien que queda esta letra cuando va de muda!

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