El blog d'en Joan Ferran

27.7.15

SEÑORA COLAU...¿UNOS SI OTROS NO?







ADA: ¿Y POR QUÉ NO DURRUTI? 




El postureo está de moda. Sí, el denominado postureo es una pose y una toma de decisiones de cara a la galería para dar que hablar, para buscar el aplauso y las muestras de aprobación de la ciudadanía. Hay postureos para todos los gustos. Lo hay de derechas y de izquierdas, lo hay monárquico y lo hay republicano e independentista. Uno gusta fulminar en los ayuntamientos los bustos y las imágenes de los borbones; el otro repone, en su lugar, unas fotografías y cuadros del monarca y su familia. Eso sí, ambos actúan bajo la luz de los flashes y la mirada, entre expectante y divertida, de los chicos de la prensa. 

 Sí señores, se ha abierto la veda y el nomenclátor callejero deberá superar la prueba del algodón. Por lo que respecta a las dinastías uno no sabe si la limpieza afectará tan solo a los Borbones o si se verán afectados también los Austria, los Saboya y los condes de la Marca Hispánica… ¿Qué suerte correrán los blasones, las estatuas ecuestres y las esculturas de guerreros o mártires? ¿Se mantendrán las calles y plazas con el nombre de conquistadores, inquisidores o almogávares? Vayan ustedes a saber. De un tiempo para acá todo es tan posible como fácilmente reversible en esta ciudad.

 El que suscribe estas líneas también quiere apuntarse al postureo. Solicito formalmente, a la alcaldesa Ada Colau, que la Vía Layetana recupere el nombre que, el 1 de julio de 1937, le asignó el ayuntamiento republicano de la ciudad en homenaje a Buenaventura Durruti, muerto en el frente de Madrid el 20N de 1936. Solicito, también, sea restituida una placa idéntica a la que en su día se ubicó en su honor esculpida por el artista Enric Boleda. La denominación Vía Durruti estuvo oficialmente vigente hasta que las tropas golpistas del general Franco tomaron la ciudad… 

 Pero claro, soy consciente que los que practican el juego del postureo lo hacen dentro de unos cánones. Un servidor de ustedes sabe que entre la gente de orden de derechas – y también entre la de izquierdas con tics autoritarios- esto de homenajear a personajes como Buenaventura Durruti no procede ni estética ni políticamente. Mucho postureo con la Memoria Histórica de marras pero algunos olvidan la multitudinaria manifestación de masas que tuvo lugar con motivo de su muerte… pero, claro, Durruti era libertario y no autoritario.

24.7.15

EL PSC Y LA AMI







LOS OXÍMORONES DEL PSC 




Estoy dispuesto a que los amigos me cataloguen de esquemático, inoportuno, rígido y poco pragmático. Estoy preparado para pagar ese precio y recoger las propinas con las que me obsequiarán desde otros ámbitos menos amistosos. Me da igual. Un servidor de ustedes se ve ante la obligación intelectual, y moral, de afirmar que hay cosas en política que no se deben hacer, que hay líneas que no se pueden rebasar. Parece que el socialismo catalán esté empeñado en contradecir al clásico que escribió aquello de ‘política es pedagogía’. Sí, poca pedagogía hace el PSC cuando, obviando alguno de sus ejes programáticos e ideológicos, claudica y firma acuerdos y adhesiones que contradicen sus postulados. Dar vía libre a la pertenencia de un consistorio a la AMI, por ejemplo, es radicalmente contradictorio con el discurso actual del PSC. Los pragmático-posibilistas me dirán aquello tan sobado de ‘París bien vale una misa’; o que es más importante gestionar -aunque sea quincalla en un mar de siglas- que no mantener una posición testimonial. Discrepo profundamente. Hoy más que nunca la ciudadanía quiere autenticidad y participación, no teatro ni cambalache. Hace pocos días el socialismo catalán abandonaba ambigüedades y presentaba un programa electoral claro y conciso apostando por una reforma constitucional pactada. ¿Acaso ha periclitado ya ese planteamiento? 

 Lo que está actualmente en juego en Cataluña no es la firma de una proclama o manifiesto de frases ampulosas y grandilocuentes, sino algo que tiene que ver con su futuro colectivo. Si los ciudadanos confían el voto a un determinado partido y perciben que, un día tras otro, sus representantes están más preocupados por ‘pillar’ gestión que por defender principios mal vamos. El tacticismo sin principios ni ideología genera confusión. 

No quisiera que nadie viera en estas consideraciones un planteamiento dogmático e inflexible. Nada de eso. Reclamo, tan solo, líneas de actuación coherentes con un discurso asumido colectivamente. No me salgan con milongas ni con disertaciones acerca de lo que es importante y lo que es accesorio. Hoy, en el altar de la democracia, los ciudadanos han colocado como deidades la honestidad y la coherencia; cuando en política falla alguna de esas virtudes la confianza se viene abajo y los votos desaparecen.

22.7.15

27S...O COMO ACTUAN LOS EXCLUYENTES








         2015, 2016, 2017...





La persistente lluvia nacionalista ha calado, ha saturado con su universo simbólico el discurso de amigos y adversarios. Ha impuesto una lógica capaz de ahogar las disparidades forzando el conmigo o el contra mí. La eficacia de su discurso se basa en una bipolarización integradora para los suyos, excluyente para los demás. El nacionalismo, para afirmarse a sí mismo, precisa describir al «otro» como extraño o enemigo, al tiempo que vislumbra en el diferente una identidad imposible de compartir. El nacionalismo sería democrático si se considerara a sí mismo como una opción más, pero no es así; para él, la exigencia sine qua non para ser ciudadano de primera pasa por aceptar la nacionalidad. La figura de un no nacionalista resulta inaceptable para la lógica del buen patriota que pelea por la independencia de Catalunya y odia lo español. El desconcierto de la peña nacionalista, la que sea, se produce cuando uno se atreve a denunciar sus patrañas y amaños histórico-políticos. A esos contratiempos suelen responder siempre con una cierta violencia. Y, sabido es, que la violencia no solo se ejerce de forma convencional sino también edulcorada. Acusar a alguien de ser lo que no es, calificar al crítico de botifler, es violencia. Que el acceso a los medios de comunicación, a las tertulias, a la promoción editorial dependa del grado de asunción del credo nacionalista, es violencia. Que se discrimine a catedráticos, profesores y articulistas por no seguir la corriente dominante, es violencia. Que se mire con odio y gesto de desprecio al díscolo cuando cruza la calle, es violencia.
 
Decía un buen amigo mío que el cautiverio de la izquierda de este país tiene mucho que ver con la aceptación del lenguaje del nacionalismo reinante. Decía también que solo una fisura moral, que restablezca la validez del ciudadano solidario, hermano del resto de los humanos, desatento a los mitos de la tribu, nos da alguna esperanza de cara al futuro. De ahí la necesidad de abrir espacios, de inventar un Noé moderno y alternativo capaz de construir un Arca, del pensamiento a la acción, dispuesta a resistir los envites del temporal exterminador que se adivina; capaz de marcar rumbo. Desde San Ambrosio hasta nuestros días, el significado del arca ha consistido en creer que las esencias de la vida física e intelectual pueden encerrarse y navegar contra viento y marea hasta que las condiciones del entorno hacen posible la existencia exteriorizada. El nacionalismo y sus prohombres son los culpables de la ofuscación en que viven muchos de nuestros ciudadanos. A lo largo de más de cuarenta meses, hemos asistido a una ceremonia de la confusión y el engaño destinada a ocultar el desgobierno y el malestar social. El fiasco del los 9N, el viejo y el nuevo, no es un punto y final; para algunos es tan solo un punto y aparte para continuar su senda secesionista.
 
Algo habrá que hacer en este país para recuperar la capacidad de razonar y la calidad democrática extraviada en el, hasta hoy, frustrado viaje a Ítaca. La comprensión de los fenómenos y de la historia —si esta consigue liberarse de la manipulación— suele ser más completa después de haberse producido los acontecimientos, no durante los mismos. Habrá que esperar un tiempo para calibrar con justeza qué ha sucedido en nuestra sociedad. Hegel nos dejó escrito que el búho de Minerva, la sabiduría, no emprende el vuelo hasta el oscurecer. Quiso darnos a entender que una época de la historia no se entiende en su plenitud hasta su final, pero se sufre. Si amigos, el cosmopolita alérgico al proceso independentista está cansado de tanto escribir y comparar. Tanto es así que ha decidido poner punto y final a cuarenta meses de apuntes y recortes de periódicos. Y piensa que, para concluir dignamente, nada mejor que recurrir, por última vez, a lo publicado y recomendado en El Diluvio aquellos días de noviembre de 1934.
 
  LO PRIMORDIAL
 
Las estrechez de miras, el desconocimiento absoluto de la misión que corresponde a Catalunya en España son defectos de los dirigentes de nuestro gobierno autonómico. Esas faltas exigen completa reparación. Doloroso es lo sucedido pero puede enmendarse y a ello deben tender todos los esfuerzos del pueblo catalán. Y, en esta hora solemne de nuestra historia, lo que ante todo y sobre todo procede antes de emprender la nueva senda es devolver al país el sosiego, la paz perturbada por unos equivocados en un absurdo instante de obcecación.
 
Definitivamente: ochenta años no son nada.
 
 
Fragmento del libro 'Esperando a Noé entre el Diluvio y la independencia'

17.7.15

SOBRE ALEGRÍAS Y ALEGORÍAS DEL SOBERANISMO...










SOBERANISMO A LA FELSENBURG 




Tanto Artur Mas, como los practicantes de la fe soberanista, se valen con frecuencia de alegorías vinculadas al mar, las islas míticas y las dificultades de la navegación. El archiconocido viaje a Ítaca, el timón o la ruta a seguir forman parte ya del vocabulario básico del buen secesionista y de sus escribas. A lo más clásico tendrán que añadir, sin lugar a dudas, el laberinto gramatical generado alrededor de la famosa lista electoral: con, de, sin el President… Por cierto, lista que para descanso de muchos ya goza de cabeza y tronco. Lista electoral que va a ofrecer, en sus extremidades, cobijo a náufragos de cien tempestades y a tránsfugas poco recomendables. 

 Y ya que con anterioridad hemos hablado de elementos marinos vinculados al secesionismo, y sus futuros pluscuamperfectos, viene a cuento una recuperación literaria. En pleno siglo XVIII el alemán, Johann G Schanbel, escribió una obra que bautizó como ‘Maravilloso destino de unos navegantes’ que, sin embargo, ha llegado a ser más conocida con un título más romántico: ‘La isla Felsenburg’. Una isla desvinculada del mundo y la sociedad de su tiempo en la que un grupo de náufragos sueña construir una sociedad modélica, una utopía política y social… Felsenburg es concebida como una república de hombres y mujeres libres y justos. Allí todos los ciudadanos gozan de los mismos derechos y deberes, todo es propiedad de todos y rige el principio de ‘a cada cual según sus necesidades’. La vida familiar es armónica y solo se permite vivir en Felsenburg a los justos. Los recién llegados a este paraíso en la tierra se someten a un proceso de selección tras narrar sus peripecias como náufragos… Ustedes me perdonaran pero encuentro en esta obra literaria elementos suficientes para poder incorporarla, sin problemas, al rico bagaje simbólico-alegórico- místico del independentismo. 

El ex ecocomunista Raúl Romeva ya forma parte del santoral soberanista para el 27S. A pesar de la frustración y mal humor latente entre los chicos de ERC la imaginación de algunos se ha desbordado, tanto, que ya se ven finalizando el viaje con ‘la caseta i l’hortet’ en su isla imaginaria. No me atrevo a vaticinar cual será el destino de los navíos ni de los navegantes pero conviene saber que, junto a islas fruto de la imaginación y la creación literaria como Felsenburg, existen otros archipiélagos no tan felices como destino. Si no que le pregunten a Napoleón cómo lo pasó por Santa Elena.

8.7.15

SIN SAL, SIN CAFEÍNA, SIN POLÍTICOS...PARA SALVAR A MAS
















UN PAÍS 
DE PREPOSICIONES 

Por muchas embajadas que abra la Generalitat y por muchos festivales patrióticos que financie Homs en el exterior, nadie se va a tomar este país en serio. Un país que dentro de ochenta días pretende celebrar unas elecciones y no sabe si su actual presidente, y organizador del show, se va a presentar –y cómo- no es de fiar. Por arte de birlibirloque Cataluña se ha convertido en el paraíso de las preposiciones. Con, de, sin y contra el president… 

 Por si ello fuera poco algunas mentes privilegiadas, o asustadas, nos proponen para salir del agujero en que nos han metido apostar por unas listas electorales sin políticos. ¿Cuánto hay de ingenuo y cuánto de malvado en la idea de los promotores del invento? Un plumilla ha escrito estos días que el montaje de la denominada ‘lista civil’ solo tiene como objetivo evitar el descalabro de Artur Mas. ¿Objetivo? Copiando vilmente a Spielberg: Salvando al soldado Ryan en el que actúa Mas como protagonista en lugar de Tom Hanks. El tema es preocupante. La capacidad de autodestrucción de ese fenómeno que hemos denominado ‘procés’ es espectacular. Repasemos: CiU ha muerto, CDC se inmola, Unió se divide y el PSC se lame las heridas; mientras tanto IC busca refugio en una izquierda difusa que, a su vez, busca nombre con monjas que juegan a Mesías mientras ERC se acojona y el PP se bunkeriza. ¡Vaya panorama! En el ‘nou país’ de la preposiciones ni el tuerto llega a ser rey. 

Pero permítanme otras consideraciones igual de preocupantes. La propuesta de presentar candidaturas sin políticos me parece kafkiana. No caeré en la clásica afirmación de que todo en la vida es política. No, les diré tan solo que en el preciso instante en que alguien propone una lista sin políticos está haciendo política. Es más, cuando alguien acepta formar parte de una lista electoral ya hace política. Ahí no caben voluntarismos inocuos ni inocentes. Y si pretenden erigirse por encima de todos, y de todo, como almas puras para conseguir ‘los objetivos de la nación’ eso huele a viejo nacionalismo, peronismo barato o populismo de tres al cuarto.

 Por favor, que alguien repase los libros de historia y nos recuerde cómo algunos grandes y respetables paladines del apoliticismo –como Federica Montseny, García Oliver, Joan Peiró y Juan López- se convirtieron de la noche a la mañana en políticos en activo. Me dirán que aquellos eran otros tiempos, cierto, pero también les diré que entonces, en este país, había overbooking de líderes y hoy no. Nuestro excedente es de preposiciones, ya saben: con, de, sin , contra…

29.6.15

COLAU, IGLESIAS Y EL AYUNTAMIENTO DESNORTADO







COLAU Y EL ‘JOGO BONITO’ 



Estoy seguro que a más de un cinéfilo le habrá ocurrido lo que a mí. La imagen de Ada Colau, de Pablo Iglesias, Pisarello, Asens y ‘tutti quanti’, apretujados y encerrados en un ascensor del ayuntamiento me ha recordado escenas hilarantes del camarote de los hermanos Marx. No sé si la remembranza me llega a partir de la sensibilidad marxista allí concentrada, la escasez de espacio o el chiste de los dos huevos duros. No lo sé. Da igual, ya saben ustedes que en el film el final es feliz y divertido y, en la vida real, el rescate se saldó con éxito. Pero, ojo al dato, en el caso del ascensor municipal hay un algo premonitorio, a saber: Los funcionarios de toda la vida liberaron de su encierro a los gestores de la autodenominada ‘nueva política’.

 Algunos analistas y politólogos han llegado a afirmar, en más de una ocasión, que el estado italiano funciona con piloto automático; incluso hay quien sostiene que cuando en la República no hay gobierno, o éste ha dimitido, es cuando la máquina del estado funciona mejor. Pero seamos ecuánimes, Italia no tiene la exclusiva de este milagro en la gestión de la cosa pública; Bélgica, tras año y medio con un gobierno en funciones, fue capaz de aumentar el PIB, reducir el paro, contener el déficit y aumentar el salario mínimo. Salvando las distancias con la gran maquinaria de los estados nuestras corporaciones locales también garantizan la gestión de lo cotidiano durante el interregno de los cambios tras las elecciones. Estoy convencido de que el funcionariado y los técnicos del ayuntamiento barcelonés, por ejemplo, son capaces de garantizar la marcha de la ciudad sin más contratiempos que los habituales. Otra cosa es comprobar si los nuevos mandatarios van a ser suficientemente diestros en la trasmisión de órdenes y objetivos.

 Sé que aún no han transcurrido los cien días de gracia que suelen concederse a cualquier gobierno novato. Lo sé y no pretendo criticar ni los nombramientos ni los primeros pasos del equipo de la señora Colau, pero, como ciudadano, tengo la obligación de alertar acerca del desconcierto, la falta de criterios y referentes políticos que se observa en determinadas áreas del nuevo ayuntamiento. Un servidor de ustedes no va a detallar de forma pormenorizada las muestras de bisoñez política de nadie ni las lagunas de gestión. Tiempo habrá en el futuro para ello. Y no lo haré porque, a día de hoy, la profesionalidad de los empleados municipales permite que la institución cumpla sus cometidos en beneficio de la ciudad. A pesar de este buen hacer funcionarial están emergiendo los primeros síntomas de desconcierto, confusión y ausencia de objetivos claros. Y es que, amigos míos, los procesos participativos, el discurso regenerador, la honestidad y los gestos son necesarios e importantes pero gobernar es decidir, optar y priorizar. Si el nuevo gobierno de la ciudad cae en la tentación del denominado ‘jogo bonito’ fiándolo todo a los golpes de efecto, la foto y la inercia administrativa se va a estrellar… y la ciudad pagara las consecuencias.

22.6.15

ESTIU BLAU: '¡CIUQUETE HA MUERTO!'







MAS GARANTEIX UN ESTIU CALENT I CONFÚS



 Trobarem a faltar les seves rodes de premsa, els seus despropòsits, el seu somriure trencat i cínic. En efecte, diuen que Francesc Homs se’n va a dirigir la campanya del President pel 27 de setembre. Ep! En clau plebiscitària, com manen els canons dels independentistes de tota la vida i dels conversos de la darrera fornada. El cert és que, a hores d’ara, tot és tan confús que no crec que l’inefable Quico tingui clar quin tipus de campanya electoral vol -o precisa- Artur Mas per sortir airós de l’embolic en que s’ha ficat i, de retruc, ha ficat tots els catalans. 

Duran Lleida ja és fora de circuït i la coalició governant fins ahir, morta. El President té barra lliure per moure les peces sense el cuquet torracollons del seny democratacristià. Sí, ara podrà aigualir, fins fer-les desaparèixer si cal, les sigles de CDC. No fos cas que algun articulista o adversari sense ànima li recordés el nom del patriarca fundador de la cosa, o el misteri del tant per cent. Amb la mini remodelació del Govern intentarà reforçar, en tres mesos, el perfil social de l’executiu. La política del pedaç torna a funcionar. Amb l’inestimable ajut de la televisió i ràdio del regim ens vendrà l’idea que cal garantir la llista única del sobiranisme per què, diu, el ‘procés’ està en perill. Intentarà copiar la unitat d’acció que ha practicat amb èxit l’esquerra alternativa a Barcelona i Madrid. No es tallarà un pel. Centrifugarà sobre l’anomenada i subvencionada societat civil la responsabilitat de ‘decidir’ quin paper pertoca a cadascú en l’auca ítaquiana. Quin paperot per la Muriel i en Sánchez! Quin compromís! De ben segur que als amics d’en Junqueras o de la CUP aquesta fugida endavant no els hi fa gens de gràcia... I, per arrodonir encara més la cosa, llença a l’aire el sofisma: ‘la independència no és d’esquerres ni de dretes’... Mas recupera un dels vells arguments del nacionalisme reaccionari i interclassista per negar les opcions que contemplen l’eix social. 

Hi ha qui diu que la política catalana és tediosa i repetitiva, que sempre es parla del mateix, que deixa de banda allò que afecta directament la vida quotidiana dels ciutadans... Segur que sí, però aquest estiu promet, promet ser tan calorós com confús. Pobres de nosaltres!

15.6.15

TIEMPOS NUEVOS...PERO CON VIEJAS VIRTUDES (Acerca del voto a Colau del PSC)









JARRONES CHINOS Y BOTECITOS DE CERÁMICA 





Un buen día Felipe González tuvo la ocurrencia de idear el término: ‘jarrones chinos’. Usó esas palabras para referirse a los expresidentes de gobierno. Calificó a los exmandatarios del país como unos objetos valiosos, pero inútiles y de difícil ubicación. Lo cierto es que jamás se refirió a los otros, a los cuadros intermedios, o a los de más abajo, que también trabajaron en pos de la buena marcha de las cosas. ¡Qué le vamos a hacer! La vida, amigos, es así: honor y gloria a los próceres de la patria y olvido para los sin nombre. Los veteranos que no gozamos del honor de estar clasificados como piezas de la dinastía Ming lo tenemos crudo. Debemos conformarnos con ser arcilla de la tierra. No iremos más allá de ser catalogados como ‘botecitos de cerámica pintada’; eso sí, ideales para recoger bolígrafos y clips en la mesa de cualquier despacho de un aprendiz de político a la antigua usanza. Los ‘cerámica pintada’ -quizás como reconocimiento a los servicios prestados- cosechamos sonrisitas, apretones de manos, buenas palabras pero, con frecuencia, devenimos molestos. Somos incómodos porque, algunas veces, ante las disyuntivas del momento, diagnosticamos no siempre al gusto de los nuevos gestores. 

 Que queda muy claro: me agrada un ayuntamiento como el de Barcelona en manos de las izquierdas. Me parece perfecto que la señora Ada Colau sea la alcaldesa de la ciudad y que los vecinos la vitoreen ocupando la plaza con poquitas banderas y mucha sal social… Ahora bien, soy de los que piensan que, para no desorientar al personal, cada cosa tiene su liturgia y tiempo de cocción. Cuando un partido se muestra ansioso para demostrar que existe, o que está ubicado a la izquierda, no es de extrañar que se precipite, que no pondere debidamente sus movimientos ni la consecuencia de los mismos. Los socialistas barceloneses votaron con prisas y a favor del viento a Ada Colau. Lo considero una precipitación. No me gustan los cheques en blanco sin discutir, negociar y pactar; al PSC nunca le han ido bien. Aún recuerdo con indignación como, tras apalabrar y votar la investidura de Mas en el Parlament, CiU se desdijo de todos los compromisos adquiridos. Alguien puede aducir que eso es propio de la ‘vieja política’ y que ahora no se trata de repartir ningún pastel. ¡Nada de eso! Previa a cualquier votación importante unos acuerdos mínimos programáticos dan coherencia al sentido del voto. No ha sido así, lo lamento, y más tras unas declaraciones, poco amistosas, dirigidas a los socialistas tan sólo dos días antes de la toma de posesión. El PSC ha votado, que yo sepa, a Ada Colau gratis. Si ha sido a cambio de algo que se sepa y se publique.

 Los ‘cerámica pintada’ sabemos, por experiencia, que conviene hacerse respetar, que a veces conviene bracear contracorriente para mantener intacta la dignidad. Sí, una dignidad que algunos ‘jarrones chinos’ supieron defender y que a los ‘botecitos de cerámica’ nos gustaría conservar.

6.6.15

LOS PECADOS DE DURAN LLEIDA...







SOBRE DURAN LLEIDA Y UNIÓ



 Lo confieso: Josep Antoni Duran i Lleida nunca ha sido santo de mi devoción. Infinidad de veces he criticado con contundencia sus planteamientos ideológicos y políticos. He escrito y publicado un montón de artículos acerca de su visión -a mi entender reaccionaria- de la homosexualidad, el derecho al aborto y los derechos individuales. Por si ello fuera poco incluso escribí un libro polémico que llevaba por título “Destapando a Duran Lleida, el fin de una apariencia”. Por cierto, un libro que fue leído y recomendado con fruición, sobre todo, por sus socios de CDC. No soy, por tanto, sospechoso de filo duranista… 

Con esta hoja de servicios puedo afirmar sin rubor que lo que algunos están intentando hacer con Duran y UDC es una canallada, una mezquindad. Veamos. ¿De qué delito se acusa al dirigente democristiano? ¿De singularizarse, de ir contracorriente, de no aceptar una aventura sin guion ni final definido?... Duran, y su equipo de confianza, ha preferido anteponer la legalidad y el diálogo a la subordinación a una inercia suicida. ¿Acaso es eso un pecado político que le condena al Averno Unionista?

 Desconozco, como es obvio, cuál va a ser el resultado de la consulta que Unió prepara para el día 14 de junio y qué consecuencias tendrá sobre la coalición gobernante en Cataluña. Ahora bien, les aseguro que he podido comprobar de cerca como se ha ido pergeñando, a lo largo de más de ocho años, el acoso y derribo de Duran y sus colaboradores. Que quede claro, no me gusta su estilo ni su política, pero menos me gusta el bisbiseo de algunos traidores que, navegando a favor de la corriente, desean liquidarlo. Sí señoras y señores, lo intentan desde dentro y desde fuera de Unió Democrática. El PSC también pasó por un intento similar de liquidación como fuerza política. Los sicarios y sus escribas mediáticos no se salieron con la suya. 

El discurso que predica Duran concuerda con la trayectoria histórica de su partido. Unió siempre midió bien los pasos, nunca se aventuró en demasía ni practicó la demagogia más allá de lo razonable. Me dirán que Duran es el hombre del Palace madrileño, del compadreo en el Congreso de los diputados y mil leyendas urbanas más. Cierto, pero también es un fino analista con capacidad crítica suficiente para detectar los peligros que acechan a Cataluña y España. Duran se ha plantado, ha dado un paso al frente y eso le honra. Le honra tanto a él como ensombrece a la vieja casta de aduladores que han crecido a su sombra y hoy le abandonan. Mal ejemplo si deseamos una nueva forma de hacer política.

27.5.15

TONI AIRA Y EL TRASPIÉ ...DE MAS I JUNQUERAS







SI EL CIEGO GUIA AL CIEGO…. 



No seré yo quien niegue el auge de nuevos actores políticos, el triunfo de la señora Colau en Barcelona o las dificultades electorales del PSC en la capital catalana. Las cosas son así; solo los avestruces y los inmaduros se niegan a mirar de frente lo evidente. Pero asumir la realidad no implica comulgar con ruedas de molino ni aceptar como válidos los argumentos de damnificados y perdedores. 
La noche del 24 de mayo dio mucho de sí. En la estación del Norte –retrasmitido por la tele pública- pudimos observar, junto a un Xavier Trías destrozado y cariacontecido, como Artur Mas presumía afirmando que su coalición era la más votada de Cataluña. Para las hemerotecas quedaban sus requerimientos a la ciudadanía, efectuados pocos días antes, pidiéndoles encarecidamente el voto. Según él, ganar era cuestión de vida o muerte para ‘el procés’ y condición indispensable para abordar con éxito el 27 S. Pues bien, vistos los resultados electorales de la ciudad condal las esperanzas de CiU de cara a las ‘plebiscitarias’ parecen haberse esfumado. Las palabras de Mas, la noche del 24, lejos de ser balsámicas para incondicionales eran reflejo de frustración e impotencia. Pero durante esa velada no solo pecó de soberbia el president del a Generalitat. La pubilla Rovira, también en la tele gubernamental, presumía de excelentes resultados electorales para ERC obviando que partía de mínimos, que el soñado ‘sorpasso’ respecto a CiU era una quimera de verano y que Ciudadanos les arrebataba el pódium en la capital del ‘nou pais’… 
Los días posteriores a los comicios han sido pródigos en análisis de todo tipo e interpretaciones varias. Los soberanistas dicen crecer, los constitucionalistas dicen que los independentistas no han conseguido ni los votos del 9N… ¡Malditas matemáticas!

 El periodista Toni Aira, poco sospechoso de compartir credo con el llamado ‘unionismo’, ha turbado la autocomplacencia del cosmos nacionalista afirmando que los resultados de las elecciones municipales en Cataluña “son un frenazo en seco al proceso. Algo más que un traspié”. Pues sí señores, es algo más que eso y sólo un obcecado puede negarlo. La aparición en pantalla de Muriel Casals y Jordi Sánchez para arengar la tropa es sacarina pura para endulzar las penas. Al igual que a Artur Mas o a Marta Rovira les recomiendo aquel pasaje de la Biblia (Mateos XVI, 26) que dice: 
“Si el ciego guía al ciego ambos caerán en el hoyo”.

20.5.15

SOBRE LES HERÈNCIES I ORIOL JUNQUERAS






SOBRE LES HERÈNCIES POLÍTIQUES



 Ja fa molt temps que estem immersos en campanya electoral permanent. Ja fa més de quatre anys que dura l’estira i arronsa d’ uns i altres a la captura del vot dubtós o extraviat. Els protagonistes de la subhasta s’esforcen en aparèixer eixerits, ben pentinats, agradables i seductors. Per aconseguir el vistiplau del gran públic tothom vol gaudir del do de l’equidistància i la transversalitat. Ningú s’escora excessivament ni a la dreta ni a la esquerra. Tothom vol sortir a escena fen veure que és el genuí representant de l’anima del poble, dels pensaments de la gent corrent, del sentit comú. Tant és així, que remenen el calaix de la història per trobar passats feliços i engrescadors que reivindicar realimentant, així, un present partidista eclèctic i sense gràcia.

 Doncs sí, senyores i senyors. Som en temps de campanya electoral permanent i es prodiguen les apropiacions indegudes. És tan gran el desig d’ alguns d’aparèixer com a pal de paller de l’esquerra que són, fins i tot, capaços de triturar la història i fer-ne serradures sense cap mena de miraments. Recentment he escoltat, no sense sorpresa, a Oriol Junqueras reclamar per a ERC la herència del PSUC i la del PSC. Amb tota la cordialitat de que sóc capaç li recomanaria al dirigent republicà desdejunar amb cues de pansa. Són les esquerres socialistes les hereves i administradores del republicanisme federal i no altres. Si el senyor Junqueras es reclamés continuador del nacionalisme noucentista un servidor no gosaria dir res; això si, li recordaria que el seu partit, per exemple i de la mà de Heribert Barrera, va pactar amb UCD i CiU, va subscriure les retallades del president Mas i alguna cosa més relacionada amb Foment que fa de mal dir.

 Vostès em perdonaran, però respecte a l’herència del PSC i del PSUC, als de ERC no els hi correspon ni ‘la legitima’. Les darreres incorporacions individuals d’ex socialistes a les llistes republicanes són precisament les d’aquells que han abandonat el federalisme socialista per abraçar el discurs, els conceptes i les propostes dels nacionalistes i el seu confús full de ruta. Legítim? Potser sí, sempre i quan tinguem la certesa de que aquestes conversions no obeeixen a un càlcul egòlatra i mesquí sense principis i sense ètica.

11.5.15

SOBRE TRANSFUGAS Y DESMEMORIADOS







A PESAR DE TODO… ¡VOTARÉ!




 ¿Cómo quieren que los ciudadanos no se muestren escépticos ante la política cuando recuerdan, por ejemplo, que Ernest Maragall, todo un conseller de la Generalitat, afirmó que el gobierno Montilla era ‘un artefacto inestable’ y ahora ficha por el partido que más jugó a enredar? 
¿Cómo pretenden que los ciudadanos confíen en los líderes políticos cuando uno de ellos disfrazado, calificó a sus actuales colegas de coalición como ‘fuerzas malignas’ siguiendo la moda Ruiz Mateos? 
¿Cómo quieren que los votantes confíen en aquellos que tras huir del PSC, supuestamente hacia la izquierda, han recalado sin rubor en ERC e incluso en CiU? Y puestos ya a confundir al personal…
¿Cómo un autodenominado ‘partido emergente de centro’ puede presentar de candidata a la alcaldía de Barcelona a una veterana portavoz del Partido Popular? Están en su derecho, de acuerdo, pero dejen ya de intentar moralizarnos. Asuman sus propias contradicciones sin pavonearse y háganlo con algo más de humildad y elegancia. Nada ni nadie es perfecto, lo sé. Cuéntennos las milongas que quieran pero no nos vendan currículos inmaculados ni paraísos inexistentes porque ya no somos unos pardillos. 
 Observo las listas electorales y abundan en ellas la sopa de letras de partidos y partiditos. Las papeletas de votación están trufadas de gente honesta y abnegada -cierto- pero también de muchos tránsfugas nómadas a la caza de un escaño. Ojo pues. Respetar, confiar y desear la democracia no puede volvernos ciegos ni dejarnos mudos ante las evidencias. 
 El próximo día 24 votaré con ilusión y confianza por un proyecto de ciudad, ¡claro que sí! pero que nadie ose vendernos futuros perfectos porque éstos no existen y el presente no está exento de cínicos y aprovechados. A pesar de todo ello…. votaré con la misma ilusión que lo hice la primera vez porque creo en la democracia y en su capacidad de regeneración.

7.5.15

XAVIER TRIAS UN MAL ALCALDE





TRIAS I EL TURMELL DE LA CARME



 En plena plaça de Catalunya, a trenta metres de la porta del Corte Ingles, hi ha un forat a terra. Sí, ho recordo com si fos avui i fa més de tres anys d’aquell petit ensurt. La meva bona amiga Carme va tenir la mala sort de trepitjar unes rajoles de la plaça en mal estat i ficà el peu dins un forat, va caure i es va torçar el turmell. Són coses que passen, em diran. Cert, però cada cop que passo per aquest indret recordo la caiguda de la meva amiga i m’empipo perquè, després del temps transcorregut, el sot encara és allí. No se quanta gent haurà patit també les conseqüències d’aquest petit esvoranc. Ho desconec, però puc donar fe que perviu allí amenaçador, com un parany per a ciutadans desprevinguts i confiats. Sí senyores i senyors. Més de tres anys! A deu metres d’una parada del bus, prop d’un quiosc, teniu una mostra de la deixadesa municipal. Xavier Trias vol presumir d’obra feta i tothom sap que la seva contribució a la bona marxa de la ciutat es molt minsa, fins i tot m’atreviria a dir que mediocre.
 Estem en plena campanya electoral y no els parlaré de les mil i una assignatures pendents del senyor Xavier Trias ni de les seves contínues indefinicions. A hores d’ara ningú sap quina és la seva posició (real) davant el fenomen del turisme o de Can Vies, per exemple. Ningú sap si és còmplice, o no, dels disbarats que alguns dels seus col·laboradors han fet en l’àmbit de la cultura -penso en el regidor Ciurana- o en el desgavell de la gestió urbanística conduïda pel regidor Vives. Tampoc li preguntaré si les paraules del seu amic Javier De la Rosa adreçades al ‘pequeño’ Nicolas són certes o no.... Tot arribarà. 
Voldria, tan sols, cridar l’atenció sobre les petites coses que afecten al ciutadà i no es resolen. Estem farts d’inauguracions a destemps i d’actuacions de cara a la galeria que intenten amagar la gestió rutinària sense ànima i sense projecte de l’actual govern municipal. 
M’agradaria que el sot que va provocar la caiguda de la meva amiga Carme fos reparat a l’igual que els mil petits esvorancs que hi ha a la ciutat. M’agradaria que els detalls i les persones passessin al davant de la retòrica buida, el foc d’encenalls o la propaganda institucional.

4.5.15








ESCRIBAS Y TERTULIANOS 



Sí, soy uno de esos tertulianos que taladran al oyente, o televidente, apareciendo en los medios de comunicación tanto privados como públicos. Practico la esgrima verbal y, de cuando en cuando, el exabrupto tolerado. Soy asiduo en un par de emisoras de radio y otras tantas de televisión. Opino con vehemencia de lo poco que se. Actúo con prudencia ante los temas que no domino. Callo y escucho ante lo que desconozco. 

 Dicen que la palabra tertulia proviene de Tertuliano, un padre de la Iglesia algo heterodoxo y amante de controversias teológicas, escritor prolífico y polemista, que allá por el siglo III de nuestra era dio que hablar. La historia nos cuenta que de tertulias ha habido muchas y de todo tipo: taurinas, deportivas, literarias, políticas… Algunas de ellas han llegado a ser famosas por haber congregado personajes ilustres y relevantes. De Valle-Inclán a Unamuno, Ortega y Gasset, Buñuel o Lorca entre muchos. Otras han dado renombre a más de un Café o ateneo… 

 En la actualidad son escasas las tertulias que cuentan con un elenco de intervinientes de la altura intelectual de los nombrados con anterioridad. Las televisiones y emisoras de radio de nuestros días prodigan los espacios de debate; cierto, pero son escasos los intervinientes de nivel. Seamos sinceros, la mayoría de los que acudimos a ellas no pasamos de ‘opinadores’ de todo y sobre todo. Las tertulias, si me permiten la expresión, se han espectacularizado. Eso sí, pueden generar corrientes de opinión –incluso fabricar lideres mediáticos- que preocupan seriamente tanto a gobiernos como a dirigentes políticos y agentes sociales. 
Sí señores, soy tertuliano de los que no cobran y me gusta polemizar con otras gentes que no ven el mundo como un servidor. Este ejercicio de esgrima verbal me parece mucho más higiénico, divertido y democrático que aquel que suelen practicar algunos escribas, de columna fija e intocable, en algún que otro medio de comunicación escrito de gran tirada. El tertuliano de a pie se enfrenta al chasco y a la contradicción en tiempo real; debe responder, y si cabe, debe encajar con elegancia. El escriba a sueldo fijo, en cambio, puede disertar y anatemizar sin temor a réplica inmediata. Su superioridad es siempre manifiesta, abusa de ella y pontifica sin miedo porque su columna está blindada y su patrón es potente; porque vive en una burbuja (algunos también de televisión) impenetrable, aséptica y sorda. Ya sabemos que el tertuliano del montón no es un Ortega, un Unamuno ni un Valle-Inclán. El que acude a los estudios de radio y televisión es un individuo atacable y vulnerable al instante. El escriba a sueldo con columna propia de un periódico de gran tirada es casi sagrado… y, si ríe las gracias del ‘establishment’, aún más. Si todo va bien le abrirán las puertas del cielo, tendrá un lugar entre los justos al llegar a Ítaca.

29.4.15








EL NACIONALISMO OMNÍVORO



La voracidad de los nacionalistas es inconmensurable.La reinterpretación sesgada que practican de la historia –con el objetivo de justificar su discurso del presente- roza el escándalo. A esta ceremonia del engaño y la confusión se han prestado un buen número de escribas a sueldo y un puñado de aficionados a la agit-prop independentista. Entre estos últimos prima lo emocional sobre el rigor científico, el sentimiento sobre el razonamiento. Ya lo advirtió en su día el catedrático de Historia Moderna, Ucelay Da Cal, cuando dijo:

 ‘Aquí parece que lo único que interesa es que se confirme lo que se tenía en la cabeza…Es necesaria una desideologización de la historia’. 

Pues bien, hace pocos días un buen amigo me hizo llegar el programa de unas jornadas de debate en las que se trazaba un paralelismo entre el movimiento libertario y el nacionalismo secesionista. Mi colega incluía en su nota una fotografía del evento en la que se mostraba una bandera estelada, supuestamente anarquista, en la que el triángulo azul era sustituido por otro en negro con una estrella roja de doce puntas en su interior. No me causó sorpresa. A veces he llegado a pensar que la espiral de silencio que impera en algunos ámbitos de este país nos ha hecho insensibles ante los dislates del nacionalismo. Aquí un hooligan organiza, con dinero público, un seminario que lleva por título ’España contra Cataluña’ y no pasa nada. Aquí se convierte una guerra de sucesión en una de secesión y tan tranquilos… El colmo del oportunismo histórico lo hemos observado recientemente en la interpretación, descontextualizada, de las ideas y palabras de diferentes líderes libertarios. A ojos de los hooligans nacionalistas aquellos próceres de la divina acracia fueron, en su época, soberanistas declarados. Nada más lejos de la realidad. Permítame, al respecto, que de la mano de la hemeroteca recupere un texto firmado por Joan Peiró. El escrito fue publicado en ‘Solidaridad Obrera’, el 5 de mayo de 1931 Considero que nos permitirá salir de dudas y desmontar el intento de instrumentalizar el movimiento libertario por parte de algún nacionalista sin escrúpulos. Bajo el título: ‘El Nacionalismo y la libertad de los pueblos’ la ‘Soli’ publicó:

 “La línea divisoria que separa el nacionalismo del federalismo y de la libertad basada en la solidaridad universal entre los pueblos, es el fundamento de los principios de la CNT frente el balbuceante separatismo catalán”

 Más adelante añadía:

 “La lengua, la cultura, las tradiciones y ni aun la diferencia de razas no son para nosotros motivo para dividir a los hombres con el artificio de las fronteras… y este delirio de grandezas y este egoísmo, sazonado con el fanatismo por las fronteras podrían un día poner en peligro el mínimo de libertades individuales y colectivas conquistado con el esfuerzo de todos.” 

Por si fuera poco Joan Peiró completaba sus ideas con unas palabras que permiten un cierto paralelismo con el momento político actual:

 “Yo declaro serenamente que en el ciudadano Francesc Macià veo a la ecuanimidad y el espíritu liberal personificados… pero al lado de Macià veo la tétrica sombra del nacionalismo que jamás ha dejado de conjugar con el sentido reaccionario de la vida política de los pueblos, y veo a grandes legiones de burgueses que giran alrededor del separatismo y semejan enormes buitres en espera de hincar el pico en el proletariado catalán. Así acaban todos los nacionalismos.” 

 A la vista de lo expuesto recomendaría a los escribas soberanistas un poco de rigor. Sé que el nacionalismo es omnívoro y desea devorarlo todo. Lo sé, pero ándense con cuidado. No todo es digerible. La bandera rojinegra se les puede indigestar. Es internacionalista, no entiende de patrias, ni de dioses, ni tribunos…