El blog d'en Joan Ferran

13.2.20





SOBRE APOLOGÍAS Y BLANQUEOS 


Ya nos hemos metido en otro bucle. Se habla tanto de la apología del franquismo, del neofascismo y del blanqueo que empiezo a inquietarme. Las espirales verbales pueden llegar, en el uso de los calificativos, a extremos insospechados. No hace mucho tiempo despachábamos a los cretinos, que osaban incordiarnos en exceso, llamándoles imbécil. Hoy muchos zanjan las discusiones con un insultante comodín multiusos: fascista. Banalizar y etiquetar en exceso está de moda y sale gratis. Por si ello fuera poco parece ser que vamos camino de una reforma del Código Penal que, entre otros muchos temas espinosos, quiere incluir y tipificar como delito la apología y la exaltación del franquismo. Varios juristas progresistas han advertido de las dificultades que entraña esa propuesta -en lo referente a la libertad de expresión que garantiza el artículo 20 de la Constitución- no vaya a ser que algún espabilado la encajone hasta el ahogo. Quizás por ello me han parecido acertadas las puntualizaciones de Iñigo Errejón respecto al peligro de penalizar inadecuadamente la apología del franquismo. Detesto obviamente todo lo que trajo consigo la dictadura, pero considero que es mediante la educación cívica, la recuperación de la memoria histórica y el fortalecimiento de los valores democráticos como se difuminan mejor los pensamientos totalitarios. A veces las prohibiciones actúan como un acicate morboso para los espíritus de contradicción amantes del peligro. Para algunos lo prohibido suele ser deseado como elemento de transgresión y afirmación. En psicología la denominada ley del péndulo es la que nos permite explicar, también en la esfera de la política, las razones de determinados comportamientos humanos. Combatamos todo lo ultra echando mano de la inteligencia, la educación y el raciocinio. Ante la nostalgia apolillada del viejo franquismo nada mejor que el ninguneo, la indiferencia y el rechazo. También ha hecho acto de presencia en este festival de conceptos nuevos la palabra ‘blanquear’. Así las cosas Évole es acusado de limpiar la imagen de Junqueras en su programa de la Sexta, o Societat Civil Catalana es criticada por reunirse -como han hecho con todos los partidos parlamentarios- con VOX. ¿Blanquear? Nada más ilustrativo para el ciudadano que comprobar en la pantalla del televisor la naturaleza mutante del republicano. Nada más duro para VOX que oír en boca de una entidad civil una exigencia de compromiso con los valores democráticos. Menos penalizar, menos etiquetar, menos criticar gratuitamente y más atraer al ámbito de la democracia a los que habitan en los márgenes.