El blog d'en Joan Ferran

4.5.13

BREVE REFLEXIÓN SOBRE LA ANTIPOLITICA






Al banalizar la política, el orden conservador la reduce a una actividad meramente lucrativa, incapaz de las grandes proezas, de las hazañas sublimes. Al banalizar la política, la derecha la aleja del pueblo, especialmente de los jóvenes, siempre proclives a perseguir ideales. El orden conservador afianza su dominación cuando la mayoría del pueblo cree firmemente que la política es una actividad banal, que sus protagonistas sólo actúan motivados por la satisfacción de espúreos intereses. De esa forma, se expande como reguero de pólvora el desinterés por la política, la apatía, el desgano. Y cuando un pueblo deja de interesarse por la política, el poder económico concentrado impone sus códigos. Nada le provoca más alegría a los “mercados” que un pueblo apolítico, descreído, enojado con los políticos. Los dueños del capital festejan con champagne cada vez que la “gente” afirma delante de un micrófono o de una cámara de televisión que el idealismo y la política son como el agua y el aceite, que detrás de cada decisión del gobernante se esconde una ambición desmesurada, un acto de corrupción. Porque cuando son muchos los que se dejan convencer por los banalizadores de la política, la legitimidad democrática comienza a languidecer.
 
Hernán Andrés Kruse