El blog d'en Joan Ferran

18.10.18

SIEMPRE IGUAL DE DESAFORTUNADO TORRA








CAT 2018, TIERRA DE ULTIMATUM 



Hagan la prueba. Entren en internet y coloquen en el buscador la palabra tierra. De inmediato se abrirán múltiples ventanas y enlaces a seguir. Muchas de ellas se referirán a series de televisión de éxito que han ocupado el ocio de miles de nuestros conciudadanos. Tierra de gigantes, Tierra de reyes, Tierra de lobos, etc. E incluso les saldrá en pantalla Tierra de faraones, dirigida por Howards Hawks, con la actuación estelar de la inolvidable Joan Collins… La palabra tierra da mucho de sí. Tanto que no pasará demasiado tiempo hasta que algún listillo, a la búsqueda de titular sugerente, la asocie a nuestro entorno y nos atrape con un: ‘Cataluña, tierra de ultimátum’. Visto lo visto estos días en la cámara catalana, razones y referentes no le faltarán. En el último pleno del Parlament el presidente Quim Torra volvió a la carga por partida doble. Emplazó, de nuevo, a Pedro Sánchez a mover ficha a pesar de que la atmósfera, tras las declaraciones del 1-O, olía a chamusquina. El vicario de Puigdemont en la Ciudadela incluso se atrevió a poner fecha de caducidad a su ultimátum: noviembre. En un ataque de fe revelada afirmó, impertérrito y sin sonrojarse, que el crédito de Pedro Sánchez se había acabado. Pero no se lo pierdan, todo eso lo verbalizó tras perder una docena de votaciones. A más de uno le gustaría adivinar si el envite de Torra al presidente español iba cargado de soberbia, o solo de estulticia e improvisación. 

¿Quieren más ‘Tierra de ultimatum’? Sí, el de la ANC lanzado al Govern según el cual, si no se implementa la República Catalana antes del 21 de diciembre, comenzará el sarao. Por boca de la economista Elisenda Paluzie el secesionismo ha puesto unos deberes a Quim Torra que se pueden resumir con un: ‘O república ya, o paso al lado y vete a casa’… La asociación independentista ha actualizado, al alza, las aspiraciones de su estrategia política en el plenario de su secretariado. Tan inspirados y seguros de su fortaleza están que han decidido que la única vía factible, y deseable, es la unilateral. Ya saben, aquella consistente en arriar la bandera española, soltar a los presos, controlar el territorio, sin AVE, y los CDRs patrullando… Allá ellos con su irresponsabilidad, luego vendrán las lamentaciones si les aplican el 155. Las páginas de nuestra historia están repletas tanto de personajes iluminados, como de visionarios quiméricos, a la búsqueda de una vía exprés, para llevar a término sus utopías caiga quien caiga. Junto a políticos sensatos, reflexivos y ponderados han proliferado también aventureros, turiferarios, aprovechados e insensatos. Salvando las lógicas distancias del tiempo y las ideologías, he recordado el sindicalismo revolucionario, pero posibilista, de Salvador Seguí -El Noi del Sucre- y de Ángel Pestaña. Ellos tuvieron que sortear, en múltiples ocasiones, el radicalismo de la FAI y la demagogia de sus adversarios de clase. Hoy, en esta Cataluña de ultimátum barato, es más necesario que nunca que impere el reino de la sensatez frente al radicalismo verbal, el personalismo cesarista y el postureo. Lo otro es parálisis política, fractura social y decadencia como sociedad.