El blog d'en Joan Ferran

17.9.19

SIN INDEPENDENCIA Y SIN IMAGINACIÓN



EL MISTERIO DE LAS CAMISETAS SEPTEMBRINAS 

Nada nuevo bajo el sol, y menos en un septiembre con gota fría. Por fin se ha sabido quien inspiro a los colegas de madame Paluzie el asunto de las camisetas pintureras que se compran en Bon Preu,Vilaweb o los bazares chinos. Dicen que un historiador erudito y enjuto, afín a la causa secesionista, les comentó la argucia empleada por el general golpista, Gonzalo Queipo de Llano, que ordenó a sus tropas desfilar repetidas veces por las calles de Sevilla ataviadas con distintos uniformes; que si de Guardia Civil, que si del Tercio, que si el de regulares… El objetivo no era otro que aparentar una fuerza castrense superior a la real. Y le funcionó el tema al militar de Tordesillas para desgracia de miles de sevillanos. Salvando las lógicas distancias en el espacio y el tiempo, los correligionarios de madame Paluzie llevan desde antes del 2012 gestionando el tingladillo de las camisetas para uso puntual de convencidos, figurantes y maniquíes. El efecto visual en TV3, apuntan, suma adictos a la causa. Un once de septiembre sin un color identificativo deviene para los creyentes una festividad insubstancial, anodina. Nada nuevo, Don Miguel de Unamuno ya dijo que a los catalanes nos puede la estética. Pero no se lo pierdan, hay incluso quien hace colección de ellas por colores y tallas. Visto el éxito continuado del producto los fabricantes de las codiciadas prendas -dado que el personal envejece y se ensancha- prometen para la próxima Diada nuevos tonos y tallas 6 y 7 XXL. El Punt-Avui cuenta que en algún hogar de prole numerosa se están planteando acudir a la Republica de Ikea para adquirir un armario ropero donde guardar los modelitos de años anteriores. También relatan que muchas familias patriotas han aplazado la compra a la espera de que la ANC ultime la lista blanca de los comercios y empresas fieles al talibanato secesionista. O sea que lo de Ikea, de momento, se mantiene en stand by. Al ritual político-emotivo-sentimental se le ha añadido el mercantil. ¡Ah! Y no olviden ustedes el casco amarillo que impide el sentido común y ahuyenta debilidades pactistas. Un articulista de La Vanguardia comentaba que septiembre le daba miedo “por lo que tiene de ‘déjà-vu’ y por las repeticiones de más de lo mismo para no ir a ningún lado”. Palabras cargadas de sentido común las suyas. Ho tornarem a fer han bramado cariacontecidos algunos miles de nuestros conciudadanos en el corazón de la plaza España. Eran muchos, cierto, pero no tantos como otras veces. Aunque eso, a estas alturas de la película, ya da igual. Sí el próximo año los forjadores de quimeras imposibles vuelven a confeccionar camisetas multicolores será porque aun no habrán asimilado que les conviene hacer las cosas de otra forma. No es bueno que un país languidezca de aburrimiento lloriqueando por las esquinas. Quizás el misterio que se oculta bajo las camisetas no es el corazón, la belleza y forma de los cuerpos que cobijan, si no el modus vivendi de unos mercaderes que aspiran a seguir siendo mandarines.

5.9.19

TSUNAMI PARA DESNORTADOS



¿HAIKU O TSUNAMI? 


Lo nipón está de moda, se lleva. Miquel Iceta suele obsequiar a sus seguidores, adversarios y amigos, con un haiku muchas mañanas. Ya saben ustedes que los haikus son poemas breves de pocas silabas, referentes a las estaciones del año, con los que el bueno de Miquel nos manda mensajes encriptados. Cada día un haiku afirma él; cada Diada un eslogan imposible, digo yo, en boca de los hiperventilados de turno. Cada Once de septiembre, casi siempre sin tarjeta, las mercaderes del apocalipsis patrio aguijonean a sus peones anunciándoles que el combate final es inminente, ‘a tocar de dits’. Erráticos, y sin discurso creíble, viven sin vivir en ellos a la espera de que una chispa prenda ese fuego purificador que todo lo ilumina. Desean que la humareda difumine su torpeza y desorientación. Ahora bregan para generar, dicen, un ‘tsunami democrático’. Observen, en ese hipotético maremoto a la catalana no hay ni mensaje, ni poesía, ni un mañana prometedor como en los haikus de Miquel. La palabra tsunami, aunque se adjetive democrático, tiene un algo de oxímoron, trae a la mente imágenes de aguas incontenibles y devastación. Los haikus, en cambio, insinúan momentos plácidos, buen humor y guiños. Nada que ver con aquella revolución de las sonrisas que ha quedado en las hemerotecas como un recuerdo de un pasado que no conviene repetir. La marea sube y baja; viene y va. Algunos plumillas, antaño de verbo desatado, hoy hurgan en el archivo de las políticas posibles buscando salidas honorables al ‘cul de sac’catalán. Del ‘Per què hem guanyat’ hemos pasado al ‘qué collons hem de fer ara? Toca haiku, molts haikus.

28.8.19

TORRA Y SUS TIGRES DE PAPEL


Vuelta a empezar. Observo en la televisión pública catalana imágenes que muestran cómo el ejecutivo que preside Quim Torra regresa al Palau de la Generalitat tras el paréntesis vacacional. En un primer plano aparecen la consellera tractoril, la que publicita cervezas obscenas, y un cherif Buch quejoso del poder judicial. En segundo término saca su cabecita la confusa Meritxell Budó que no ha dudado, en su primera comparecencia, practicar vudú informativo contra los de Sánchez por “incumplir las leyes” mientras ella y sus acólitos dicen que “lo volverían a hacer”. Vuelta a empezar con perlitas presidenciales sobre la División Azul, las conspiraciones del CNI y las bombas -no las picantes- de la Barceloneta que ‘encuentra’ la Guardia Civil. Por si fuera poco no olvidemos cómo el gran Aragonés ha osado llevar a los tribunales, por moroso, al gobierno de España. La tele pública catalana nos muestra consellers sonrientes y ufanos caminando bajo naranjos ornamentales hacia la mesa camilla que el Govern usa para oficiar su espiritismo político pasado de moda… Pero seamos objetivos, en las imágenes que nos ofrece la caja de resonancia patriótica de TV3 no pega, ni con cola, el conseller de Educación Josep Bargalló. Siempre me he preguntado qué hace un tipo culto y dialogante. como Josep Bargalló, rodeado de una peña de frikis desesperados en busca de un destino. Sí, ya sé que me dirán que este individuo en la Univesitat Catalana d’Estiu repitió cosas parecidas a las de Quim Torra. No se engañen, eso huele a disciplina y secreto gubernamental. Sospecho que para todo un ex conseller en Cap que ha participado en gobiernos serios junto a personalidades como Pasqual Maragall, Carod Rovira, Joaquim Nadal o Caterina Mieras, volver al parvulario de la política debe ser muy duro. Vuelta a empezar del govern Torra con sonrisitas y afirmaciones que intentarán ocultar su incapacidad de hacer política en positivo. Todos sabemos que se aproximan días difíciles que no estarán exentos de irracionalidad e impulsos estomacales. Atrás queda un verano repleto de despropósitos intentado ridiculizar, o anatemizar. a los discrepantes. Quim Torra agita un tigre de papel que incluso los más sensatos del Govern -como Bargalló o Aragonés- simularán aceptar. Me dirán que todo es teatro, de acuerdo, admitamos que la movida vale como espantajo, pero los tigres, y más si son de papel, no tardan en arder e incluso queman las manos de los que los agitan..

25.8.19

TORRA NO CONTROLA LO QUE DICE.



Esperpentos políticos caniculares




 Humoristas y cómicos a la antigua usanza están que trinan. Sus viejos chistes verdes ya no hacen gracia, no gustan. Las alusiones a tartamudos, féminas, suegras y homosexuales, además de políticamente incorrectas, suenan a rancio y desfasado. Las gracietas televisivas de tiempos del tardo franquismo ya no se llevan ni en los mítines de Vox. Algunos de aquellos humoristas se han jubilado, otros reciclado, pero a los que aguantan en el mundo del espectáculo les ha salido competencia desleal. ¿Desleal? Sí, para qué ir al teatro o los actos de las fiestas del pueblo si en los medios de comunicación aparece una concejal de ERC, Alba Gordó, que nos propone tener pocos hijos y así combatir el cambio climático. La noticia suena a esperpento. Como esperpéntico y grosero es que toda una consellera de agricultura de la Generalitat se fotografíe con una cerveza artesana que lleva por nombre un obsceno “Fuck Spain”. 
¡Ay la canícula! Los calores traen consigo viborillas de verano no deseadas, cierto, pero que son reflejo de un país en el que algunos políticos están perdiendo el rigor y la seriedad ante la mirada incrédula de los ciudadanos. Y qué me dicen ustedes de ese individuo que espitado por la coca –de Coca-Cola, claro- y harto de pizza, tilda a los emigrantes de “pasajeros bien comidos”. El fichaje estrella de Albert Rivera, Marcos del Quinto, se ha convertido en una naranja amarga. Si al paisaje añadimos las pajas mentales del Institut de Nova Historia les aseguro que la confusión cerebral está garantizada. 
Por si ello fuera poco, Quim Torra, nuestro vicario unilateralista, se pasea por la Universitat Catalana d’Estiu de Prades predicando el enfrentamiento con el Estado. Esperpento este mayúsculo, inadmisible en boca de un presidente de la Generalitat “comme il faut”. ¿Saben qué? Estoy harto de tanto político especialista en hazmerreíres caniculares, estoy tan harto que me atrevería a sugerir que los metan a todos juntos en un Escape Room a ver si son capaces de encontrar una salida razonable sin derribar el edificio. Lo dudo

8.8.19

LA GUERRA PUIGDEMONT - JUNQUERAS





AIXÒ VA DE ‘SORPASSO’


 Diuen que el president Quim Torra està reorganitzant el seu equip fitxant nous assessors i deixant caure d’altres que no considera prou sòlids i solvents per resistir les tempestes polítiques que es preveuen la propera tardor. El president i els seus fidels, malgrat ser conscients que la legislatura catalana actual està exhaurida i sense capacitat per afrontar els problemes i necessitats de la ciutadania, pugnen per allargar l’statu quo imperant. Volen administrar el temps i la potestat de convocar eleccions. I ho volen fer fins trobar el moment mes idoni pels interessos de la facció que encapçalen. A aquestes alçades de la pel•lícula això ja no va de llibertat, o de país, si no que va de qui quedarà amb una posició de preeminència en el nou escenari polític català desprès de la sentència del Tribunal Suprem. I es que ja res és com era fa uns mesos. 
L’enfrontament dins el món independentista, per aconseguir l’hegemonia en l’espai secessionista, ha accentuat les contradiccions entre ERC i JxC. Els pactes municipals, i especialment el de la Diputació de Barcelona, han esberlat la unitat d’acció dels socis del Govern. Tot un símptoma que Pilar Rahola, la musa dels hiperventilants amb columna en premsa, s’atreveixi a afirmar que la tropa independentista està desorientada i sense rumb. Fins i tot la sempre entusiasta, Elsa Artadi, reconeix que ‘hem tocat fons’. Sols així s’entenen disbarats com les insinuacions sobre el CNI. Sospito que aquesta tardor la sentència del Tribunal Suprem ens regalarà penes dures i severes inhabilitacions. Tots sabem, també, que com a reacció se’ns cridarà a ocupar el carrer. I, per molt que es prediqui el contrari, les mobilitzacions aniran acompanyades de contenidors socarrimats, vidres trencats, carreteres tallades, bretolades i aturades laborals a diferents àmbits de l’Administració. Els estudiants faran vaga una vegada més, es manifestaran per la Diagonal i les parets del país apareixeran pintades maleint l’estat opressor. Els tractors es mouran i un munt de neumàtics vells cremaran. Quan això succeeixi, les cúpules d’alguns moviments secessionistes -amb Madame Paluzie al front, per exemple- pressionaran a ERC i JxC demanant-los aventures impossibles de difícil retorn. Amenaçaran amb explicar a la ciutadania que les institucions del país, i els seus partits nacionalistes, ja no serveixen per defensar el full de ruta de la secessió. Pressionaran com a fruit de la seva impotència i ho faran com mai. Arribat el moment més crític tan ERC com JxC hauran de reflexionar i decidir -aquest cop sí- si volen fer política de debò o seguir amb performances de colorets i samarretes. La competició entre els Torra-Puigdemont i ERC estarà servida i, molt em temo, que ambdós s’acusaran mútuament de traïció o, si menys no, de negligència i falta de contundència. Tot plegat foc d’encenalls; per que el que en realitat rau en el fons de la qüestió és la lluita per l’hegemonia en el camp de l’independentisme, l’herència del pujolisme i d’interlocució amb l’Estat. Alguns analistes sostenen la idea de que ERC, a diferència de JxC, té molt més elaborada que els seus competidors l’estratègia per aconseguir la preeminència. 
 El Partit Comunista Italià d’Enrico Berlinguer va encunyar un concepte -el sorpasso- que condensava en un mot el seu objectiu de desplaçar a la Democràcia Cristiana del poder. Iglesias també va jugar amb la parauleta respecte el PSOE però no se’n va sortir. Doncs bé, a Catalunya potser estem en portes d’un parell de ‘sorpassos’. A saber: el que pretén i desitja ERC superant i fagocitant el cosmos neo convergent, i el que el PSC pot aconseguir davant la fuga en direcció a Madrid de la gent de Ciutadans. La identificació del partit de Rivera amb la dreta espanyola, les coincidències amb VOX i la marxa de personalitats rellevants com Francesc De Carreras o Toni Roldán situen a Ciutadans en una posició de feblesa argumental en la política catalana. El PSC, de la mateixa manera que ERC en el àmbit secessionista, pot esdevenir en unes properes eleccions autonòmiques la primera força no independentista del Parlament català. Tothom lloa l’habilitat dels de Iceta en trencar la política de blocs i bastir pactes. Podríem estar en portes de un parell de ‘sorpassos’ molt útils per ‘desembussar’ Catalunya.

1.8.19

Luis Pastor - ¿Qué fue de los cantautores?

ARROZ TOXICO...





LAS PAELLAS DE PILAR 


No me lo invento. Ha saltado la noticia. Pilar Rahola lo ha confirmado en FAQS. Sí, en ese programa tan fantástico de la tele pública catalana que critican, incluso, algunos próceres serios del secesionismo. Dice ‘la bien pagá’ de tv3 que ha preparado para este verano un gran surtido de paellas en Cadaqués y en Waterloo. Peligro. Un servidor de ustedes desconoce si la materia prima para el experimento gastronómico llevara arroz del Delta y gamba de Palamós o bien, cosas de la lejanía, si la vocera independentista recurrirá al mejillón belga y la carbonara flamenca. No importa, se trata de hacer chup-chup incluso de vacaciones para llenar parrilla en el Tele Noticies. Sea como sea yo recomendaría a los posibles comensales mucha precaución. Las paellas de la Rahola son maléficas. Cuentan que las condimenta, de escondidas, un diablo unionista con un dron del CNI. Quien come de ellas suele complicarse la vida. Dicen que la digestión del plato en cuestión puede tener secuelas en el terreno afectivo, laboral y judicial. Si no que se lo pregunten a Trapero o al del palacete belga. Es más, si hay sobremesa con guitarra y canciones, y uno es de la lágrima fácil, la depre está garantizada. Ya ven, Pilar Rahola no descansa. Ahora que sus artículos faro-guía de La Vanguardia ya han fustigado a tirios y troyanos nos vende que desconecta sin desconectar. La omnipresente tertuliana de tv3 vive sin vivir en ella; es consciente de que ni en Barcelona, ni en Cadaqués, ni en Waterloo hay norte ni rumbo a seguir. Bon profit! Y que no se pase.

UN POCO DE ORDEN NO VA MAL...




BATLLE... ¿NUESTRO RUDY GIULIANI? 


Albert Batlle es un concejal con experiencia en gestión. Me atrevería a decir que es uno de los integrantes del consistorio barcelonés que mejor conoce los entresijos de la Casa Gran y de las dinámicas municipales. Batlle ha asumido, con rango de teniente de alcalde, los temas de seguridad en el nuevo equipo de Ada Colau. Y se nota. Algunos comerciantes de Sant Antoni y el Raval me comentaban que tras solicitar entrevistarse con el edil, a causa de un aumento exagerado de delitos, este se persono de inmediato para ponerse manos a la obra y organizar la colaboración de las diferentes fuerzas de seguridad. La alarma generada en el barrio había alcanzado niveles preocupantes. Buen comienzo. Albert Batlle es un individuo hiperactivo y sin los complejos que atenazan a algunos personajes de la izquierda cuando hay que abordar los temas de seguridad. Actúa dentro de la norma pero sin rendijas para un ‘buenismo’ mal entendido. Que la seguridad es un tema complejo en el que no basta con las respuestas represivo-policiales lo dice y lo sabe todo el mundo. Que conviene adoptar medidas globales y transversales y no caer en la espectacularización del problema, también. Pero el gestor político debe actuar y Batlle lo ha empezado hacer con buen tino. Un amplio despliegue policial ha frenado en seco la ocupación de la calle de los ‘top manta’. Lo ha conseguido evitando altercados y enfrentamientos innecesarios. El teniente de alcalde Batlle es un político que no suele abandonar lo promovido ni andarse por las ramas. Intentara llegar -si le dejan- a los objetivos que se marcó hace apenas unos días. Va a requerir apoyo ciudadano y comprensión porque el problema tiene aristas y la demagogia abunda. Sospecho que, salvando las distancias, va a convertirse en nuestro Rudy Giuliani.

PÍLDORAS DE UN DEBATE INACABADO





¡AG!... ¡COMUNISTAS! 

 No teman, no voy a ponerme nostálgico; tampoco cascarrabias. Ahora bien, les diré que algunas expresiones de las empleadas en el debate de investidura me han dejado un regusto amargo, me han entristecido. Arremeter contra los adversarios políticos forma parte de la rutina parlamentaria, lo sé. El que lo hace persigue la devaluación paulatina de los contrincantes con la esperanza de que la opinión pública les retire la confianza o su credibilidad quede mermada. A lo largo de estos días he oído repetidas veces, en boca de portavoces parlamentarios, reproches airados a Pedro Sánchez acusándole de haber pactado con okupas, etarras, golpistas, populistas y…¡comunistas!. No han faltado tampoco alusiones al advenimiento de un nuevo Frente Popular portador de mil desgracias. Puede que muchas de estas imprecaciones sean hijas de una retorica parlamentaria vacía en la que la agresividad del orador se exprese más en las formas que en el fondo. Puede que sea así, pero a un servidor de ustedes no le gusta, por ejemplo, el uso del concepto ‘comunismo’ como arma arrojadiza contra el adversario. Tampoco la de fascista, que quede claro, cuando se verbaliza de forma gratuita e inapropiada. Me duele el uso sucio del adjetivo comunista, como reproche, porque en este país fueron miles de hombres y mujeres los que lucharon por la democracia y la libertad bajo las siglas del PC -o del PSUC- poniendo su vida y su libertad en peligro. A la mente me vienen nombres como los de Solé Barbera, Puerto Otero, Marcelino Camacho, Antonio Gutiérrez Díaz o Solé Tura... A muchos de ellos tuve el honor de conocerles y compartir anhelos de libertad desde otra mirada política distinta a la suya. Puedo dar fe de su honestidad, de su amor a la humanidad y de su lucha por la democracia… y fueron ¡comunistas! Corren tiempos de infamia y olvido. Conviene, por todo ello, recordar el verdadero nombre de las cosas y no usar la palabra en vano. Pero no se preocupen en exceso por los exabruptos y la ignorancia de los indocumentados, aunque sean diputados. El cantautor cubano Silvio Rodríguez, en su tema ‘El Reino del Todavía’ recita: ‘nadie sabe qué cosa es el comunismo y eso puede ser pasto de la ventura’. Y esos de las Cortes aun saben menos.

20.7.19

FRANCESC DE CARRERAS DEJA CIUDADANOS


Conocí a Francesc De Carreras una fría noche de invierno en un restaurante del Poble Nou. Fuimos allí para hablar de política y de lo era y no era el catalanismo, de las políticas lingüísticas y del pujolismo. Foro Babel aun no había empezado a andar y las tesis de Francesc eran un buen estimulo para la discusión, eran razonadas y razonables. Luego cada cual siguió su camino, a veces en línea paralela, rumbo a otra Cataluña más integradora que la del nacionalismo. Siempre he experimentado hacia su persona un cierto punto de admiración nacido del respeto a su solvencia académica y coherencia intelectual. Sin necesidad de insistir en demasía prologó uno de mis libros críticos sobre el ‘procés’. Con posterioridad hemos ido coincidiendo en eventos, tertulias, conferencias y encuentros varios. Sus palabras siempre me han parecido hijas de una reflexión serena y honesta. Incluso cuando criticó la iniciativa de Pedro Sánchez, la de abandonar el congreso de los diputados, construyo sus palabras sobre una lógica política profundamente democrática. No será un extraño como yo quien lance juicios de valor respecto a su salida de Cs, no serían objetivos, olerían a parte interesada. Tan sólo expresaré mi deseo de que Francesc De Carreras siga escribiendo, opinando e interviniendo como siempre en el debate democrático de este país. Sus aportaciones son un lujo y -vista la falta de criterio de algunos dirigentes partidarios engreidos- sus columnas periodísticas de análisis político harán falta. Ciutadans cojea, se pierde en un magma que hipoteca su futuro y, desgraciadamente también, malbarata su pasado. Una pena. Alguien se ha cargado la tarea de otros enviando a la papelera de la historia la consolidación de un partido liberal de corte europeo capaz de pactar y hacer política con mayúsculas.

17.7.19




DESPRÉS DE L’ENUIG...SENY?


 No sé si la senyora Elisenda Paluzie, i els socis de Òmnium, són aficionats a la sociologia política i consideren que les classes populars -i especialment la classe obrera- ja no juguen un rol transformador en els àmbits de l’economia i la política. Allà ells. Potser són tan moderns que prefereixen adaptar matusserament, a la catalana, les tesis de Toni Negri i Michael Hardt en les que s’albira un nou subjecte històric : la ‘multitud’ en marxa. Una multitud que de forma espontània, abnegada i il•lusionada serà capaç de forjar una alternativa democràtica global fins assolir la independència. Les cúpules d’alguns moviments secessionistes estan entossudides en voler fer creure a la ciutadania que les institucions del país, i els seus partits nacionalistes, ja no serveixen per defensar el full de ruta de la secessió. Però no sols això, també prediquen l’idea de que els que pacten son una colla de venuts als interessos de Madrid i amants del 155. Per fer sentir la seva veu, i indignació, varen enviar uns quants escamots amb estelades a les portes de la Diputació de Barcelona i a les seus del PDeCAT i ERC. Allí unes dues-centes persones es van desfogar titllant de traïdor i botifler al personal que, mirant-los amb cara de perplexitat, entrava i sortia de la cerimònia de proclamació de la nova presidenta Marín. La ‘multitud’, majoritàriament integrada per senyores benestants i jubilats, seguia així les instruccions dels dirigents de Òmnium i la ANC... Però això ja es anècdota. Hem tocat fons, com molt bé va dir Elsa Artadi. Malgrat que fins i tot hiperventilades com Pilar Rahola i Empar Moliner han reconegut que la tropa independentista està desmotivada i sense rumb, els dirigents ‘movimentistes’ estan disposats a jugar la última carta: la reacció airada al carrer contra la sentència del Tribunal Suprem. A tal efecte entraran en joc per escalfar al personal tots els instruments, públics i privats, a l’abast del independentisme més irredent. La premsa subvencionada i els seus escribes a sou ja estan esmolant les eines. La tele catalana ja ha començat la seva particular campanya mobilitzadora fent noticia de coses que no ho són gaire. Crida l’atenció l’entrevista efectuada a Jordi Sánchez en la que el reclús reclama ‘una aturada de país indefinida’, en el cas d’una sentència condemnatòria. Per acabar d’adobar la cosa la suposada informació afegeix unes declaracions de Joan Canadell en el mateix to agit-prop. Com a colofó Jordi Sánchez emplaça a l ANC i a Òmnium a que assumeixin la responsabilitat de dirigir les protestes tot cercant la unitat d’acció perduda. La desconfiança envers els partits aboca a presos, com Jordi Sánchez, a confiar en la lluita de la ‘multitud’ que suposadament encarnen Òmnium i ANC. 
Estem davant d’una aplicació mecànica i matussera de les tesis sobre els nous moviments socials teoritzades pel filòsof italià abans citat. Això sí, la gresca a generar ha de ser poc revolucionària, molt sorollosa i sense atemorir a la gent benestant. Les elits del país han de seguir prosperant, la independència està per damunt de les classes socials, diuen. Tots sabem que la sentència del Tribunal Suprem esta buscant un moment idoni per veure la llum i no irritar en excés. Sospito que hi hauran penes dures i severes inhabilitacions. Tots sabem, també, que com a reacció se’ns cridarà a ocupar el carrer. I, per molt que es prediqui el contrari, les mobilitzacions aniran acompanyades de contenidors cremats, vidres trencats, carreteres tallades, bretolades i aturades laborals a diferents àmbits de l’administració. Els estudiants faran vaga una vegada més, es manifestaran per la Diagonal i les parets del país apareixeran pintades maleint l’estat opressor... Tot plegat succeirà com expressió i símptoma de malestar i cabreig però... i després de la rauxa què? 
Desprès de la rauxa caldrà tornar a construir. S’han d’acabar les declaracions i les crides que proposen encerclar les institucions i fer por. S’han d’ acabar les llistes negres d’empreses i els boicots. S’ha d’acabar l’escarni i la marginació que es projecta sobre el discrepant. S’ha de reincorporar al diàleg polític a tothom. Caldrà reconstruir i pactar, pactar i pactar sense parar. Fins hi tot potser caldrà aprendre a perdonar en totes direccions.

9.7.19

FONDO...PERO FONDO





PILAR & ELSA ...TOCANDO FONDO



 La inefable Pilar Rahola posee tele amiga y columna periodística permanente bien remunerada. Desde ellas suele ejercer de agorera. A veces acierta. Acertó en su día, desde las páginas de La Vanguardia, cuando aconsejó al ex presidente Jordi Pujol que explicara los orígenes del peculio que atesoraban tanto él, como su esposa y prole. Luego llegó el escándalo y la vergüenza se apoderó del cosmos nacionalista. Pilar le ha dado de nuevo a su pluma pitonisa para narrar que estamos asistiendo a la caída de un simulacro: el simulacro de la unidad del independentismo. Las negociaciones y pactos para gobernar la Diputación de Barcelona le han servido de excusa para lamentar que nadie en el mundo secesionista tiene claras las estrategias, que los intereses de partido se han apoderado del personal y que la cuestión nacional ha sido ladeada. La omnipresente Pilar de TV3 -sin parafrasear a Artadi pero de acuerdo con ella- también afirma que el independentismo ha tocado fondo, que unos y otros pretenden llegar los primeros a la tierra prometida. Anhelan esa cosa tan manoseada que Antonio Gramsci denominó hegemonía. Pero tanto Elsa, como Rahola, obvian lo más grave y triste de la situación. A saber: los ejecutivos procesistas que han gobernado Cataluña a lo largo de estos años han lesionado gravemente la unidad social del pueblo catalán, han perjudicado su economía y bienestar. Tanto los de Puigdemont, como los de Junqueras, no sólo no han conseguido su quimera independentista sino que también han maleado su propio movimiento. No hay unidad si no simulacro dice una; hemos tocado fondo argumenta la otra. Gabriel Celaya en sus ‘Cantos iberos’ escribió: “…nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo.” Hasta ahora todo ha sido un adorno, un patético adorno exento de belleza y preñado de conflictos.

8.7.19

MÁS LOCURAS EN LA ANC





LA TÁCTICA DEL MIEDO, SEGÚN LIZ 



 La gente de la ANC no tiene rival en la práctica del arte del cambalache. Venden camisetas al por mayor, confeccionan listas para ‘seleccionar’ empresas o montan rutas turísticas patrióticas con final sorpresa y resultado patético. Sus voceros, o voceras, no tienen parangón en el inframundo del frikismo político. Una de ellas, Madame Elisenda Paluzie, es pillada in fraganti rajando contra una profesional de los medios de comunicación a la que, despectivamente, cataloga como morenita ‘española’. Otra, la californiana Elizabeth Castro, ni corta ni perezosa ha recomendado a las huestes secesionistas que el próximo once de septiembre, en lugar de jugar a las performances de colorines, practiquen el miedo y la intimidación… Vaya, que las turbas patrióticas y el ejercito de tractores rodeen los puntos estratégicos del país para amedrentar al personal. Basta con un repaso a los libros de historia para comprobar cuan perversa ha sido la utilización política y religiosa del miedo. La ínclita vocera de la ANC debería saber que la creación de una atmosfera artificial de miedo genera impulsos imprevisibles en sentido opuesto. Para muchos psicólogos el miedo es una emoción capaz de segregar adrenalina y preparar los músculos para el ataque. ¿Acaso es eso lo que pretende la ANC, sus predicadores y voceras? Estoy seguro que la estadounidense Liz Castro reprueba la vieja táctica del Ku Klux klan de amedrantar a sus adversarios -rodeándoles con antorchas y cruces en llamas- amparándose en la oscuridad de la noche. El anonimato que garantiza una acción en grupo de esas características es un síntoma de cobardía. La propuesta de recurrir al miedo, en cualquiera de sus formas o modalidades, es un despropósito que solo cabe en la mente de los fanáticos.

3.7.19

RIDÍCULO INDEPE






PUIGDEMONT INTERRUPTUS



 El prófugo de Waterloo y sus monaguillos han contribuido como nadie al enriquecimiento del vocabulario político y la jerga periodística. A partir de hoy, visto lo visto en Estrasburgo, el concepto ‘Puigdemont interruptus’ pasará a la historia como aquel método que, tras prometer e insinuar instantes intensos inimaginables, se bate en retirada. Y es que, amigos, supongo que el grado de insatisfacción y frustración de los independentistas desplazados hasta las puertas del Parlamento Europeo ha sido notable. Han arribado a la capital alsaciana por tierra y aire, en autocares fletados por la ANC, en vehículos privados, ataviados con merchandising secesionista, esteladas y otros símbolos totémicos. Lo han hecho con la ingenua pretensión de ‘sensibilizar’ a la vieja Europa. Abducidos por el discurso de un montón de irresponsables y vividores aun no han comprendido que no hay nada que no sea digerible o asimilable por la lógica de los estados. Imagínense el panorama: Europa preocupada por cómo se distribuye el poder y se estructuran sus órganos de gobierno mientras un puñado de turistas procesistas vociferan sobre el puente Joseph Bech. Un día redondo para el gremio de la restauración de Estrasburgo, hoteles y farmacias. La reencarnación de la leyenda del Capitán Araña -aquel que embarcaba a todos mientras él se quedaba en tierra- se ha consumado con un ‘Puigdemont interruptus’ a escasos kilómetros de la concentración. Las cosas son así. En este país hemos transitado del tópico de ‘L` Avi turista’ al turista procesista; del concurso de Miss Camiseta Mojada a coleccionar camisetas cada once de setiembre para disgusto de Clara Ponsatí. Eso sí, no se pierdan las declaraciones de un vehemente Eduard Pujol denunciando que es una anomalía la ausencia de los fugados obviando que, lo realmente anómalo es que se escondan.

1.7.19

TARUGO!!





BUCH O BÛCHE 

De porteros de discoteca, al igual que de responsables de Interior, los hay de agradables y desagradables, de eficientes y de inútiles. Toda profesión, o dedicación, tiene sus buenos y sus malos profesionales. La vida es así. Lo preocupante del tema llega cuando a los ciudadanos nos toca lidiar, y aguantar, a gente desabrida y escasa de luces. Con media Cataluña ardiendo, y otra media en peligro de incendio, solo a un conseller de Interior sectario y falto de cintura, como Miquel Buch, se le puede ocurrir poner adjetivos y comillas a la ayuda de la UME del ejército español. Esta gente del Govern son tan mezquinos, tan prisioneros de sus mentiras que incluso en los temas delicados que les toca gestionar aun no han interiorizado aquello de “la republica no existe, idiota”. Pretender a estas alturas de la película seguir triturando al personal con filigranas conceptuales respecto lo que es un estado, o un país vecino, no les va servir de nada a los vividores del ‘procés’. Quizás en estos instantes las mentes calenturientas del ejecutivo catalán están maquinando cómo centrifugar sus responsabilidades de gestión respecto a las catástrofes naturales. Ser tan desagradecido como para no valorar el esfuerzo de los que acuden ayudar es propio de mentes enfermas y fanatizadas. El suma y sigue al que nos viene acostumbrando el mundillo independentista -sobre todo en su vertiente piugdemontista más rudimentaria- va acabar generando toneladas de frustración. Lo dicho, Miquel Buch no es un virtuoso de la política ni un tipo tendente a trabar amistades. Allá él y sus amigos de cofradía, ahora bien, que quede claro que miles de catalanes solemos ser agradecidos con todo aquel que nos echa una mano. Fíjense en la similitud entre Buch y la palabra francesa ‘Bûche’. Esta última significa ‘adoquín’, ‘tarugo’, ‘estúpido’…

27.6.19

POR QUE TIENE CRITERIO.....






SALVAD AL CIUDADANO VALLS 


Los que peinamos canas y hemos sido cocineros antes que frailes podemos permitirnos algunas disquisiciones, licencias u opiniones que, en boca de políticos en activo, serían motivo de polémica no exenta de consecuencias y malos rollos. Cierto, pero especular tiene su gracia y cuando lo que se pretende es ordenar el patio en beneficio colectivo todo se puede perdonar. Soy de los que piensa que el socialismo catalán, si aspira a ser tan transversal como afirma querer ser, debería ofrecer a Manuel Valls una pista de aterrizaje que le permitiera -con el tiempo de adaptación que fuera necesario- volver a la galaxia de la socialdemocracia de la que afirma no haber salido. Valls ha dado sobradas muestras de valentía y buen criterio político, otros de conveniencia y transfuguismo barato. De no ser por él en estos momentos Barcelona estaría gobernada por un caprichoso resentido en horas bajas capaz de justificar escraches, insultos e improperios contra sus adversarios. De no ser por la contundencia de Manuel Valls, respecto a VOX, algunos aun estarían vendiéndonos la moto de que los de Abascal son, en el fondo, simplemente unos demócratas excesivamente escorados a la derecha. Repasen ustedes los discursos efectuados en la ceremonia de proclamación de Ada Colau como alcaldesa y comparen… Valls dice lo que piensa y reflexiona en clave política armado con valores europeístas y republicanos. Seguramente por ello sus posiciones han resultado tan incomodas a los oídos de Rivera y su corte. Ni nuestro país, ni la ciudad de Barcelona, van sobrados de dirigentes políticos con capacidad para discernir entre lo que conviene al conjunto de la ciudadanía y lo que es simplemente un interés personal o partidario. Todos los buenos guisos tienen su tiempo de cocción. Las prisas son malas consejeras -si no que se lo preguntes a los partidarios del ‘procés’- pero sería una pena que una de las escasas bocanadas de política con mayúscula que se ha aproximado por nuestros lares se desperdiciara. Llegado el caso, corresponderá poner hilo a la aguja a aquellos que afirman querer tejer un constitucionalismo transversal, abierto y dialogante. Conviene recuperar al ciudadano Valls, está ahí.

RETRATADOS







El naturalista inglés Charles Darwin, en su obra ’La expresión de las emociones en el hombre y los animales’, nos ilustró con la sorprendente similitud que existe entre las expresiones faciales de un primate agresivo e irritado dispuesto a atacar, con los aspavientos de ira de un humano cuando profiere amenazas: agitación motriz, braceo estentóreo, gritos, amenazas y salivazos… Todo eso, y más, lo pudimos observar en directo, o vía televisión, en diferentes lugares de nuestro estimado país. Especialmente en los aledaños de la plaza Sant Jaume de Barcelona donde los niveles de memez y paroxismo batieron records mundiales. Un servidor de ustedes no va a rasgarse las vestiduras por todo ello, ni caer en un análisis pesimista-depresivo como el que hace mi buen amigo Antoni Puigverd en las páginas de la Vanguardia. Cataluña tiene problemas políticos serios, cierto; pero los va a solucionar cuando los mesías regresen a los valores de la Ilustración. Mientras tanto paciencia y ley. No estamos ante ninguna ‘derrota colectiva’, nos hallamos ante una encrucijada con opción a salida. La historia nos cuenta que turbas descontroladas sembradoras de caos y confusión las ha habido en todas las épocas. Fanáticos agresivos los hubo y los hay de todas las ideologías, etnias y nacionalidades; pero sólo cuando actúan cerca de nuestra zona de confort generan hastio y repugnancia. Y eso ha ocurrido, por eso nos alarmamos. A pesar de lo dicho, creo modestamente que urge un antídoto, una apelación a la sensatez para evitar males mayores, actuaciones histriónicas o esperpentos varios. El descuelgue del retrato de Torra en Santa Coloma de Farnés es tan grotesco como surrealista. Es un síntoma de necedad colectiva. Y ya que hablamos de retratos, retratados quedaron los ex consellers Elsa Artadi y Ferran Mascarell cuando -de regreso a la Casa Gran tras el paseíllo a la Generalitat- aplaudieron saludando complacidos y sonrientes a los fanáticos que, pocos instantes antes, insultaron gravemente a los concejales no independentistas. Estas actitudes irresponsables, el enroque de Quim Torra, los bombones sorpresa de Puigdemont desde Bélgica y las reiteradas llamadas a dar ‘respuestas de país’ auguran tiempos de decadencia e irracionalidad. Retratados están algunos patriotas irredentos. Una pena.

14.6.19

NO TIENE REY PERO SI AMO ...






BEA, BORRÀS I BUDÓ... LA TRIPLE’B’ 


Estas señoras de la Triple ‘B’ me cansan, me aburren soberanamente, o mejor dicho procesalmente. Bea Talegón va de supuesta brigadista internacional para recochineo de internautas y aficionados a la historia. Lo cierto es que la muchacha, en su momento, no pasó de arribista internacional. Gastó toneladas de demagogia en la reunión de la Internacional Socialista de Cascais, Portugal. Su ‘osadía’ le sirvió para ser portada de prensa y objeto de uso mediático al servicio de la caverna. Luego fue transitando por el abanico político del país hasta convertirse en candidata provisional de JxCat a las elecciones europeas. Previamente ensalzó la figura de Albert Rivera, participó en actos de UPyD y ERC, y coqueteó con la lista promovida por Baltasar Garzón. De esa salió trasquilada… Confieso que también me produce urticaria política una señora que gasta Jaguar oscuro de alta gama. Sí, esa que presume de no tener rey pero tiene amo. Sí, esa devota de su señor de retintín afectado y tonillo malicioso con intención de molestar a los infieles, a los supuestos expoliadores, a los nacidos aquí pero que no ‘son’ de aquí. Me empalaga al igual que Bea, pero he de reconocer que domina los recursos de la lengua. No me mal interpreten. La propietaria del lujoso bólido estudió filología y presume de haber mirado fijamente a los ojos del monarca español -en nombre de todos los catalanes (sic)- para recordarle que se portó mal, que los presos no merecen serlo y que su color preferido es el del submarino que cantaba Ringo Starr. Nuestra Borràs, ejerciendo de Miguel Strogoff, sin caballo pero a trote de jaca enjaezada de blanco, afirma haber depositado en manos de Felipe VI una carta de Jordi Sánchez parida en las frías mazmorras del estado. Disfrazada de altavoz popular, o de bafle si lo prefieren, presume de haberle arreado al Jefe del Estado aquello de ‘antes muerta que sencilla’. Y es que, amigo lector, la corte de Waterloo había soñado hacer de Laura, emulando a Petrarca, la ‘donna angelicata’ que intercediera ante Dios para liberarles del infierno español. Pero nada, cuatro fotos, mucha televisión catalana, unos cuantos articulillos en La Razón, otros de Alfonso Ussía y la crónica de Carlos Herrera… Y como colofón a tanto desatino en ‘B’ la cosa se ha rematado con una portavoz del Govern -Meritxell Budó- que se lía con los números, necesita chuletas para no desvariar y, además, se niega a responder preguntas en lengua castellana si, previamente, no se las formulan en catalán. ¿Cómo hemos podido caer tan bajo? Sí, ya lo sé, vicario no se escribe con B pero imagínense que en lugar de Torra fuera factible un: ¡Borra!

DEMASIADO RESENTIMIENTO





ERNEST NO ES DE FIAR 


Ernest no es de fiar. Esta afirmación les podrá parecer demasiado contundente e interesada, quizás sí; pero la puedo argumentar y sostener con un montón de detalles, anécdotas y experiencias vividas en primera persona. No obstante, considero que con un par de ejemplos de conocimiento público -otra cosa sería indiscreción, abuso de confianza o revelación de ‘secretos’- bastarán para que se hagan una idea. Aun recuerdo la cara de sorpresa y estupefacción de los diputados del Tripartito cuando, en febrero del 2010, el conseller Maragall afirmó, sin encomendarse a nadie, que el Govern era un artefacto inestable y que la ciudadanía vivía con fatiga las vicisitudes de la política catalana. Aquello fue un torpedo en plena línea de flotación para el ejecutivo de José Montilla, fue un golpe bajo inoportuno y gratuito. Ernest atisbó fatiga en el personal y lo pregonó a los cuatro vientos sin importarle los daños colaterales que iban a generar sus palabras. Me pregunto si el Ernest de hoy es capaz, o no, de apreciar la extenuación y el mal rollo que anida entre los ciudadanos de Cataluña tras siete años de ‘procés’. Pero este tema lo dejo para mejor ocasión. ¿Más? Que Ernest no es de fiar lo pudieron constatar los amigos de Iniciativa cuando, desde su cargo de conseller de Ensenyament, prefirió pactar los temas de Educación con la Convergencia de Irene Rigau saltándose no sólo a sus socios de gobierno, sino también las recomendaciones de la sectorial de su propio partido. Que este señor va a la suya lo pude comprobar en la vida interna del Grupo parlamentario donde, más allá las discrepancias lógicas sobre los temas a tratar, buscaba la disidencia. Más tarde la historia nos mostró que tanto él, como otros, estaban construyendo una lanzadera para abandonar el cosmos socialista. Legítimo todo ello sí, pero manifiestamente torticero. El pobre Quim Nadal no tuvo más remedio que armarse de paciencia para aguantar los vaivenes del hermanísimo. Permítanme una sugerencia antes de concluir estas líneas. No lean este artículo como un líbelo coyuntural, no. Cuando finalice el culebrón de los pactos seguiré afirmando que Ernest no es de fiar. Incluso he llegado a la conclusión que su actual posicionamiento político contiene una carga personal injusta contra un mundo que fue suyo -y que le mimó- del que ahora abomina. Sus comentarios sobre Miquel Iceta y el socialismo español son una muestra de ello. Hace pocos días Sergi Pamies, en uno de sus artículos, comentaba la torrencialidad arrogante que gasta algunas veces Ernest Maragall ante los medios de comunicación. A un servidor de ustedes esa torrencialidad le preocupa poco. Me inquieta más que alguien de buena fe se fie de él.




LA MUNTANYA RUSSA CATALANA



 Les emocions estan servides i els ensurts també. La política catalana continua semblant, cada dia més, una atracció de fira en festa major, una muntanya russa de fortes pendents amb acceleracions i frenades, vertígens, giravolts, musica estrident i vent de cua. A la política catalana -a la espanyola també- tothom minimitza els seus problemes i dificultats per lluir els encerts. Es lògic que així sigui, forma part dels rituals als que ens tenen acostumats els portaveus dels partits i els mitjans de comunicació. Però, enguany, el cert es que tothom té ferides que guarir i estralls per amagar. Els socialistes, per exemple, han conquerit Sabadell però han perdut Lleida,Terrassa i algunes ciutats més. Els de Junqueras han vençut a Barcelona però han perdut el seu pols europeu amb Puigdemont, al temps que, Forn i Artadi, obtenien només cinc regidors a la capital del país. La derrota dels Comuns i la desaparició en combat de les CUP, o del PP, son també fenòmens que contribueixen a dibuixar un escenari tan contradictori com imprevisible. De com es resolgui l’encaix de Podemos i Ciutadans en l’àmbit polític espanyol dependran molts posicionaments a casa nostra. També dona peu per a la reflexió la davallada de regidors independentistes i el fracàs de la ANC i Graupera a Barcelona... Després de les darreres eleccions, municipals i europees, cal dir que el mapa polític català està en plena recomposició i promet no defraudar als amants de les emocions fortes. Sorpreses ni haurà per donar i per vendre, malgrat que Quim Torra s’entesti en protagonitzar rodes de premsa dient que res ha canviat. La quota de poder territorial que ha conquerit ERC ha augmentat, mentre que la de Junts per Catalunya ha minvat considerablement. Tant es així que s’albiren desercions i conflictes en les files dels post convergents. En l’espai constitucionalista les coses no són com eren ara fa un any: Ciutadans ha perdut hegemonia opositora, els populars estan en perill d’extinció i els socialistes suren a remolc de la bona estrella de Pedro Sánchez. La sentència del ‘procés’ no trigarà en sortir i amb ella les reaccions de totes les parts implicades. Alguns dels dirigents empresonats poden acabar inhabilitats per un cert temps mentre que d’altres -com Artur Mas- podrien estar en condicions de tornar a primera línea i intentar la reconstrucció de la vella nau convergent amb un altre vernís. Malgrat que a curt termini alguns ajuntaments i diputacions puguin encetar un nou període, a ningú se li escapa que Catalunya seguirà vivint en un estadi de provisionalitat política, en una muntanya russa particular, fins que no es duguin a terme unes noves eleccions autonòmiques. L’ombra del ‘procés’ es allargada i trigarem uns quants anys en lliurar-nos d’ella. Què fer? La pregunta que s’haurien de plantejar els dirigents politics del nostre país es si convé seguir freqüentant el parc d’atraccions i la muntanya russa arrebossada de soroll i despropòsits o bé, en canvi, anar per feina i acabar amb la ‘festa’ que ens té paralitzats sense gestionar la quotidianitat. Potser a hores d’ara el que cal és dilucidar, d’una vegada per totes, qui ha de manar a Catalunya i exercir d’interlocutor solvent a Madrid per pactar una sortida de l’atzucac ordenada i honrosa. Catalunya necessita estabilitat política i el millor camí per aconseguir-la fora que, al més aviat possible, es convoquessin eleccions autonòmiques. Convé tancar el cicle electoral i desemboçar un contenciós que ja fa massa temps que dura. Si Carles Puigdemont i el seu vicari Quim Torra, opten per allargar la situació actual estaran fent un mal servei al país i als seus ciutadans. Les agonies mal gestionades preludien finals tristos i perillosos. Les relacions entre el socis del Govern no són plàcides; el pressupost de la Generalitat no està ni se l’espera; la gestió governamental es inexistent, quan no dolenta; el ciutadà està fatigat i saturat de tanta retòrica patriòtica sense obres. Per què esperar? Cal que la gent de Palau assumeixi que la legislatura està ferida de mort. El triomf d’ERC certifica que ja res és com era al mes de desembre de 2017 mentre, a Espanya, es disposa a manar gent que presumeix de dialogant. Tot és nou i tot es mou. Cal tocar de peus a terra i baixar de la muntanya russa.

31.5.19

LA ULTIMA 'TORRADA'






LOS JENÍZAROS DE QUIM TORRA



 El presidente Quim Torra pasará a la historia de Cataluña como el político que amaba la ratafía y nunca llego a comprender el misterio de la separación de poderes; para él Montesquieu no existió porque era francés. Y, si en un futuro no muy lejano, a un investigador le da por hurgar en sus escritos y anécdotas, hallará contenidos dignos de estudio y pensamientos tan inquietantes como perversos. El personaje Torra da mucho de sí, pero su esbozo biográfico no será completo si no se incluyen obsesiones, tics y caprichos. Al bueno de Quim le ha dado ahora por ir de cesarillo -todo se pega- y sueña con montarse una guardia pretoriana fiel y a prueba de bombas constitucionalistas. Una unidad de escoltas, creada vía decreto, que modifica el sistema operativo y de mando de la actual estructura de los mossos de escuadra. Y, como es obvio, el malestar generado entre los profesionales de los cuerpos de seguridad es notorio y notable. Dicen que a Quim Torra le agrada buscar referentes en los libros de historia. Es quizás por ello que pretenda emular a aquellos emperadores romanos que se dotaron de una guardia pretoriana para utilizarla como escolta y protección. Los miembros de esas cohortes seleccionadas gozaban de privilegios especiales y recibían retribuciones económicas superiores. ¿Vamos en esa dirección? Este país no deja de sorprendernos. En él se ha dado la paradoja de que mientras Ada Colau disolvía y desmantelaba la USP (Unidad de Soporte Policial) de la Guardia Urbana barcelonesa, Torra maquinaba la creación de una guardia personal. A lo largo de los tiempos han sido muchos los personajes, y personajillos, que han querido blindar su seguridad con cuerpos de élite creados ex proceso. Recuerdo, a bote pronto, la Guardia Republicana especial de Saddam Hussein, los Húsares Negros de Guillermo I o los Mosqueteros de la Guardia del Rey Luis XIV, entre otros muchos. Pero sin duda quien se llevaba el plus de originalidad al respecto era el dirigente libio, Muamar el Gadafi, que solía ir acompañado y protegido por un grupo seleccionado de mujeres guardaespaldas. Más de doscientas féminas, diestras en el manejo de armas y artes marciales, formaban parte de la Guardia Amazónica del Gadafi. Por cierto, mujeres valientes que no dudaban en jugarse la vida para salvaguardar la integridad del líder libio. En Atenas una de las amazonas -Aisha- protegió con su cuerpo al político cuando un grupo integrista lo baleó. Lo dicho con anterioridad. Quim Torra será recordado en los libros de historia por su escaso don de la oportunidad y su torpeza como dirigente político. También como el presidente de comunidad autónoma con delirios de grandeza que propició la creación de un cuerpo de jenízaros en pleno siglo XXI. Jenízaro (en turco yeniçeri) significa ‘nuevas tropas’. Pues eso…

LA AMBICIÓN APRESURADA DE RIVERA....




...Y RIVERA LO MUTILO 



 Vino del norte y en el acento llevaba el glamur de los Campos Eliseos. Holló las calles amarillo-ocre de un país y de una ciudad -también suya- castigada por ráfagas de ira, sectarismo, victimismo y venganza. Fue noticia, moda y novedad, pero su buena nueva no cuajó. Habló del bien y del mal, como Zaratustra, para acabar siendo denostado por los guardianes de las esencias y la tradición. Encandiló, fugazmente, a más de un ilustrado deseoso de modernidad y poco más. Ante la estulticia rebosante de los mediocres escuchó el canto quejoso de los leídos sin que estos, desconfiados y acomodados, tomaran partido por su discurso. Perseveró en alta costura política pero tuvo que conformarse con el ‘prêt-à-porter’ y algunos restos de serie ya amortizados. Predicó futuros perfectos y se vió fatalmente arrastrado por el discurso atávico de los hijos de la vieja derecha. Acudió a Colón, pecó y perdió el estado de gracia que disfrutaba entre agnósticos, tolerantes e indecisos. Intentó salir de la caverna para volar pero no pudo, estaba atado. Llegó Albert, su jefe, con prisas y rebosante de ambición, ergo: la transversalidad devino verticalidad, lo multicolor mutó a naranja amarga. El discurso dulce del cosmopolitismo dió paso a un canto marcial para mayor gloria de otro nacionalismo tan obsoleto y tosco como el de la ratafía. Y así fue como, incluso antes del voto de los barceloneses, Valls, el político ‘revelación’ que vino del norte, perdió fulgor y fuerza hasta ser relegado a ese discreto segundo plano que hoy ocupa. Albert Rivera lo ató y lo mutiló. ¿Por qué? El líder naranja, que ha tenido en sus manos la posibilidad de vertebrar un sólido partido de centro liberal en España, ha preferido -por ambición personal- virar bruscamente hacia la derecha extrema buscando votos en caladeros del PP y VOX. En su empeño no ha dudado en achicharrar piezas relevantes de su escudería como Manuel Valls o Inés Arrimadas. Mal servicio al pluralismo constitucionalista tanto en España como en Barcelona. Hay quien dice que, llevado por un ego exagerado, Rivera no tolera en su galaxia naranja otros astros refulgentes. Quizás por todo ello yo, que Manuel Valls, no se lo perdonaría.